¿Qué impulsa los mercados hoy?

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En su columna "Reuters Open Interest" del 12 de mayo, el periodista Jamie McGeever identifica los argumentos que sustentan la postura de los pocos analistas y funcionarios que, a contracorriente del consenso, mantienen abiertas las puertas a recortes de la tasa de referencia de la Fed en 2026. El argumento central radica en la anticipación de un debilitamiento del mercado laboral en los próximos meses, tendencia estacional que algunos indicadores preliminares ya estarían evidenciando. Esta lectura contrasta con la postura predominante: la reunión de la Fed de finales de abril generó cuatro votos disidentes —el mayor número desde 1992—, con el gobernador Stephen Miran votando a favor de un recorte de 25 puntos básicos y tres presidentes regionales oponiéndose a una comunicación que el mercado interpretó como señal de futura reducción de tasas. El debate interno de la Fed ocurre en un contexto donde la inflación general se reaceleró a 3,8% anual en abril —muy por encima del objetivo del 2%— y los precios de la energía acumulan alzas superiores al 17% interanual. Los holdouts pro-recorte argumentan que las tasas reales se encuentran en territorio significativamente restrictivo y que el shock de precios originado en el conflicto de Irán es de naturaleza transitoria, lo que podría justificar una relajación precautoria antes de que el mercado laboral deteriore materialmente. Una encuesta reciente de Reuters ubicó el primer recorte esperado para fines de 2026, reflejando la predominancia del escenario de pausa extendida entre los analistas del mercado. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
Los precios del crudo cedieron el miércoles, interrumpiendo un rally de tres sesiones consecutivas, a medida que los inversores aguardaban señales más concluyentes sobre el estado del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. El crudo Brent retrocedió hasta aproximadamente USD 107 por barril tras haber escalado más del 3% en la sesión del martes, cuando las esperanzas de una tregua duradera se desvanecieron, reviviendo las preocupaciones sobre la libre navegación por el Estrecho de Ormuz. El presidente Trump descartó la necesidad de mediación china en el conflicto con Irán al tiempo que viajó a China para retomar las negociaciones comerciales bilaterales, mientras armadores y operadores de fletes buscan rutas alternativas al paso estratégico. La volatilidad del crudo refleja la sensibilidad del mercado a cualquier desarrollo en el conflicto que involucra al Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del comercio global de petróleo. El nivel de USD 100 por barril, superado en las últimas semanas, actúa como piso psicológico relevante para los operadores. Paralelamente, la visita de Trump a China introduce un factor adicional de incertidumbre: una distensión comercial sino-estadounidense podría liberar oferta de crudo iraní hacia los mercados asiáticos y moderar las presiones sobre los precios, aunque los analistas advierten que Beijing cuenta con escasos incentivos para ofrecer concesiones sustanciales en el corto plazo. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
Las bolsas europeas operaron al alza el miércoles 13 de mayo, recuperándose de las pérdidas de la sesión previa, en una jornada marcada por el retroceso en los precios del petróleo y la moderación de las tensiones geopolíticas en torno al conflicto entre EE.UU. e Irán. En Wall Street, la sesión del martes 12 resultó mixta: el S&P 500 cedió 0,2% mientras el Dow Jones logró un avance marginal de 0,1%, en un contexto donde los datos del IPC de abril —con inflación en 3,8% anual— pesaron negativamente sobre el ánimo inversor. El dólar se debilitó frente a las principales divisas en respuesta a las actualizaciones geopolíticas y al dinamismo de las operaciones impulsadas por inteligencia artificial. La dinámica de los mercados refleja la tensión entre dos narrativas contrapuestas: por un lado, la resiliencia de las utilidades corporativas y el crecimiento del PIB —el tracker GDPNow de la Fed de Atlanta proyecta un crecimiento del 3,7% para el segundo trimestre— y, por otro, la reaceleración inflacionaria que complica el margen de maniobra de la Reserva Federal. Los inversores se mantienen atentos a las negociaciones comerciales entre EE.UU. y China, donde Beijing, respaldado por datos de crecimiento y exportaciones relativamente resilientes, enfrenta menor presión para realizar concesiones significativas en las negociaciones en curso. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
