Las grietas en el relato de la IA lucen más serias esta vez
Episodios de volatilidad en la operación vinculada a la inteligencia artificial amenazan con convertirse en una corrección abrupta, con los niveles de posicionamiento y aglomeración (crowding) en zona de alerta. Si bien el relato de largo plazo de la IA permanece intacto, el cuadro inmediato se ha enturbiado: posicionamiento estirado, apalancamiento masivo en ETF, actividad de cobertura ligada a opciones y un fuerte aumento tanto en precios como en oscilaciones de los semiconductores configuran un terreno traicionero. Uno de los mayores focos de riesgo es la proliferación de ETF apalancados, que suman unos USD 200.000 millones en activos: cada movimiento del 1% en el índice subyacente dispara unos USD 9.000 millones de rebalanceo en la misma dirección por efecto del short-gamma, con estrategias tecnológicas y de momentum representando cerca del 85% de estos vehículos. La volatilidad realizada también ha repuntado con fuerza. Una continuación de movimientos bruscos como los de esta semana probablemente convertiría a los fondos de control de volatilidad en vendedores netos: el estratega de Nomura Charlie McElligott estima flujos vendedores de USD 21.000 millones ante dos semanas de movimientos diarios del 1% en el S&P 500, y de USD 41.000 millones ante movimientos del 1,5%. Las dudas sobre la IA refuerzan la necesidad de rotación hacia la próxima operación dominante; prime brokers, entre ellos los de UBS, advierten que algunos hedge funds ya comenzaron a reducir exposición a operaciones aglomeradas para diversificar. "Lo que cambió de manera significativa es la confianza", señalaron estrategas de UBS liderados por Gerry Fowler, advirtiendo el riesgo de que las mejoras de capex se moderen al alcanzar un "límite de velocidad". Fuente: Bloomberg vía Google snippets — análisis editorial Sudameris