¿El llamado de Warsh a una Fed más silenciosa generará más o menos ruido en los mercados?
El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ha argumentado durante años que el banco central se ha vuelto excesivamente dependiente de pronósticos, discursos y forward guidance (orientación prospectiva), y aboga por reducir el volumen de comunicaciones públicas para devolver a la institución a un esquema más discrecional y silencioso. Según un perfil del Wall Street Journal, su consejo al banco central el año pasado fue directo: "Dejen de hablar tanto. Más pensar, menos hablar". La incógnita que plantean los analistas es si esa reducción de transparencia generará más o menos ruido en los mercados: al retirar el "colchón" de comunicación predecible, las decisiones de política monetaria podrían volverse menos anticipables, ampliando la volatilidad en los rendimientos del Tesoro, las acciones y las divisas cada vez que las condiciones económicas cambien de forma inesperada. El debate cobra relevancia inmediata en torno a la primera reunión de Warsh: Bank of America anticipó la posibilidad de que el titular declinara presentar sus propias proyecciones en el Resumen de Proyecciones Económicas (SEP) y que el "dot plot" reflejara la eliminación o el debilitamiento del sesgo hacia futuros recortes. Estimaciones de mercado señalaban que al menos tres de los doce miembros con voto podrían proyectar subas de tasa en sus pronósticos, frente a uno solo en marzo, cuando el cuadro implicaba un recorte de un cuarto de punto. El cambio de expectativas —desde recortes hacia potenciales subas— refleja el shock energético derivado de la guerra con Irán y presiones inflacionarias más persistentes de lo previsto durante cuatro meses, en un contexto en que el riesgo se inclina hacia una sorpresa restrictiva más que expansiva. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris