Enero 2026: Cuando la geopolítica decidió que la sutileza era opcional
Esta semana el mercado global nos regaló un cocktail digno de analistas veteranos: Trump amenazando con anexar Groenlandia mientras Europa moviliza tropas en respuesta, el consumidor estadounidense demostrando una resiliencia que hace sonrojar a los índices de confianza, China admitiendo con honestidad brutal que el gap tecnológico con Estados Unidos no se cierra con wishful thinking, y el Foro Económico Mundial confirmando lo que todos sabíamos pero nadie quería verbalizar: la confrontación geoeconómica es la nueva normalidad. Mientras tanto, Paraguay sigue haciendo su tarea en silencio, modernizando su mercado de capitales con infraestructura de primer mundo. Bienvenidos a enero de 2026, donde la incertidumbre es el único consenso.
Paraguay
El mercado de valores actualiza su infraestructura: Menos fricción operativa, más estándares globales
Desde el 12 de enero se implementa un cambio estructural relevante: la segregación de funciones entre negociación (BVA) y custodia/compensación/liquidación (Cavapy), con soporte tecnológico de Nasdaq y Montran. El objetivo explícito es elevar estándares de seguridad, eficiencia y trazabilidad, alineando la operativa local con prácticas internacionales.
En términos de mercado, la modernización puede reducir fricciones (operativas y de riesgo) y favorecer una mayor confianza de participantes institucionales, particularmente en un contexto donde la calidad de infraestructura y post-trade pesa casi tanto como el rendimiento. Si el “plumbing” funciona, el mercado deja de depender de heroísmo operativo y pasa a competir por profundidad y costos.
El impacto final se verá en métricas concretas: tiempos de liquidación, incidencias operativas, crecimiento de inversionistas y ampliación del universo de emisores/instrumentos. En otras palabras: la tecnología no crea liquidez por decreto, pero sí evita que la liquidez se escape por la cañería.
La economía paraguaya sigue creciendo: No corre, pero tampoco tropieza
El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró un crecimiento interanual de 4,0% en noviembre de 2025 y acumuló una expansión de 5,8% en el período enero-noviembre, marcando once meses consecutivos de variaciones positivas.
El dato refuerza la lectura de una economía que mantiene tracción, aunque con heterogeneidad sectorial (dinámicas distintas entre primario, industria y servicios). En particular, la señal “subyacente” —IMAEP sin agricultura ni binacionales— aporta contexto sobre la resiliencia del ciclo más allá de rubros volátiles.
De cara a mercado de capitales, un IMAEP firme tiende a sostener demanda de crédito e inversión, pero también obliga a vigilar el balance entre crecimiento e inflación, especialmente si la expansión se apoya en consumo y servicios. La macro paraguaya, por ahora, sigue avanzando; el desafío es que no lo haga con los cordones desatados.
Comercio exterior 2025: Exportaciones registradas por USD 11.082 millones, con crecimiento moderado
Las exportaciones paraguayas bajo regímenes aduaneros totalizaron USD 11.082 millones en 2025, lo que representa un crecimiento interanual del 1,5% respecto a 2024, de acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP). El aumento equivale a un incremento nominal de USD 167 millones, confirmando un desempeño positivo, aunque de expansión moderada, del sector externo durante el año.
En el mes de diciembre de 2025, las exportaciones por estos regímenes sumaron USD 710 millones, registrando una expansión interanual del 10,5%. El desempeño mensual estuvo liderado por el régimen general, que concentró el 88,6% del total exportado, con envíos por USD 608,6 millones, y un crecimiento interanual del 11,2%, reflejando su peso estructural dentro de la canasta exportadora.
Por su parte, el régimen de maquila también mostró un comportamiento positivo en diciembre, con exportaciones por USD 98,3 millones, lo que implicó un crecimiento interanual del 4,7%. Este régimen explicó el 11,2% del total exportado en el mes, con una incidencia aproximada de 1,0% en la variación interanual.
Otros regímenes presentaron dinámicas más acotadas. Las exportaciones desde zonas francas alcanzaron USD 3,2 millones en diciembre, con una suba interanual del 107,9%, mientras que el régimen de courier no registró operaciones en el último mes del año. En contraste, el régimen de leasing acumuló en 2025 una variación nominal negativa de USD 2,2 millones.
En términos mensuales, y en comparación con noviembre de 2025, las exportaciones totales por regímenes aduaneros se redujeron en USD 167,7 millones, caída explicada principalmente por el menor dinamismo del régimen general (USD 56,4 millones menos) y del régimen de maquila (USD 112,3 millones menos).
A lo largo del año, las exportaciones mantuvieron una trayectoria relativamente estable, con picos en julio y agosto, meses en los que superaron los USD 1.000 millones, seguidos por una moderación en el último trimestre, consistente con la desaceleración observada hacia el cierre de 2025.
Estados Unidos
Groenlandia, seguridad nacional y diplomacia incómoda: El Ártico entra en campaña
El presidente Donald Trump reiteró que considera a Groenlandia “vital” para la seguridad nacional de EE. UU., reactivando tensiones diplomáticas con Dinamarca y con autoridades groenlandesas, que han insistido en que el territorio “no está en venta”. El trasfondo combina estrategia militar, presencia en el Ártico y competencia geopolítica con Rusia y China.
