La semana en paradojas: Dólares baratos, chips caros y el arte de fingir que entendemos
La semana nos trae un cóctel explosivo de realidades económicas que oscilan entre el optimismo salvaje y la cautela estratégica. Mientras Paraguay celebra mínimos históricos en su tipo de cambio y récords en mercados bursátiles, Estados Unidos nos regala el espectáculo de gigantes tecnológicos declarándose en «código rojo» mientras construyen chips para competir contra sí mismos. China, por su parte, continúa su vals con la deflación mientras alimenta (y potencialmente revienta) burbujas de níquel en Indonesia. Bienvenidos al capitalismo del siglo XXI: donde todo está conectado, nada tiene sentido, y todos seguimos apostando.
Paraguay
El Dólar a la baja: Cuando menos es más (o menos)
El dólar cayó a G. 6.870, alcanzando su nivel más bajo en cinco años, marcando un retorno a valores no vistos desde la pandemia. El Banco Central realizó ventas por aproximadamente USD 600 millones en lo que va del año, aunque los analistas coinciden en que el factor determinante es la menor liquidez en guaraníes. Las entidades financieras demandan moneda local con mayor intensidad que dólares, profundizando la caída del tipo de cambio de manera acelerada.
Este fenómeno revela una paradoja del sistema financiero paraguayo. Mientras el BCP intentaba suavizar movimientos con intervenciones puntuales, el mercado local experimenta una escasez de liquidez en moneda nacional que invierte los flujos tradicionales. La posición complicada para el fondeo en guaraníes reduce la disponibilidad de circulante y genera preferencia marcada por la moneda local. Este comportamiento, combinado con expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos y apreciación de monedas emergentes, consolida una tendencia bajista que devuelve al tipo de cambio a niveles de hace cinco años.
Mercado Bursátil: Paraguay nuevamente rompe récord
El mercado bursátil paraguayo atraviesa su mejor momento histórico. Las negociaciones superaron los USD 7.700 millones a noviembre, eclipsando los USD 6.500 millones de todo 2024. La composición cambió a 37,6% en dólares y 62,4% en guaraníes, mostrando mayor apetito por instrumentos dolarizados como estrategia de cobertura.
Sumado a este salto, la implementación de los sistemas Nasdaq y Montran posiciona al mercado paraguayo en estándares globales. La adopción de estas plataformas permitirá mejorar velocidad y transparencia, fortalecer gestión de riesgos y facilitar entrada de nuevos participantes institucionales. Este impulso tecnológico representa una modernización estructural que podría levantar fuego a mayores volúmenes y diversificación de instrumentos, alineando a Paraguay con estándares internacionales en un mercado que ya rompió todos sus récords históricos.
Combustibles: El ancla deflacionaria inesperada
Los combustibles se convirtieron en ancla deflacionaria inesperada. Los precios acumulan caída del 3,1% anual, con nafta común bajando 7% y súper 6%. Paradójicamente, el gas doméstico subió 9,7% interanual, siendo el único rebelde en la categoría. Noviembre cerró sin variaciones mensuales, con el único ajuste siendo una leve baja del 0,1% en gasoil común.
La dinámica de combustibles juega un papel crucial en la contención inflacionaria hacia el cierre del año. La moderación de precios internacionales del petróleo, baja del tipo de cambio y menor demanda interna crearon relativa calma en el mercado energético local. Los combustibles registraron incidencia del 4,1% en la inflación y participación negativa del 8,1%, evidenciando su rol como moderador del nivel general de precios.
Inflación: Cuando el Asado se Vuelve un Lujo de Exportación
La inflación de noviembre se ubicó en 0,2%, acumulando 3,4% anual, por encima del 3,1% de 2024. La inflación interanual se mantuvo en 4,1%, mientras la inflación núcleo fue del 0,3% mensual. Los alimentos volvieron a presionar: la carne vacuna lideró los aumentos por mayor demanda exportadora y mejores precios internacionales, el clásico dilema paraguayo donde el éxito externo se traduce en asados más caros. Los cortes tradicionales para asado como costilla y vacío registraron subas significativas por menor disponibilidad interna, explicada por mayores exportaciones y encarecimiento del ganado en pie. Los sustitutos siguieron la trayectoria: carne de aves subió por demanda ante encarecimiento bovino, mientras el cerdo mostró incrementos estacionales de fin de año. En contraste, hortalizas, pescados, pastas, harinas y lácteos bajaron. Los servicios también presionaron: comidas fuera del hogar, alojamiento, pasajes aéreos e internet subieron, mientras bienes durables importados mostraron incrementos en auto vehículos y electrodomésticos. Exportamos la carne, importamos los televisores, y el consumidor local paga la diferencia.
