China se convierte en fuente de financiamiento barato para emisores globales vía bonos panda
Los reguladores chinos aprobaron que más del 40% de los fondos de los bonos panda emitidos en 2026 se transfieran fuera del país, la mayor proporción registrada, por un monto de hasta 130.000 millones de yuanes (USD 19.000 millones), también un récord, según datos de Bloomberg. Los bonos panda son títulos denominados en yuanes emitidos en China continental por gobiernos, empresas e instituciones financieras extranjeras. La baja inflación y la débil actividad mantienen los rendimientos chinos deprimidos: el bono soberano chino a 10 años rinde en torno a 1,7%, frente a cerca de 5,3% del Treasury a 10 años, un diferencial cercano a 360 pb. Bloomberg Intelligence describe el mercado como un canal para reciclar los superávits de cuenta corriente de China hacia prestatarios extranjeros, con potencial de expansión a medida que más comercio se liquide en yuanes, que cubrió cerca del 29% del comercio de bienes de China en el primer semestre. Según Goldman Sachs, la emisión de bonos panda alcanzó 160.000 millones de yuanes en el primer semestre de 2026 y la de bonos dim sum offshore 358.000 millones, ambas más de 60% por encima del año anterior. Entre los emisores recientes figuran soberanos como Kazajistán y Pakistán, bancos como Morgan Stanley y Deutsche Bank, y multinacionales como Volkswagen y Henkel.