La inteligencia artificial descubrió que el dinero también tiene costo
Durante dos años el mercado trató al boom de la IA como una fuente inagotable de rentabilidad. Esta semana empezó a tratarlo como lo que también es: un deudor. En Bangkok, los banqueros centrales del G20 admitieron que la carrera por financiar chips, centros de datos y redes eléctricas compite por el mismo capital que necesitan los gobiernos, y que eso empuja las tasas hacia arriba. Los mercados se encargaron de la demostración práctica. Un IPO coreano de centros de datos se desplomó en su debut, el Nasdaq cerró el jueves con su peor sesión en meses y Meta perdió una capitalización equivalente al PIB de varios países en una sola rueda. En paralelo, Francia sumó disturbios en las calles a su crisis fiscal y su bono a 10 años superó el 5% por primera vez desde 2002, rindiendo más que el Treasury estadounidense. El Brent volvió a tocar USD 110 tras nuevos ataques hutíes en Arabia Saudita, y Washington suspendió sanciones a Rusia para conseguir diésel. En medio del ruido, Paraguay mostró una macro casi aburrida: el BCP elevó su proyección de crecimiento al 5%, bajó la de inflación al 3% y dejó claro que no piensa seguir a la Fed por reflejo. En un mundo donde todos suben tasas, la estabilidad es un activo.
Paraguay
El BCP le sube la nota a la economía, y el Banco Mundial la aplaude desde un escalón más abajo
El Banco Central del Paraguay elevó su proyección de crecimiento para 2026 al 5%, desde el 4,5% estimado en junio, y recortó su pronóstico de inflación del 3,3% al 3%. El ajuste se apoya en los servicios, el comercio y, sobre todo, la energía: la proyección de electricidad y agua pasó del 7,4% al 12,8% por mayor generación hidráulica en las binacionales. La ganadería es la excepción, porque el BCP pasó de esperar un crecimiento del 0,1% a una contracción del 4,5%, por la retención de vientres para recomponer el hato. La composición tiene un matiz: la inversión en activos fijos se redujo del 2,2% al 1,3%, mientras el consumo público pasó del 1,5% al 4,5%. El país crece más, pero no necesariamente por los motores que más le convendrían a largo plazo.
Desde Washington, el Banco Mundial ofreció una lectura algo más prudente pero igual de elogiosa. El organismo proyecta un crecimiento de 4,7% para Paraguay en 2026, frente a apenas 2,2% para América Latina y el Caribe, y por encima de Brasil y Argentina (2,1%), Uruguay (1,2%) y Chile (0,8%). El dato de coyuntura acompaña: el IMAEP acumuló un crecimiento de 5,7% a agosto, la inflación interanual se ubicó en 1,5% en septiembre y el guaraní acumuló una apreciación de 11,9%. Que la discusión sea si Paraguay crece 4,7% o 5% en un vecindario que celebra el 2% dice mucho. Los desafíos estructurales siguen: informalidad, infraestructura y una dependencia del clima que ningún IPoM puede proyectar con precisión.
El BCP no piensa bailar al ritmo de la Fed, pero vigila de cerca al petróleo
En un mundo donde la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra se preparan para seguir subiendo, el BCP marcó distancia. César Yunis, economista jefe, explicó que una eventual suba de tasas de la Fed podría presionar el tipo de cambio, pero no obligaría necesariamente a elevar la TPM paraguaya, que se mantiene en 5,5%. El argumento es razonable: con la inflación en el piso del rango meta y un guaraní que acumula fuerte apreciación, un dólar algo más firme incluso podría funcionar como estabilizador. El riesgo está en el surtidor. Yunis señaló que el gasoil y otros combustibles subieron cerca del 30% hasta septiembre, y que el foco ahora está en los efectos de segunda vuelta sobre transporte, producción y distribución. Sebastián Diz, gerente de Estudios, advirtió además que la presión no viene solo del Brent sino del creciente diferencial entre el crudo y sus derivados, en un contexto de dificultades de refinación. Dicho de otro modo: el BCP tiene margen, pero el petróleo tiene la última palabra
El Chaco Central apuesta a convertirse en ciudad antes de que llegue el corredor
La ambición va más allá del ladrillo. Los impulsores estiman que el proyecto podría ser la semilla de un núcleo urbano de unos 70.000 habitantes hacia 2050, aprovechando la conexión del corredor bioceánico con la hidrovía y la Transchaco. Es una apuesta clásica de infraestructura anticipada: construir hoy para la demanda que el corredor promete mañana. El propio empresario reclamó que el sector público haga su parte, un pedido que en Paraguay suele tener más eco en los discursos que en los presupuestos.