Más allá del titular, el episodio es una señal de ruido político externo que puede traducirse en fricción con aliados y, por extensión, en mayor prima de incertidumbre en decisiones de inversión vinculadas a defensa, logística ártica y cadenas estratégicas. También reintroduce el factor “titulares que mueven expectativas” aun cuando no cambien los fundamentals en el corto plazo.
Para mercados, este tipo de narrativa suma volatilidad de calendario: no cambia la trayectoria de tasas por sí sola, pero sí puede afectar sentimiento, flujos hacia refugio y discusiones sobre gasto en defensa. En macro: a veces la geografía se vuelve política; y la política, un riesgo de pricing.
El consumo estadounidense sorprende al alza y sostiene el cierre de año
Las ventas minoristas de EE. UU. subieron 0,6% en noviembre, por encima de lo esperado, impulsadas por el rebote en compras de vehículos y un desempeño sólido de la temporada de fin de año. El dato sugiere que el consumo sigue aportando tracción al crecimiento del 4T, con “core retail sales” (medida clave para PCE) también en terreno positivo.
El matiz relevante es distributivo: distintas lecturas señalan que el gasto se sostiene con mayor fuerza en hogares de mayores ingresos, mientras los segmentos de menor ingreso enfrentan presión por costo de vida y mayor dependencia de crédito. En otras palabras, el consumidor está “bien”, pero no necesariamente el mismo consumidor para todos.
De cara a tasas y curvas, un consumo más firme reduce urgencia de relajación monetaria agresiva, especialmente si los próximos datos de inflación no acompañan. Para mercados, el escenario combina crecimiento resiliente con sensibilidad a precios: el “soft landing” sigue en cartelera, pero el guion se reescribe con cada publicación de datos.
Mundo
Carrera por la IA: China corre fuerte, pero EE. UU. sigue varios chips adelante
Líderes del ecosistema de IA en China advirtieron sobre una brecha creciente frente a EE. UU. en el desarrollo de modelos de frontera, incluso en una semana marcada por actividad de mercado (incluyendo emisiones/IPO vinculadas al sector). El mensaje central fue explícito: los avances existen, pero las probabilidades de “salto tecnológico” que supere a los líderes estadounidenses en el corto plazo serían limitadas.
Esta señal es importante porque combina dos capas: (i) competencia tecnológica real (talento, compute, energía y cadenas de suministro) y (ii) expectativas de mercado sobre monetización y liderazgo. En entornos donde la narrativa suele ir por delante de los resultados, un tono más cauto desde insiders tiende a enfriar valuaciones excesivamente optimistas o, al menos, a exigir mayor selectividad.
Para inversores globales, el tema impacta en múltiples frentes: capex en data centers, demanda energética, semiconductores, y riesgos regulatorios/geopolíticos. La IA sigue siendo megatendencia; solo que, como todo lo “mega”, también trae megadiferencias entre ganadores y seguidores.
Suiza y EE. UU.: Mandato para negociar y la era del comercio “con manual de instrucciones”
El gobierno suizo adoptó y ajustó un mandato de negociación para conversaciones con EE. UU., con el objetivo de consolidar alivios arancelarios y estabilizar las relaciones comerciales bilaterales. El ajuste incluiría mayor compromiso de consulta a comités parlamentarios y cantones si surgen nuevos temas, reforzando la gobernanza interna del proceso.
En un contexto global de mayor uso de aranceles, sanciones y acuerdos “selectivos”, este tipo de mandato refleja cómo el comercio internacional se está volviendo menos automático y más transaccional. Para empresas exportadoras, la previsibilidad arancelaria vale casi como un hedge: reduce incertidumbre en márgenes, pricing y planes de inversión.
A nivel macro, la señal es consistente con una tendencia 2026: la política comercial vuelve a ser instrumento de política económica, no solo un capítulo técnico. Y cuando el comercio se negocia caso por caso, el riesgo país ya no vive solo en spreads soberanos: también vive en las aduanas.
Riesgos globales 2026: Menos tanques, más aranceles y sanciones
De cara a Davos, el Global Risks Report 2026 del World Economic Forum ubica la confrontación geo-económica (tarifas, sanciones, restricciones comerciales y de tecnología) como la mayor amenaza para la estabilidad global en 2026. El diagnóstico apunta a que la fragmentación económica entre potencias puede escalar y afectar crecimiento, inflación y cadenas de suministro.
La relevancia para mercados es directa: más fricción implica mayor prima de riesgo, reconfiguración de flujos y decisiones de inversión menos eficientes (pero más “seguras” políticamente). En el margen, esto favorece estrategias de nearshoring/friendshoring y eleva el valor de jurisdicciones con reglas claras, infraestructura confiable y acceso estable a mercados.
La lectura final es incómoda pero útil: si 2026 se perfila como el año del “trade policy as a macro variable”, la diversificación geográfica y de cadenas deja de ser una recomendación elegante y pasa a ser gestión básica de riesgo. La globalización no terminó; solo cambió de contrato.