La inflación de la eurozona cae más de lo esperado y refuerza la cautela del BCE

La inflación anual de la eurozona se desaceleró a 2,8% en junio desde 3,2% en mayo, muy por debajo del 3,0% que anticipaba el consenso, según la estimación preliminar (flash) de Eurostat. El índice subyacente —que excluye alimentos y energía— cedió a 2,4% desde 2,6%, con la inflación de servicios cayendo a 3,2% desde 3,5%; la energía moderó su tasa interanual a 8,7% (desde 10,8%) y los alimentos, alcohol y tabaco a 1,6% (desde 1,9%). En términos mensuales los precios cayeron 0,1%, el primer retroceso intermensual del año. Alemania (2,4% desde 2,7%) y Francia (2,0% desde 2,8%) contribuyeron a la sorpresa a la baja. El dato alimenta las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga una pausa tras la subida de 25 puntos básicos de junio. Pese a que la lectura sigue por encima del objetivo de 2% del BCE, el reciente retroceso del petróleo por las apuestas a un acuerdo de paz ha reforzado las expectativas de moderación de precios; diversos responsables señalaron que no hay urgencia por encadenar una nueva subida de la tasa de interés este mes, dado que los efectos de segunda ronda y las presiones salariales aún no se materializan. El miembro del Consejo de Gobierno y presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, afirmó que la inflación se mantendrá por encima del objetivo en 2027 y que dejaría "abiertas las opciones" para julio y septiembre. Aun así, la mayoría de economistas prevé una subida adicional en septiembre u octubre. El euro cotizó en torno a USD 1,1395, presionado a la baja al debilitarse el argumento para nuevas alzas; el BCE decide su política el 23 de julio. Fuente: Reuters