Las acciones surcoreanas cotizan más baratas que nunca pese al rally de 80%
El vertiginoso rally bursátil de Corea del Sur ha dejado a los inversores frente a un escenario inusual: acciones que cotizan en valuaciones de mínimos históricos. El KOSPI ha trepado alrededor de 80% este año hacia una serie de récords, pero las revisiones al alza de las estimaciones de ganancias de los analistas fueron aún más rápidas. Las crecientes utilidades de las gigantes de memoria Samsung Electronics y SK Hynix llevaron al índice a apenas 6,4 veces las ganancias proyectadas (forward P/E), por debajo incluso de los niveles vistos durante la crisis financiera global de 2008. A diferencia de la mayoría de los mercados alcistas, el avance coreano se explica menos por inversores dispuestos a pagar múltiplos más altos que por ganancias corporativas que superaron ampliamente las expectativas: las estimaciones de consenso subieron durante 17 meses consecutivos, la racha más larga en más de nueve años. El mercado de USD 4,3 billones es conocido desde hace tiempo por su valor deprimido —el llamado "descuento coreano"— debido a una combinación de cuestiones de gobierno corporativo y a las ganancias históricamente cíclicas de Samsung y SK Hynix, que juntas representan más de la mitad del KOSPI. La estimación de ganancias por acción (EPS) proyectada a 12 meses subió cerca de 170% este año, el mayor incremento anual en registros que se remontan a 2006. Sin embargo, persisten dudas: analistas como Charu Chanana, de Saxo Markets, sostienen que la sola baratura no es motivo para comprar y que Corea necesita pruebas de que el superciclo de memoria aún tiene recorrido. Los factores de riesgo incluyen la creciente amenaza competitiva de firmas chinas como ChangXin Memory Technologies (CXMT) y la posibilidad de que las ampliaciones de capacidad de Samsung y SK Hynix presionen los márgenes cuando la demanda se debilite. El ratio precio/valor libro (P/B) del KOSPI superó las 2 veces por primera vez este año, matizando el argumento de la valuación barata. Fuente: Bloomberg vía The Business Times y The Economic Times (texto sindicado) — análisis editorial Sudameris