Entre la tasa quieta, el guaraní fuerte y el petróleo que depende de un estrecho
La semana que termina dejó un menú bien surtido para cualquier analista que disfrute de la incomodidad ajena: el petróleo rebotó con fuerza ante el fantasma del cierre del Estrecho de Ormuz — porque aparentemente el mundo todavía no aprendió a no depender de un corredor de agua de 33 kilómetros para el 20% de…