Estados Unidos
Manufactura: La crisis de identidad del sector industrial
La manufactura estadounidense nos regaló un cisne negro esquizofrénico. El ISM Manufacturing PMI cayó a 48,2, marcando el noveno mes consecutivo de contracción. Sin embargo, el S&P Global Manufacturing PMI registró 52,2, señalando expansión por cuarto mes consecutivo. Esta contradicción refleja una manufactura que produce más pero no encuentra compradores, con inventarios acumulándose a niveles no vistos desde 2007.
El ISM captura el sentimiento de grandes manufactureros que enfrentan demanda debilitada y costos crecientes. El S&P Global refleja mejoras en producción y pedidos de exportación. La verdad reside en algún punto intermedio: fábricas produciendo eficientemente, pero con demanda doméstica tambaleante, compensada parcialmente por exportaciones. Los inventarios hinchados sugieren que las empresas producen por encima de lo que venden, un clásico preludio a recortes de producción y posibles despidos.
San Francisco: Cuando la IA se encuentra con el ladrillo
El boom de IA ha convertido a San Francisco y San José en el mercado inmobiliario más frenético de Estados Unidos. Las casas que antes tardaban semanas o meses en venderse ahora cambian de manos en menos de tres semanas – 19 días en San Francisco y 21 en San José, comparado con el promedio nacional de 51 días. OpenAI pasó de valuación de $300 mil millones a $500 mil millones, mientras Anthropic alcanzó $183 mil millones. Estas compañías permiten a empleados vender acciones pre-IPO, generando liquidez inmediata para compras inmobiliarias.
Casas que pasaron meses sin venderse ahora generan ofertas múltiples en días, con el Sunset District experimentando sobrepujas del 20%. Los agentes reportan compradores pagando en efectivo, sin contingencias, impulsados por ventas de acciones de empresas de IA. La liquidez pre-IPO permite a empleados de startups comportarse como compradores institucionales, con poder adquisitivo masivo antes de que sus empresas enfrenten disciplina del mercado público. La «disrupción tecnológica» se manifiesta en el bien más analógico: ladrillos.
Amazon vs Nvidia: La guerra de los chips con modales
Amazon lanzó su chip Trainium3 en una declaración de guerra elegante contra Nvidia. El chip promete 4,4 veces más rendimiento y 4 veces mayor eficiencia energética, con ahorros del 30-40% versus GPUs de Nvidia. El CEO Andy Jassy reveló que Trainium2 ya es un negocio de múltiples miles de millones con más de 1 millón de chips en producción. La jugada inteligente: Trainium4 soportará tecnología NVLink de Nvidia.
Amazon ejecuta una estrategia brillantemente pragmática. En lugar de guerra total, construye chips propios para reducir dependencia y costos, mientras mantiene compatibilidad con el ecosistema Nvidia. Esto permite a clientes de AWS mezclar chips según necesidades. Amazon no busca reemplazar a Nvidia completamente; busca crear opciones, reducir costos y capturar márgenes. Es competencia capitalista en su mejor expresión: cooperar con tu competidor mientras construyes herramientas para eventualmente no necesitarlo.
OpenAI: El estudiante supera al maestro, luego entra en crisis
OpenAI declaró «código rojo» en un giro dramático. Sam Altman ordenó retrasar trabajo en publicidad y agentes de IA para enfocar recursos en mejorar ChatGPT, tras el impresionante debut de Gemini 3 de Google, que alcanzó 650 millones de usuarios mensuales. La ironía es deliciosa: hace tres años, Google declaraba su propio «código rojo» por ChatGPT.
Altman promete un nuevo modelo que supera a Gemini, pero reconoció «vientos económicos temporales» mientras investigadores senior abandonan OpenAI. La empresa enfrenta competencia intensificada, costos operativos masivos y éxodo de talento. Google aprovechó su ventaja de distribución integrada en Android, Chrome y Search, mientras OpenAI depende de asociaciones. La batalla revela que, en IA, las ventajas competitivas son efímeras. El liderazgo tecnológico dura meses, no años.
