El índice de precios al consumidor (IPC) de China registró un aumento del 0,2% interanual en enero de 2026, por debajo del consenso de mercado de 0,4% y marcando una desaceleración significativa desde el 0,8% de diciembre, que había sido el nivel más alto en casi tres años. La moderación respondió principalmente a un efecto base desfavorable y a caídas más pronunciadas en precios de energía. El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, se desaceleró a 0,8% desde 1,2%. Los precios de alimentos cayeron 0,7% interanual, mientras que transporte y comunicaciones retrocedieron 3,4%. El índice de precios al productor (IPP) cayó 1,4% interanual, mejorando levemente frente al descenso de 1,9% en diciembre y superando marginalmente la expectativa de -1,5%, aunque extendiendo la tendencia deflacionaria que supera los tres años. En términos mensuales, el IPP subió 0,4%, su cuarta mejora consecutiva, impulsado parcialmente por el alza global del oro. China acumuló un superávit comercial de USD 1,2 billones en 2025 mientras enfrenta una guerra comercial con EE.UU. El banco central recortó tasas sectoriales en enero y asignó más préstamos a bajo costo para pymes tecnológicas, mientras el ratio de deuda pública/PIB alcanzó el 116%.