Aceite de soja: El subproducto que se volvió protagonista
Las exportaciones de aceite de soja totalizaron 86.005 toneladas por USD 95 millones en septiembre, el mayor volumen mensual desde 2020 y la mayor facturación mensual desde octubre de 2021, según Cappro. Frente a septiembre de 2025, los envíos crecieron 40% en volumen y 56% en valor, con un precio promedio de USD 1.104 por tonelada.
El trasfondo es industrial. La molienda alcanzó 2,6 millones de toneladas entre enero y agosto (+12% interanual), con una utilización de capacidad instalada del 82%. Para comparar: en el primer trimestre esa utilización rondaba el 66%. El sector que durante años se quejó de capacidad ociosa empieza a quedarse sin excusas, y en un mundo que paga caro todo lo que se parezca a combustible, el aceite de soja se cotiza con algo de prima energética.
Del tomate a la chía: Paraguay sale a vender lo que antes importaba o nadie conocía
En una noticia que hace algunos años habría parecido una errata, Paraguay está exportando tomate. Tras un primer envío de 27.000 kilos a Uruguay, el MAG prevé enviar un volumen similar a Brasil, aprovechando problemas de abastecimiento en países vecinos. El ministro Carlos Giménez destacó que en 2026 las autorizaciones de importación se limitaron a dos semanas, frente a unas cuatro en 2025. El volumen es simbólico, pero la señal es relevante: un rubro históricamente asociado al contrabando y la escasez empieza a pensar en excedentes exportables.
En el otro extremo de la cadena de valor, Capachia coordinó la participación de 12 empresas paraguayas en SIAL París 2026, una feria con unos 8.000 expositores y más de 280.000 visitantes. Paraguay es líder mundial en chía, y el gremio asegura que la demanda sigue creciendo. La lectura conjunta es de diversificación: lejos de la soja y la carne, los nichos empiezan a pesar, aunque todavía con más presencia en ferias que en la balanza comercial.
Estados Unidos
Sanciones a Rusia: 60 días para descubrir que el diésel pesa más que la geopolítica
Trump firmó una orden ejecutiva que suspende sanciones y aranceles clave de la Ley Graham contra Rusia, y Marco Rubio aclaró que la administración usará hasta 60 días para evaluar su impacto económico. La norma, que el propio Trump había firmado un mes antes, contemplaba también aranceles a países importadores de energía rusa, y en paralelo Rusia suministraría más de 300.000 toneladas de diésel a Estados Unidos. La suspensión llegó dos días antes de que la ley entrara en vigor.
El contexto político explica casi todo: la medida llega semanas antes de las elecciones de medio término de noviembre, con Trump presionado por los altos precios de la energía. Rubio lo resumió diciendo que los conflictos del mundo empiezan a chocar entre sí. La frase sirve de diagnóstico: cuando Ormuz y Ucrania compiten por el mismo barril, la política exterior termina negociándose en el surtidor.
Wall Street: Cuando el mejor dato tecnológico del día es un auto con propulsores de cohete
El viernes 16 de octubre resumió el clima. Los futuros operaban mixtos con nueva presión sobre tecnológicas, ya que los inversores temen que los operadores de centros de datos no lleguen a ser rentables a tiempo para pagar sus deudas, sobre todo con costos de financiamiento en alza. CoreWeave cayó 4,1% por preocupaciones sobre su endeudamiento, mientras Nebius e Iren retrocedían 2%.
