La posible prohibición de exportación de diésel de Rusia amenaza con un nuevo shock de combustibles
Una inminente prohibición rusa a las exportaciones de diésel llegaría en el peor momento para el mercado: los inventarios globales de combustibles se encuentran en niveles peligrosamente bajos y un nuevo golpe de suministro podría amenazar una recuperación frágil. El presidente Vladimir Putin señaló el domingo que el Kremlin evalúa la medida tras reconocer crecientes escaseces internas, atribuidas a ataques con drones ucranianos contra refinerías rusas. Los embarques marítimos rusos de diésel cayeron a 426.000 barriles por día (b/d) en junio —el nivel más bajo desde al menos enero de 2017—, frente a 827.000 b/d un año antes, cuando Rusia era el segundo mayor exportador mundial de diésel tras EE.UU., con un 11% del suministro marítimo global. Los inventarios globales de productos refinados han caído a niveles alarmantes tras drenarse rápidamente para compensar los volúmenes faltantes de Medio Oriente. En EE.UU., los stocks de destilados —que incluyen diésel y fuel de calefacción— rondan apenas por encima de un mínimo de 23 años cercano a los 10 millones de barriles alcanzado en mayo, según datos de la EIA. En el noroeste de Europa, los stocks de diésel cayeron cerca de un 20% desde el inicio de la guerra con Irán. Los márgenes de refinación (cracks) del diésel en Europa saltaron más de un 35% desde el acuerdo interino EE.UU.-Irán, superando los USD 46 por barril, mientras que los cracks de Singapur volvieron a rebasar los USD 40. El mercado entra además en el período crítico de reconstrucción de inventarios previo al invierno del hemisferio norte; de retirar Rusia más barriles, el frágil reequilibrio en curso podría revertirse, con renovada presión alcista sobre los precios. Fuente: Reuters (comentario Reuters Open Interest, por Ron Bousso) vía sindicación (The Herald, MaritimeProfessional) — análisis editorial Sudameris