Big Tech: La fiesta de la deuda corporativa
Las cinco principales empresas tecnológicas de EE.UU. podrían necesitar casi $100 mil millones en financiamiento en 2026. Desde septiembre, la emisión de bonos públicos de cuatro «hyperscalers» alcanzó casi $90 mil millones. La carrera armamentista de IA está transformando Silicon Valley: empresas que financiaban todo con efectivo ahora acuden agresivamente a los mercados de deuda.
Durante décadas, las Big Tech se jactaron de montañas de efectivo. Pero la IA cambió el cálculo. Los centros de datos equipados con GPUs cuestan miles de millones, el entrenamiento de modelos consume presupuestos anuales completos, y la competencia obliga a inversiones masivas sin garantía de retorno. Emitir deuda permite preservar efectivo mientras financian infraestructura de IA. Es racional financieramente, pero también señala maduración del sector. Big Tech ya no crece orgánicamente; ahora se apalanca como cualquier industria de capital intensivo.
Empleo Privado: El canario dejó de cantar
El reporte ADP reveló que el empleo privado perdió 32.000 puestos en noviembre, la mayor caída en más de dos años. Las pequeñas empresas con menos de 50 empleados lideraron el colapso, eliminando 120.000 puestos. Mientras las grandes corporaciones agregaron 90.000 empleos, el Main Street se desmorona bajo costos crecientes, tarifas e incertidumbre.
La dicotomía revela fracturas profundas. Las grandes empresas, con acceso a capital barato y economías de escala, continúan expandiéndose. Las pequeñas empresas enfrentan presión insostenible: costos laborales subieron, insumos más caros por aranceles, crédito endurecido, y demanda débil. El sector manufacturero eliminó 26.000 puestos. Históricamente, cuando las pequeñas empresas empiezan a despedir en masa, las grandes eventualmente siguen.
China
Manufactura China: El motor que tose
La actividad manufacturera cayó a 49,9 en noviembre, marcando contracción inesperada. El PMI oficial se ubicó en 49,2, extendiendo la contracción por octavo mes consecutivo. La producción se estancó mientras los nuevos pedidos se desaceleraban, aunque los pedidos de exportación se expandieron al ritmo más rápido en ocho meses. El sector de servicios cayó a 49,5, su primera contracción desde diciembre 2022. China enfrenta el clásico dilema: producir más de lo que puede consumir mientras espera que el mundo absorba el exceso. La manufactura está atrapada en un ciclo donde la capacidad instalada supera la demanda doméstica, obligando a buscar mercados externos justo cuando el proteccionismo global aumenta. El colapso del sector servicios es particularmente preocupante porque sugiere que el consumidor chino se retrae, minando la estrategia oficial de rebalancear hacia consumo interno. Beijing continúa apostando a estímulo manufacturero y exportaciones, pero sin resolver la debilidad del consumo doméstico está simplemente posponiendo ajustes necesarios.
Indonesia: La casa construida sobre níquel que nadie quiere
China financió y construyó la industria del níquel de Indonesia, transformándola en el mayor productor mundial en una década. Pero China cambió las reglas: alrededor del 70% de los vehículos eléctricos chinos usan baterías LFP que no contienen níquel. El resultado: los inventarios globales de níquel refinado explotaron de 54.000 toneladas en enero 2023 a 366.000 toneladas, equivalente al 10% del uso global anual.
Indonesia apostó su futuro en vehículos eléctricos (VE) basándose en química de baterías de níquel, justo cuando su principal cliente decidió que el níquel era demasiado caro. La estrategia china era predecible: usar níquel indonesio barato para subsidiar desarrollo de VE, luego cambiar a baterías LFP más económicas. Indonesia quedó con capacidad masiva, deuda china, y un mercado evaporado. Los precios colapsaron, poniendo en riesgo miles de empleos y miles de millones en inversión. La lección es brutal: cuando dependes de un solo cliente para el 70% de tu mercado, ese cliente controla tu destino.