El contrapeso fue casi cinematográfico: Tesla subió 4,4% en el premarket tras presentar un Roadster rediseñado con propulsores tipo cohete desarrollados junto a SpaceX. Aun así, el S&P 500 y el Nasdaq se encaminaban a pérdidas semanales por la venta liderada por la IA, resultados mixtos de los grandes bancos y datos de inflación. Cuando el mercado necesita un auto que vuela para sostener el ánimo, conviene revisar dónde aterriza el resto.
El mercado sufre, la Fed escucha, pero todavía no lo suficiente
La tesis de Mike Dolan es incómoda para quien espera alivio. Las condiciones financieras se endurecieron desde el discurso de Warsh en Jackson Hole, pero el índice de la Fed de Chicago sigue por debajo de su promedio de 20 años. Las tasas hipotecarias a 30 años subieron 70 puntos básicos y los spreads high yield se ampliaron cerca de 100 puntos básicos. El VIX tocó un máximo de cuatro meses y el MOVE volvió a niveles de marzo.
El problema es que Warsh no parece conforme. Al describir la suba de septiembre, dijo que la Fed había retirado una dosis de acomodación, lo que sugiere que todavía considera las condiciones demasiado laxas. Hacia el final de la semana, el mercado leyó otra cosa: tras el desplome tecnológico del jueves, el Treasury a 10 años cayó 19,3 puntos básicos hasta 4,953%, su mayor baja diaria desde agosto de 2025, y la probabilidad de una suba en la reunión de la semana próxima bajó al 10,5%. El juego del gato y el ratón entre mercado y Fed parece destinado a durar hasta diciembre.
Mundo
Bangkok: Los banqueros centrales admiten que la IA también es un shock monetario
En las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, el tono cambió. Kevin Warsh dijo que los banqueros centrales deben reconocer el boom de la IA como un shock, que golpea la demanda antes que la oferta. La implicancia es que la tasa neutral, R-star, podría estar subiendo, y el economista jefe del Banco de Inglaterra, Huw Pill, sugirió que las tasas promedio podrían quedar algo más altas. El BoJ ya citó la demanda vinculada a la IA como factor detrás de sus subas recientes, y se espera que el Banco de Inglaterra suba tasas el 5 de noviembre.
El efecto colateral cae sobre los gobiernos endeudados. La eurozona, y en especial Francia, aparece como la más expuesta: buena parte de la inversión en IA ocurre en Estados Unidos y Asia, mientras Europa paga más energía por las guerras en Irán y Ucrania. Durante una década la discusión fue cómo escapar de las tasas cero. Ahora la discusión es quién paga la cuenta de un capital que se volvió escaso.
Francia: primero se amotinan las calles, después se amotinan los bonos
El lunes 19, los mercados franceses reaccionaron a un fin de semana de disturbios. Bonos, acciones y hasta el euro cayeron después de que las protestas en todo el país evidenciaran lo difícil que será reducir el déficit. El CAC 40 cayó 1,1% y el STOXX 600 retrocedió 0,9%, en protestas motivadas por el aumento de precios y el deterioro de los servicios públicos. BNP Paribas y Société Générale cayeron 3% cada uno.
El miércoles llegó el titular que nadie quería leer. El rendimiento del OAT a 10 años superó el 5% por primera vez desde 2002, mientras el gobierno intenta aprobar un presupuesto en un parlamento dividido. El jueves tocó 5,14%, con un spread de 170 puntos básicos sobre Alemania, más del doble de los 78 puntos de principios de agosto, y Francia ya paga unos 45 puntos más que Italia. Que París se financie más caro que Roma habría sido un buen chiste en 2011. En 2026 es un dato de mercado, y Moody’s tiene pendiente su revisión.
La Fed estornuda y los emergentes, por ahora, no se resfrían
Jamie McGeever plantea una tesis que interesa directamente a Paraguay. Históricamente, cuando la Fed endurecía su política, los emergentes se veían obligados a subir tasas aún sin justificación interna, por presiones cambiarias y de deuda. Esta vez es distinto: un crecimiento sorprendentemente resiliente, fundamentos fiscales más sólidos y tasas y rendimientos relativamente altos les dan a los bancos centrales emergentes cierta flexibilidad.
