Cierre del Estrecho de Hormuz amenaza cadena de suministro de vehículos eléctricos chinos, más allá del petróleo
En su columna de este lunes, el analista de commodities y energía de Reuters Clyde Russell argumenta que el impacto del cierre del Estrecho de Hormuz trasciende el mercado petrolero para amenazar directamente la cadena de suministro de vehículos eléctricos (EVs) fabricados en China. El Estrecho es ruta de paso de materiales críticos para la producción de baterías —incluyendo litio, cobalto y metales de tierras raras— cuya interrupción o encarecimiento en el transporte presiona los costos de manufactura de la industria automotriz eléctrica china, la mayor del mundo. La disrupción llega en un momento en que China domina la cadena global de refinación de minerales críticos —cobre, cobalto, litio, grafito natural y elementos de tierras raras—, lo que amplifica la exposición del sector a cualquier perturbación logística en el Golfo Pérsico. El análisis señala que el cierre del Estrecho está reconfigurando los flujos de suministro globales, generando aumentos de precios y modificaciones en patrones de consumo que afectan a toda la cadena de valor automotriz eléctrica. La tensión geopolítica en el Golfo expone así una vulnerabilidad estructural de la transición energética: la dependencia de rutas marítimas altamente concentradas para el transporte de minerales críticos. Para China, que exporta EVs de forma masiva a mercados emergentes —incluyendo América Latina— y que simultáneamente importa materias primas a través de las mismas rutas, el escenario plantea un riesgo de doble exposición: encarecimiento de insumos y posible contracción de márgenes en el segmento de exportación. Fuente: Reuters vía Google snippets — análisis editorial Sudameris