PIB Chino: El 5% que nadie cree pero todos aceptan
China probablemente mantendrá su objetivo de crecimiento del PIB en alrededor del 5% para 2026. El déficit presupuestario se mantendría en 4% o superior, un récord histórico. La meta: romper el ciclo deflacionario que ya completa casi tres años. Morgan Stanley proyecta que el deflactor del PIB caerá 0,7% en 2026 antes de subir apenas 0,2% en 2027, significando cuatro años consecutivos de deflación.
Beijing enfrenta un trilema imposible: necesita estimular demanda, pero no puede permitirse más deuda local; quiere trasladar la economía hacia consumo, pero las reformas llevan años; y debe crecer al 4,17% anual promedio durante la próxima década para alcanzar USD 20.000 de PIB per cápita. La deflación persistente indica que el problema es estructural, no cíclico. Exceso de capacidad, débil consumo, demografía adversa y deuda insostenible no se resuelven con más infraestructura financiada con déficit. El objetivo del 5% es político; señala estabilidad mientras el gobierno busca soluciones reales.
Mundo
Banco de Japón: El último samurái de las tasas bajas
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, envió la señal más clara de que un aumento de tasas está sobre la mesa para la reunión del 18-19 de diciembre. En un discurso ante líderes empresariales en Nagoya, Ueda declaró que el banco central «considerará los pros y contras de aumentar la tasa de interés de política» mientras examina la economía, inflación y mercados.
La jugada es histórica y delicada. Japón intenta normalizar su política monetaria después de décadas de tasas ultra bajas. El BoJ ya subió tasas dos veces: abandonó las tasas negativas en marzo 2024 y elevó la tasa a 0,5% en enero 2025, su nivel más alto en 17 años. Ahora, el nuevo movimiento de alza marcaría otro paso hacia normalidad monetaria. El yen débil ha reintroducido riesgos inflacionarios, y el gobierno de la Primera Ministra Sanae Takaichi—quien el año pasado llamó a los aumentos «estúpidos»—ahora parece dispuesto a tolerar la decisión. La ironía: mientras la Fed se prepara para recortar tasas en diciembre y Europa considera hacer lo mismo, Japón se mueve en dirección opuesta. Después de 30 años de experimentación monetaria extrema, Japón intenta salir del hoyo justo cuando otros consideran cavar más profundo.
OCDE: La voz de la razón que nadie escucha
La OCDE advierte que los aranceles y el boom de IA podrían probar la resiliencia del crecimiento global. El organismo enfrenta la paradoja de nuestra era: la tecnología que promete prosperidad ilimitada coexiste con guerras comerciales que amenazan fragmentar la economía global. La OCDE proyecta crecimiento moderado pero estable, condicionado a que los gobiernos eviten escaladas proteccionistas y la inversión en IA produzca ganancias de productividad reales.
El problema es que ambos supuestos son cuestionables. Los aranceles proliferan como respuesta política a dislocaciones económicas. La IA consume capital masivo con retornos aún por demostrarse. La OCDE esencialmente dice: «El crecimiento será bueno si todos cooperan y la tecnología funciona.» Pero la historia reciente es exactamente opuesta: fragmentación creciente y tecnologías que consolidan ganancias en pocas empresas. La OCDE cumple su rol de recordar que la cooperación global genera mejores resultados, pero nadie escucha porque las decisiones se toman en capitales nacionales respondiendo a presiones políticas locales.
Cadenas de suministro: La IA rompe lo que promete arreglar
El frenesí de IA está impulsando una nueva crisis en las cadenas de suministro globales. La demanda de chips, energía y talento especializado está creando cuellos de botella estructurales. Irónico que la tecnología diseñada para optimizar sistemas esté creando escasez sistémica. La demanda por GPUs avanzadas supera la capacidad de producción, los centros de datos consumen electricidad equivalente a ciudades enteras, y la competencia por ingenieros de IA infla salarios a niveles absurdos.
Las cadenas de suministro de semiconductores, ya tensas post-pandemia, ahora enfrentan demanda exponencial de chips especializados. TSMC y otros proveedores están expandiendo capacidad, pero construcción de fabs toma años y miles de millones. La demanda energética de centros de datos amenaza redes eléctricas, forzando a empresas a retrasar expansiones. El talento es igualmente escaso: hay más posiciones abiertas que ingenieros calificados, creando guerras de ofertas que inflan compensaciones pero no aumentan productividad. La IA promete resolver problemas de optimización de cadenas de suministro, pero primero debe resolver sus propios problemas de suministro