BCE y Banco de Inglaterra Mantienen Tasas Ante la Incertidumbre Inflacionaria del Conflicto en Medio Oriente

En una jornada de política monetaria coordinada, el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra (BoE), el Riksbank sueco y el Banco Nacional Suizo (SNB) entregaron sus decisiones de marzo. El BCE mantuvo su tasa de depósito en 2,0% por sexta reunión consecutiva, con proyecciones de su equipo técnico que anticipan un exceso transitorio de inflación impulsado por precios de energía más elevados antes de retornar al objetivo del 2% en 2026. Los precios del gas natural europeo escalaron aproximadamente 25% hasta superar los €68 por megavatio-hora —su nivel más alto en más de tres años—, consecuencia de los ataques de misiles iraníes sobre infraestructura energética clave en la región, incluida la ciudad industrial de Ras Laffan en Qatar. Por su parte, el BoE mantuvo el Bank Rate en 3,75% en una votación de 7 a 2, postergando el recorte que se consideraba prácticamente decidido antes del estallido del conflicto bélico. El SNB optó igualmente por mantener su tasa principal en 0,00%, señalando mayor disposición a intervenir en el mercado cambiario. La inflación en la eurozona se ubicó en 1,9% en febrero, apenas por debajo del objetivo del BCE, aunque el mercado ha revisado significativamente al alza sus expectativas para la trayectoria de tasas. Los inversores pasaron de descontar dos recortes del BoE en 2026 a cotizar una probabilidad relevante de un alza antes de fin de año. El desempleo en el Reino Unido se mantuvo en un máximo de cinco años de 5,2% en los tres meses a enero, según la Oficina de Estadísticas Nacionales, lo que complica aún más el balance entre soporte al crecimiento y control inflacionario. El BCE señaló que aplicará un enfoque dependiente de datos reunión a reunión, y que el Instrumento de Protección de la Transmisión (TPI) está disponible para contrarrestar dinámicas de mercado desordenadas.