Los precios de la electricidad en Estados Unidos registraron un alza interanual de 6,1% en abril de 2026 —61% más rápido que la tasa de inflación general de 3,8% en el mismo período—, según datos del BLS publicados por Bloomberg. Esta divergencia refleja la conjunción de dos vectores de demanda: el incremento estructural del consumo energético asociado a la expansión de centros de datos de inteligencia artificial y la presión adicional derivada del conflicto en Irán sobre los costos de generación. En zonas próximas a grandes clústeres de data centers, los precios mayoristas de electricidad acumulan alzas de hasta 267% en los últimos cinco años, costos que se están trasladando progresivamente a los consumidores finales. La tendencia obedece a una combinación de factores de oferta y demanda que los analistas consideran estructural en el mediano plazo. La demanda de energía por parte de los centros de datos de IA ha sobrepasado la capacidad de expansión de la generación limpia, mientras que los costos de combustibles fósiles permanecen elevados debido a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. El informe destaca que los precios eléctricos al consumidor ya superaban en 6,9% el nivel del año anterior al cierre de 2025 —más del doble de la inflación general de 2,9% en ese período según estimaciones de Goldman Sachs—, configurando una presión sostenida sobre el gasto de hogares e industrias intensivas en energía. Fuente: Bloomberg vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos aumentó 0,6% en términos mensuales ajustados estacionalmente en abril de 2026 y 3,8% en términos interanuales, superando en 0,1 puntos porcentuales el consenso Dow Jones, según datos publicados el martes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). El IPC subyacente —que excluye alimentos y energía— subió 0,4% mensual y 2,8% anual, manteniéndose muy por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal; la variación mensual fue la más alta desde enero de 2025. La tasa de inflación general alcanza así su nivel más elevado desde mayo de 2023 y acumula medio punto porcentual de alza respecto a marzo. Los precios de energía subieron 3,8% en el mes y 17,9% interanual, explicando más del 40% del avance del índice general; el índice de gasolina acumula un alza de 28,4% en doce meses, con el galón promedio a nivel nacional en USD 4,50. Los alimentos treparon 0,5% mensual y 3,2% anual. Las presiones inflacionarias se extienden más allá de la energía: los costos de vivienda (shelter) avanzaron 0,6% en el mes, la indumentaria subió 0,6%, las tarifas aéreas se dispararon 2,8% mensual acumulando 20,7% interanual, y los artículos del hogar repuntaron 0,7%, evidenciando el efecto pass-through arancelario en múltiples categorías. Los salarios reales por hora promedio cayeron 0,5% mensual y 0,3% interanual, marcando la primera erosión del poder adquisitivo en tres años. Los futuros bursátiles cayeron tras el informe y los rendimientos del Tesoro subieron; los mercados de futuros sobre fondos federales elevaron la probabilidad de una suba de tasas para fin de año a aproximadamente 30%, según datos de CME Group. El presidente entrante de la Fed, Kevin Warsh, había abogado por tasas más bajas, postura que resulta difícil de sostener en el contexto de aceleración inflacionaria vinculada al conflicto en Irán.
A cuatro meses de la segregación de funciones aprobada por la Superintendencia de Valores, la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy) administra actualmente cerca de USD 4.000 millones en custodia electrónica y aproximadamente USD 900 millones en custodia física —incluyendo CDA, pagarés y acciones físicas—, consolidando un volumen total próximo a los USD 5.000 millones. El nuevo esquema redefine los roles del sistema bursátil: la Bolsa de Valores de Asunción queda a cargo exclusivamente de la negociación de títulos, mientras que Cavapy asume el registro, la custodia, la compensación y la liquidación. Mayra Roux, directora de Operaciones de Cavapy, calificó la transición como "exitosa" y destacó que el rediseño institucional eleva la trazabilidad y la eficiencia operativa del mercado local. Entre los avances técnicos del nuevo modelo se destaca la implementación del sistema de liquidación T+1, que exige la liquidación efectiva de cada operación como condición para la transferencia de propiedad de los valores, en línea con estándares internacionales. Cavapy trabaja además en la desmaterialización de los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA-D) y en la migración hacia un esquema de compensación neteada, donde los agentes liquidan únicamente las diferencias netas de sus posiciones. El foco de la siguiente etapa es profundizar la adopción de custodia electrónica en renta variable y en acciones escriturales, con miras a preparar al mercado paraguayo para una mayor integración con plataformas internacionales, en el marco de las expectativas de avance hacia grado de inversión.