Bank of America estima que las tasas de corto plazo en emergentes se sobreajustaron al punto de que las tasas implícitas del año próximo serán restrictivas en todas las grandes economías emergentes, salvo China. La advertencia está en el posicionamiento: el trade emergente se volvió uno de los más concurridos del mercado, e Indonesia funciona como recordatorio de que la categoría no es un bloque. Para Paraguay, con grado de inversión y un BCP que acaba de decir que no necesita seguir a la Fed, el argumento encaja bastante bien.
Jueves 22: El día en que el Treasury rindió menos que el bono francés
El jueves condensó toda la semana. El Nasdaq cayó 2,6% y el S&P 500 1,21% hasta 7.663 puntos, arrastrados por las tecnológicas de mayor peso, mientras el Russell 2000 terminó en positivo. Meta se desplomó 7%, su mayor caída desde julio, y los hedge funds sufrieron su peor jornada desde la crisis del COVID en sus principales estrategias. En Asia, el CSI 300 chino entró en mercado bajista, con una caída de 20% desde su pico de junio tras diez semanas consecutivas de bajas.
La huida a la calidad dejó una postal histórica: el Treasury a 10 años quedó por debajo del bono francés por primera vez en 13 años, mientras el dólar caía a su nivel más débil desde el 1 de octubre y el yen se apreciaba. El oro, curiosamente, no acompañó y cerró en baja. Cuando hasta el refugio clásico se vende, el mercado no busca rendimiento sino liquidez.
PHP: El lenguaje que nadie ve y que sostiene medio internet pide un parche urgente
No todo riesgo de la semana fue financiero. Los desarrolladores de PHP anunciaron parches para dos vulnerabilidades críticas, y el equipo de respuesta de la UE (CERT-EU) advirtió que, con calificación 9,2, permiten la ejecución remota de código sin autenticación. CERT-EU recomendó a las organizaciones que no puedan parchear de inmediato considerar desconectar los sitios afectados.
La magnitud es considerable: PHP está detrás de WordPress, Drupal, Joomla y Magento, y Wordfence advirtió que las actualizaciones automáticas de WordPress no aplicarán la corrección. No se reportó explotación activa. Para empresas e instituciones financieras, la recomendación es simple y poco glamorosa: saber quién administra el servidor. Es el tipo de riesgo operativo que no aparece en ningún modelo de VaR hasta que aparece en todos los diarios.
Elice: Suscripta 400 veces, castigada 32% en un día
El síntoma más claro del cambio de humor llegó desde Seúl. Las acciones de Elice llegaron a caer 38% en su debut y cerraron con una pérdida del 32%, pese a haber recaudado 201.000 millones de wones (USD 151 millones) en el techo del rango, con el tramo minorista suscripto 400 veces. Fue el peor debut registrado para un IPO coreano de USD 100 millones o más. La ironía es que la empresa es rentable, lo cual no alcanzó para escapar del castigo sectorial.
No fue un caso aislado: Firmus, AirTrunk y SB Energy cancelaron o postergaron este mes sus planes de salida a bolsa. El Kospi lideró las bajas en Asia y cerró en territorio bajista. Gartner aportó la frase más incómoda: sus estimaciones indican que los ingresos de IA no alcanzarán para justificar todo el capex planificado entre 2027 y 2030. Una demanda minorista 400 veces superior a la oferta, seguida de una caída del 32%, es casi una definición de libro de exceso de entusiasmo.
Blackstone: La apuesta de un siglo, en un solo tema
Mientras el mercado castiga a los neoclouds, Blackstone redobla. Su negocio de centros de datos alcanzó una valuación de USD 185.000 millones al segundo trimestre de 2026, desde USD 130.000 millones a inicios del año, y se proyecta que firme contratos por seis gigawatts de capacidad en 2026. La firma comprometió USD 5.000 millones en una empresa de infraestructura de IA junto a Google, basada en los chips TPU que buscan competir con Nvidia.
