Inflación en EE.UU. supera el crecimiento salarial y configura el mayor riesgo político para la administración Trump
La inflación en EE.UU. escaló a un máximo de tres años del 3,8% interanual en abril según el Índice de Precios al Consumidor, superando el ritmo de crecimiento salarial y erosionando el poder adquisitivo real de los hogares. Los precios de la energía lideraron el alza: la electricidad y la gasolina acumularon un incremento de 3,8% mensual en abril, tras el pico de 10,9% de marzo —y un avance acumulado de 17,9% año contra año—. El Índice de Precios al Productor registró en el mismo mes sus mayores incrementos mensuales y anuales desde 2022, evidenciando presiones de costos que aún no se han trasladado completamente a los precios finales. El análisis de Reuters atribuye este deterioro a la combinación de aranceles comerciales y al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios energéticos domésticos. El diferencial entre inflación percibida y salarios reales constituye, según el análisis, el principal vector de vulnerabilidad política para la administración Trump. Los datos de expectativas de inflación del consumidor se han deteriorado en paralelo, complicando la postura de la Reserva Federal, que enfrenta la disyuntiva entre contener las presiones de precios y no amplificar la desaceleración económica. El contexto de estanflación incipiente —crecimiento moderado combinado con inflación persistente— limita el espacio para ajustes de la tasa de interés de referencia en el corto plazo, manteniendo la incertidumbre sobre el calendario de eventuales recortes. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris