Columna Reuters: el auge de inversión en inteligencia artificial en el centro del deterioro fiscal estadounidense
La columna plantea que el intento del Tesoro de contener los rendimientos de largo plazo mediante un incremento relativamente reducido de las recompras dejó intactos los impulsores estructurales del déficit —gasto social obligatorio, caída de la recaudación del impuesto corporativo y un aumento proyectado del gasto en defensa— con déficits anuales en torno a 6% del PIB. Según el desglose del economista de Barclays Michael McLean, cerca de 60% de los USD 7 billones de erogaciones anuales corresponde a gasto obligatorio, principalmente Seguridad Social y programas de salud, componente que creció 7% en el ejercicio en curso por presiones demográficas y de envejecimiento; los USD 2 billones discrecionales restantes se reparten en partes iguales entre defensa y el resto. El servicio de intereses sobre una deuda total de USD 40 billones supera USD 1 billón anuales, y la CBO proyecta que la deuda en manos del público casi se duplicará en diez años hasta USD 56 billones en 2036, un aumento de unos 20 puntos porcentuales como proporción del PIB. McLean concluyó que "la perspectiva de consolidación fiscal parece improbable de materializarse". El eje del análisis es el efecto del ciclo de inversión en inteligencia artificial sobre ambos lados del balance fiscal. La recaudación total se mantiene cerca de normas históricas —alrededor de 17% del PIB, con ingresos tributarios agregados +3% en el ejercicio 2026—, pero la recaudación del impuesto corporativo cayó 23%, principalmente por las disposiciones de deducción inmediata total y depreciación acelerada de la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), aprovechadas por empresas que canalizan cientos de miles de millones hacia infraestructura de IA; los gastos por aranceles también se están deduciendo fiscalmente. Al ser permanentes esas disposiciones y encontrarse el despliegue de IA en fase temprana, la recaudación corporativa podría permanecer deprimida en el mediano plazo. Simultáneamente, la emisión de deuda de largo plazo de las empresas hiperescaladoras compite por financiamiento con el Tesoro: Morgan Stanley estima entre USD 350.000 y USD 400.000 millones de deuda corporativa investment grade vinculada a IA en 2026 y alrededor de USD 1,4 billones de nueva inversión de capital planificada para 2027, con unos USD 92.000 millones financiados en todos los mercados de deuda desde mediados del año en curso. Se añade una propuesta de incremento cercano a 50% del gasto total en defensa hacia el ejercicio 2027. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris