Los precios mayoristas de EE.UU. caen inesperadamente 0,3% en junio por el desplome de la energía

El Índice de Precios al Productor (PPI) de demanda final cayó 0,3% en junio en términos desestacionalizados, su mayor descenso desde abril de 2025, frente al consenso de mercado que anticipaba un dato sin cambios, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). El dato de mayo fue revisado marcadamente a la baja, de un alza inicial de 1,1% a 0,6%. En términos interanuales, el PPI se ubicó en 5,5%, tras el 6,0% de mayo. La contracción mensual estuvo explicada por una caída de 1,4% en los precios de los bienes de demanda final —la mayor desde julio de 2022—, arrastrados por un descenso de 6,4% en los productos energéticos; los precios de la gasolina se desplomaron 12%, aportando cerca de dos tercios de la baja en bienes. Los precios mayoristas de alimentos retrocedieron 0,6%. El PPI subyacente (excluyendo alimentos, energía y comercio) avanzó apenas 0,1% mensual y 5,1% interanual, mientras que los precios de los servicios de demanda final rebotaron 0,2% tras caer 0,1% en mayo, con más del 60% del alza atribuible a los márgenes del comercio (+0,4%). El reporte constituye la segunda jornada consecutiva de datos de inflación favorables, tras la caída de 0,4% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio —la mayor desde abril de 2020—, que desaceleró la inflación anual al consumidor a 3,5% desde 4,2% en mayo. No obstante, economistas advierten que el balance de riesgos permanece sesgado al alza: "our base case is that inflation will ease in the back half of 2026, but we see the balance of risks as tilted to the upside", señaló Oren Klachkin, de Nationwide, en referencia a la presión que el reciente repunte del petróleo por el conflicto en Medio Oriente podría reintroducir sobre la energía. Se registraron además nuevas alzas vinculadas a la inteligencia artificial, con un aumento de 2,5% en el costo de computadoras y equipos de cómputo. Fuente: CNBC / Reuters — análisis editorial Sudameris