Warsh evalúa indicadores alternativos de inflación mientras la Fed traza un «nuevo rumbo» de política monetaria
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, delineó en el foro del Banco Central Europeo en Sintra, Portugal, un "nuevo rumbo" para el funcionamiento del organismo, ratificando su compromiso con la meta de inflación del 2% y su decisión de no ofrecer forward guidance sobre los próximos movimientos de la tasa de referencia. Warsh conformó cinco grupos de trabajo internos, uno de ellos enfocado en datos y otro en cómo la Fed mide y reacciona ante la inflación, con la aspiración de migrar en el plazo de un año hacia información en tiempo real en lugar de encuestas gubernamentales rezagadas. La Fed mantuvo en su reunión de junio la tasa de fondos federales en el rango de 3,5%–3,75%, mientras el mercado descuenta cerca de un 30% de probabilidad de una suba en el encuentro del FOMC previsto para el 28 y 29 de julio. El artículo detalla la dispersión entre las métricas alternativas de inflación que el organismo evalúa incorporar: la media recortada (trimmed mean) de la Fed de Dallas se sitúa en 2,4% a doce meses, mientras que la Fed de Atlanta reporta precios "rígidos" (sticky) en 3,1% y precios "flexibles" en 7% —su nivel más alto desde noviembre de 2022—, y el indicador privado Truflation ofrece una lectura más benigna de 1,75%. En el mercado de renta fija, el indicador de inflación a cinco años del Tesoro cayó desde mayo hasta 2,26% y la tasa de equilibrio (breakeven) a un año retrocedió cerca de medio punto porcentual, aunque se mantiene elevada en torno al 3%. El contexto está marcado por una inflación que trepó a un máximo de tres años del 4,2% en mayo, impulsada por el efecto de la guerra con Irán sobre los precios de los combustibles, presión que cedió tras la tregua y la consecuente baja del crudo. Fuente: CNBC (Jeff Cox) vía síndication (contenido corroborado con WTOP/AP, AOL y Reuters vía Sintra) — análisis editorial Sudameris [FUENTE: SNIPPET — análisis editorial Sudameris]