El riesgo es de concentración. Los activos bajo gestión de Blackstone llegaron a un récord de USD 1,35 billones, y nueve de sus diez mayores revalorizaciones trimestrales provinieron de operaciones ligadas a la IA. Si el capex de las tecnológicas se desacelera, o si los hyperscalers deciden construir en lugar de alquilar, esa plataforma podría dejar de verse como una historia de crecimiento. Blackstone no necesita que gane un modelo en particular, pero sí necesita que la carrera siga.
Cinco rarezas de la IA para la temporada de balances
McGeever ordenó las contradicciones del momento. Según Michael Cembalest, de JPMorgan Private Bank, 41 acciones vinculadas a la IA explicaron el 75% de los retornos del S&P 500, el 80% del crecimiento de utilidades y el 90% del crecimiento del capex desde el lanzamiento de ChatGPT. La paradoja central es la divergencia entre acciones y deuda: el bono de CoreWeave a octubre de 2031 cayó más de 20% desde su emisión de abril y cotiza por debajo de 80 centavos, mientras los CDS de emisores como Oracle, Amazon, Alphabet y Meta tocan récords.
La cuenta de fondo es monumental. McKinsey y S&P Global estiman que los seis mayores hyperscalers gastarán más de USD 7 billones en capex de IA entre 2025 y 2030, y Stijn Van Nieuwerburgh calcula que para un retorno del 10% los ingresos anuales deberían llegar a unos USD 3,55 billones en 2032. A esto se suma que, por falta de energía y conexiones a la red, muchos chips están depreciándose en depósitos. Cuando los tenedores de bonos y los de acciones cuentan historias distintas sobre la misma empresa, la historia suele terminar del lado de los bonistas.
Energía
Los hutíes empujan al Brent hasta USD 110 y Washington evacúa Riad
El petróleo subió el jueves luego de que nuevos ataques hutíes en Arabia Saudita llevaran a Estados Unidos a ordenar la salida de parte de su personal diplomático; el Brent ganó 1,2% hasta USD 110,11 y el WTI 1% hasta USD 98,12. Según una fuente diplomática, las órdenes se extendieron a familiares del personal en Emiratos, Jordania, Qatar y Bahréin. El martes, el Brent ya había tocado un máximo de cinco meses antes de retroceder ante versiones de mediación entre Irán y Pakistán.
Los fundamentos tampoco ayudan. Los inventarios de crudo de EE. UU. cayeron 3,06 millones de barriles, contra una caída esperada de 820.000. La administración ofreció prestar hasta casi un tercio de la reserva de emergencia de un millón de barriles de combustible para calefacción, ante la escasez de diésel. El contraste con junio es notable: tras el memorando con Irán, la variación interanual del WTI llegó a ser negativa; hoy el barril cuesta casi 80% más que hace un año. Para Paraguay, la conexión es directa: es la misma variable que el BCP identificó como principal riesgo inflacionario.
Lectura final
Tres conclusiones de la semana. Primero, la IA dejó de ser solo una historia de crecimiento y pasó a ser también una historia de costo de capital. Los banqueros centrales la tratan como un shock de demanda, los bonistas exigen primas récord y los inversores minoristas acaban de aprender en Seúl que una sobresuscripción no garantiza nada. Segundo, el riesgo soberano volvió al centro de las economías desarrolladas. Que Francia pague más que Estados Unidos y que Italia es una señal de que el mercado ya no regala credibilidad por pertenecer al club. Tercero, la energía sigue siendo la variable que ordena todo lo demás: condiciona las sanciones a Rusia, la inflación y, por lo tanto, cuánto margen tiene cada banco central. Para Paraguay el saldo es favorable pero condicional. Crece cerca del 5%, tiene inflación baja y un banco central con margen para no seguir a la Fed, mientras la industria sojera opera al 82% de su capacidad. Por ahora, la estabilidad paraguaya depende más del BCP que de Ormuz; el desafío es que siga siendo así si el Brent no afloja.