Bonos soberanos golpeados por la guerra: analistas señalan que necesitarían una recesión para recuperarse
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los bonos del Tesoro de EE.UU. han desafiado el patrón histórico de activos refugio: el rendimiento del bono a 10 años subió desde 3,96% hasta niveles de 4,29%–4,38%, impulsado por la aceleración de las expectativas de inflación derivada del shock petrolero. El componente de precios pagados del ISM manufacturero saltó 11,5 puntos hasta 70,5 en febrero, mientras que los mercados de futuros prácticamente eliminaron las probabilidades de recortes de tasas de la Fed para 2026, con un 40% de probabilidad implícita de una suba. La Fed mantuvo el rango objetivo en 3,50%–3,75% en su reunión del 18 de marzo, aunque el "dot plot" reveló una creciente fractura hawkish entre sus miembros. Los analistas advierten que los bonos solo recuperarían valor si el conflicto desencadena una recesión que colapse la demanda y revierta las expectativas inflacionarias —el mismo mecanismo que alivió los rendimientos durante la Guerra del Golfo y tras el 11-S. El Bloomberg Global Aggregate Index ha borrado todos sus rendimientos del año tras haber subido hasta 2,1% antes del inicio de la guerra. El índice de 10 años del Reino Unido superó brevemente el 5% el 20 de marzo por primera vez desde la crisis financiera de 2008, y los mercados descuentan al menos 50 puntos básicos de subas del Banco de Inglaterra en 2026. JPMorgan revisó al alza su guía de ingreso neto por intereses (NII) a USD 104.500 millones para el año.