CEPAL proyecta un crecimiento de 4,3% para Paraguay en 2026 con la informalidad como restricción estructural

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta que la economía paraguaya crecerá 4,3% en 2026 y 4% en 2027, tras una expansión estimada de 6,6% en 2025. Las cifras integran el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, que ubica a Paraguay por encima del promedio regional: América Latina y el Caribe registraría una expansión de 2,2% en 2026, frente a un crecimiento de la economía mundial de 2,9%. El organismo enmarca el ejercicio en un período de bajo dinamismo posterior a lo que califica como una "segunda década perdida" entre 2014 y 2023. La moderación prevista para Paraguay respecto de 2025 se vincula a la dinámica de las actividades agropecuarias, sector de peso relevante en la estructura productiva y exportadora, cuya generación de divisas ha incidido sobre el mercado cambiario en un contexto de apreciación nominal del guaraní. La elevada participación de productos primarios mantiene a la economía expuesta a variaciones en los precios internacionales de fertilizantes y combustibles. En el plano regional, la CEPAL identifica la evolución de la Productividad Total de los Factores (PTF) y la informalidad como los principales condicionantes. José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo del organismo, sostuvo que la informalidad no constituye únicamente un problema del mercado laboral sino una restricción estructural para el crecimiento de la productividad en el largo plazo. Aplicando la ley de Kaldor-Verdoorn —que vincula el crecimiento de la producción con los aumentos de productividad—, el estudio estima un coeficiente de Verdoorn de 0,48 para el sector formal, superior al de las actividades informales. Noel Pérez Benítez, oficial a cargo de la División de Desarrollo Económico, advirtió que la región enfrenta un "margen más estrecho ante potenciales choques externos": los niveles de liquidez global permanecen elevados, pero las condiciones de financiamiento muestran mayor selectividad y volatilidad, con riesgos adicionales derivados de los acontecimientos en Oriente Medio durante 2026 y sus efectos sobre precios del petróleo, costos logísticos y condiciones financieras globales. Entre las recomendaciones figuran el fortalecimiento de la banca de desarrollo para ampliar el acceso al financiamiento de las mipymes, la interoperabilidad digital entre instituciones públicas para reducir costos de cumplimiento y esquemas de formalización tributaria y laboral progresivos y diferenciados por sector. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris