El frágil acuerdo con Irán ofrece alivio al petróleo, pero persisten los riesgos en Ormuz

El acuerdo entre EE.UU. e Irán que pone fin a meses de combates y prevé la reapertura del Estrecho de Ormuz generó un alivio generalizado en los mercados energéticos, según el análisis de la columna Reuters Open Interest firmada por Ron Bousso. El cierre casi total de Ormuz durante el conflicto llegó a dejar varados más de 13 millones de barriles diarios de crudo dentro del Golfo, forzando a productores a paralizar yacimientos, y las estimaciones de impacto de un cierre prolongado apuntaban a la interrupción de cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y GNL, con escenarios de precios de entre USD 100 y USD 350 por barril. El anuncio del acuerdo desencadenó una caída de los precios del crudo a medida que se descontaba la normalización del flujo. El análisis subraya que, pese al alivio inmediato, los riesgos sobre Ormuz no desaparecen: el memorando completo entre Washington y Teherán aún no se ha publicado, la reapertura efectiva está sujeta a tareas de remoción de minas y a un cronograma de hasta 30 días bajo arreglos iraníes, y la fragilidad del entendimiento mantiene una prima de riesgo geopolítico latente sobre el mercado. Para los operadores, el balance es de distensión táctica sobre la oferta de crudo en el corto plazo, condicionada al cumplimiento secuencial de los compromisos de ambas partes. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris