Activos de refugio seguro bajo presión: oro volátil y bonos pierden estatus en contexto bélico
El estallido del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán el 28 de febrero de 2026 alteró el comportamiento tradicional de los activos de refugio seguro, generando patrones atípicos en los mercados de deuda soberana y metales preciosos. El oro repuntó inicialmente más de USD 200 en una sola sesión, superando los USD 5.300 por onza, pero acumuló caídas superiores al 14% en el mes siguiente a medida que el dólar se fortaleció y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron, reduciendo el atractivo del metal no generador de rendimientos. Los analistas de ANZ señalaron que el patrón —alza inicial seguida de caídas— es consistente con episodios previos de shocks extremos, donde las necesidades de liquidez superan a la demanda de refugio en las etapas tempranas. J.P. Morgan mantiene su pronóstico de USD 6.300/oz a fin de 2026. Los mercados de deuda soberana de economías desarrolladas también han experimentado tensiones inusuales. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años —referencia global para el costo de financiamiento— oscilaron entre 3,96% y 4,04% en los primeros días del conflicto, con ventas masivas ante expectativas de que la inflación energética obligue a la Fed y otros bancos centrales a mantener tasas más altas por más tiempo. Los mercados asignan actualmente un 50% de probabilidad a un alza de la Fed hacia octubre de 2026. Bitcoin también mostró correlación positiva con el oro por primera vez en semanas, señal de que el mercado comenzó a tratarlo como activo alternativo de valor más que como proxy tecnológico, aunque se mantuvo por debajo de USD 76.000.