Las maniobras de Bessent en el mercado de bonos reactivan el «debasement trade» global

El intento del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de contener los costos de financiamiento estadounidenses redujo los rendimientos de largo plazo por apenas una jornada. La señal de mercado más persistente fue distinta: el dólar se debilitó mientras el oro y el bitcoin avanzaron, reforzando la narrativa del debasement trade —la rotación de inversores desde el dólar y otras divisas mayores hacia oro, bitcoin y activos alternativos— alimentada por el ensanchamiento de los déficits estadounidenses y las dudas sobre la dirección de la política económica. La divergencia expone un dilema de fondo: Washington busca dinero más barato en un momento en que la inflación sigue actuando como restricción para la Reserva Federal, y coincide con una competencia más intensa por capital entre gobiernos y empresas, desde el endeudamiento público de gran escala hasta los volúmenes que absorbe la inteligencia artificial. El detonante fue el anuncio sorpresa del Tesoro de duplicar al menos el tamaño de sus recompras de títulos de mayor plazo. Según reportes de mercado, el rendimiento del bono a 30 años cayó del orden de 9 a 10 puntos básicos de forma inmediata, para luego revertir el movimiento: la tasa se sostenía en torno a 5,25%, por encima del mínimo de 5,19% del 19 de agosto y apenas por debajo del 5,33% alcanzado el 18 de agosto, máximo desde 2007. En paralelo, el oro subió más de 3% y el bitcoin ganó hasta 13% tras la sorpresa del Tesoro, con el metal cotizando en torno a US$ 4.612 por onza troy, en máximos de tres meses por encima de US$ 4.600. Reportes complementarios señalan que la deuda nacional estadounidense superó el récord de US$ 40 billones (10¹²) en la misma jornada del anuncio, factor que refuerza el argumento fiscal detrás del posicionamiento en activos alternativos. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris