Colapso del tráfico en el Estrecho de Ormuz desata shock energético global; Brent supera los USD 79 por barril

Tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre objetivos iraníes el 28 de febrero de 2026, las Fuerzas Revolucionarias Islámicas de Irán (IRGC) declararon el cierre del Estrecho de Ormuz al tráfico comercial, desencadenando un shock energético de proporciones históricas. El tráfico marítimo en el estrecho se desplomó más de un 80% en la primera semana del conflicto, con aproximadamente 150 buques varados en la región. Las aseguradoras de riesgo de guerra —entre ellas Gard, Skuld, NorthStandard y London P&I Club— cancelaron sus coberturas en el Golfo Pérsico, elevando las primas de riesgo bélico desde 0,2% a 1% del valor del buque por viaje. Las tarifas de los superpetroleros VLCC (Very Large Crude Carriers) para rutas del Medio Oriente a China alcanzaron un récord histórico de USD 423.736 por día, un aumento del 94% respecto al cierre previo. El Brent cotizó en torno a los USD 79 por barril el martes 3 de marzo, tras haber superado los USD 82 en la sesión del lunes. QatarEnergy suspendió la producción de GNL en su planta de exportación más grande del mundo, lo que provocó que el benchmark europeo de gas TTF se disparara un 90% en dos días de sesión hasta USD 13,94/MMBtu. El Estrecho concentra aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo diarios —cerca de un quinto del suministro global— y el 20% del comercio mundial de Gas Natural Licuado (GNL). Goldman Sachs estimó que, sin disrupciones sostenidas en el suministro, el valor razonable del Brent se sitúa en torno a los USD 65/barril, lo que implica que el mercado ya está descontando alrededor de cuatro semanas de interrupción.