Las exportaciones totales de Paraguay alcanzaron USD 6.205,9 millones al cierre del primer cuatrimestre de 2026, registrando un incremento interanual de 14,6% respecto al mismo período de 2025, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP). Solo en abril, los envíos totales sumaron USD 1.592,6 millones, un alza del 20,5% interanual. Las exportaciones registradas representaron el 68,2% del total con USD 4.230,4 millones (+18,1%), las reexportaciones aportaron el 27,0% con USD 1.677,3 millones (+9,3%), y las otras exportaciones el 4,8% restante con USD 298,2 millones (+0,3%). Los principales motores del crecimiento fueron los granos de soja, aceite de soja y trigo. Por nivel de procesamiento, los productos primarios alcanzaron USD 1.776,4 millones (+36,3% interanual) con un volumen de 4.775,5 mil toneladas (+28,9%), liderados por soja, otras semillas oleaginosas y trigo, con incidencia negativa del maíz. Las manufacturas de origen industrial (MOI) totalizaron USD 733,4 millones (+32,1%), impulsadas por desperdicios y desechos de cobre, cables conductores eléctricos, e insecticidas y herbicidas. En contraste, las exportaciones de combustibles y energía retrocedieron 19,2% hasta USD 292,2 millones, con una reducción volumétrica del 45,0% a 3.020,3 GWh, atribuida a mayor consumo interno y menor generación eléctrica.
En su análisis del 22 de abril, el columnista Mike Dolan de Reuters describe la posición de Kevin Warsh frente a la Reserva Federal como una "misión imposible": lograr simultáneamente la reducción de la inflación y la complacencia con las preferencias de política monetaria del presidente Trump, quien históricamente ha presionado en favor de tasas de interés más bajas. Warsh define el éxito de la Fed como un escenario en el que la inflación deje de ser tema de conversación pública, una meta que implica reducir el IPC subyacente (PCE subyacente) a niveles próximos al objetivo de 2%, en un contexto de incertidumbre arancelaria que presiona al alza sobre los precios de bienes importados. La tensión estructural de la misión de Warsh radica en que el entorno arancelario impuesto por la administración Trump genera un efecto de pass-through arancelario sobre los precios al consumidor, lo que dificulta la desinflación simultánea con una política monetaria expansiva. Warsh ha apelado al argumento de las ganancias de productividad derivadas de la inteligencia artificial como factor desinflacionario estructural que permitiría a la Fed reducir tasas sin sacrificar el ancla de expectativas inflacionarias. Sin embargo, dicha tesis implica un horizonte temporal incierto, dejando abierta la pregunta de cómo gestionar la política monetaria en el período de transición, un desafío que los mercados de renta fija ya están descontando en la curva de rendimientos del Tesoro de EE.UU. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
En su columna Reuters Open Interest del 12 de mayo, el analista Mike Dolan señala que los mercados financieros globales observan con creciente atención las posiciones que Kevin Warsh —nominado para presidir la Reserva Federal— expresó durante su audiencia de confirmación en el Senado, en particular su postura sobre la independencia institucional de la Fed y su preferencia declarada por reducir el balance de USD 6,7 billones del banco central. Warsh, quien sirvió como gobernador de la Fed entre 2006 y 2011, asumirá la presidencia del organismo en un momento en que se espera que el IPC general de EE.UU. se ubique en niveles elevados, según las proyecciones de consenso disponibles al momento de la audiencia. La preocupación de los mercados internacionales se centra en la combinación de presiones políticas sobre la independencia de la Fed y la agenda de ajuste del balance que Warsh propugna, en un entorno de inflación persistente y tensiones geopolíticas que complican la trayectoria de la política monetaria. Warsh ha argumentado que la Fed puede reducir el costo del crédito anticipando las ganancias de productividad asociadas a la inteligencia artificial, una tesis que genera escepticismo entre economistas y gestores de riesgo institucional. La columna de Dolan subraya que la combinación de un mandato políticamente influenciado y un banco central con balance abultado constituye el principal riesgo sistémico identificado por los operadores de renta fija global en el corto plazo. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris
El presidente Donald Trump declaró el 11 de mayo que el cese al fuego con Irán se encuentra en "soporte vital masivo", luego de rechazar la contrapropuesta presentada por Teherán a la propuesta de paz elaborada por Washington. Trump calificó la respuesta iraní de inaceptable, mientras que Irán exigió como condiciones previas a cualquier acuerdo la compensación por los daños ocasionados por la guerra y reiteró su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz. El conflicto armado, iniciado el 28 de febrero de 2026, ha generado disrupciones significativas en los mercados globales de energía y divisas. El deterioro en las perspectivas de una resolución negociada del conflicto ha reavivado los temores sobre el cierre o la perturbación del tránsito por el Estrecho de Ormuz, a través del cual circula una porción crítica del suministro mundial de petróleo. Las declaraciones de Trump son las más pesimistas desde el inicio de las negociaciones y han impactado de forma directa en los mercados de futuros de crudo, donde los precios del Brent y el WTI registraron alzas superiores al 3% en la jornada del 12 de mayo. La situación mantiene en vilo a los mercados energéticos globales, con múltiples operadores evaluando escenarios de interrupción de suministro en el Golfo Pérsico. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris

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