EE.UU. agota rápidamente sus herramientas para absorber el choque petrolero de la guerra con Irán
La administración Trump está agotando sus instrumentos de política para contener el alza del petróleo. La Casa Blanca ganó algo de tiempo con la liberación de reservas de emergencia —172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU.— y con el uso de oleoductos alternativos que evitan el Estrecho de Ormuz, pero analistas de Rapidan Energy califican la Reserva Estratégica como "finita e insuficiente" para compensar las pérdidas de suministro derivadas del cierre del Estrecho. El columnista Javier Blas de Bloomberg Opinion sintetizó la situación al señalar que el tiempo extra que ofrecen estas medidas se mide en días, no en semanas, y que Trump no tiene meses de margen. El Tesoro también evaluó potencialmente operar en el mercado de futuros de petróleo, pero los principales operadores de bolsas se opusieron terminantemente a cualquier intervención de ese tipo. Economistas y legisladores son escépticos de que el aumento de la producción doméstica pueda compensar la disrupción: EE.UU. produce actualmente unos 13,7 millones de b/d, muy por debajo del nivel necesario para sustituir los flujos bloqueados en el estrecho. El senador demócrata Martin Heinrich afirmó que "no importa qué se haga con la Reserva Estratégica o con la perforación, no se puede compensar esa cantidad". Las perspectivas apuntan a que los precios elevados persistirán durante meses incluso después de que cese el conflicto, dado el tiempo requerido para normalizar el flujo de tanqueros y la infraestructura de exportación. La Casa Blanca emitió además una autorización temporal de 30 días para que países como India compren crudo ruso sancionado, como medida adicional para estabilizar el mercado.