El acuerdo de paz con Irán no resuelve el dilema inflacionario de la Fed
El entendimiento preliminar entre EE.UU. e Irán, de sostenerse, sugiere que lo peor de la inflación impulsada por la guerra habría quedado atrás, aunque el panorama dista de ser certero. La inflación interanual se aceleró en mayo a 4,2% —su ritmo más rápido en más de tres años y por encima del 4% por primera vez en años—, con más de la mitad del incremento mensual atribuido a costos de energía. Economistas advierten que normalizar el tránsito por el Estrecho de Ormuz y revertir los precios de los combustibles llevará tiempo: el desminado podría tardar meses y los analistas estiman varias semanas para despejar el rezago de cientos de buques varados en la región. Estas presiones de precios persistentes complican el esfuerzo de la Fed por determinar si el repunte inflacionario es transitorio o tiende a propagarse en la economía. Si bien la noticia del acuerdo llega demasiado tarde para incidir en la reunión de esta semana —la primera de Kevin Warsh como presidente del organismo—, alivia parcialmente la presión sobre los responsables de política, luego de que la inflación al alza alimentara las apuestas por una suba de la tasa de interés este año. Los salarios reales por hora han caído durante tres meses consecutivos, erosionando el poder de compra de los hogares y poniendo en riesgo el consumo. Aun con un acuerdo duradero, los economistas anticipan una desaceleración del gasto del consumidor durante el resto del año. Fuente: Reuters / Bloomberg vía Google snippets — análisis editorial Sudameris