El BCE encaminado a subir tasas por segunda vez en el año ante el impulso inflacionario de la guerra con Irán
El Banco Central Europeo (BCE) se encaminaba a subir su tasa de referencia el jueves 10 de septiembre por segunda vez en 2026, buscando anticiparse a un repunte inflacionario de origen energético desencadenado por la guerra con Irán. Los economistas esperaban un incremento de la tasa de política monetaria a 2,50% desde 2,25% —una suba de 25 puntos básicos que, según una encuesta de Bloomberg, era anticipada por todos los analistas consultados menos uno— junto con una señal de disposición a seguir endureciendo si el panorama inflacionario no mejora. "Una suba en septiembre parece prácticamente asegurada", señaló Alessia Berardi, jefa de macroeconomía global del Amundi Investment Institute. "La inflación permanece elevada y debería mantenerse persistente en los próximos meses antes de moderarse hacia la segunda mitad del año próximo". La economía de la zona euro de 21 países se ha sostenido mejor de lo anticipado a pesar de los mayores costos de combustibles, la competencia china y el impacto de las sequías, y el BCE se preparaba a elevar sus proyecciones de crecimiento para 2026 y posiblemente 2027, al tiempo que podría postergar el plazo de convergencia de la inflación —hoy por encima de 3%— hacia el objetivo de 2%; en junio ese plazo estaba proyectado para mediados del año próximo. Las proyecciones difícilmente capturen en su totalidad el último salto energético, con el Brent tocando los USD 100 por barril el miércoles. Lorenzo Codogno, fundador de LC Macro Advisors, señaló que los mayores costos de combustibles, las tensiones comerciales y las disrupciones climáticas están creando condiciones para otra suba de la inflación, lo que podría forzar al BCE a endurecer nuevamente en octubre y diciembre: "Podríamos estar en un punto de inflexión de la inflación, y los salarios también mostrarán presión al alza en algún momento". La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos— se moderó a 2,4% en agosto y la última encuesta mostró expectativas de precios recortadas por parte de los consumidores, con moderación también en los aumentos salariales. Analistas de Barclays advirtieron sin embargo que la presión inflacionaria se acumula por debajo de la superficie, con los precios de bienes core ganando impulso y los precios al productor subiendo mucho más rápido que los precios al consumidor: "Esto deja la inflación de bienes core sobre una base más firme y provee una base más alta desde la cual esperamos que se construyan los efectos inflacionarios del conflicto de Medio Oriente en los próximos trimestres". Fuente: Reuters vía sindicación (Euronext Live / The Straits Times / The Business Times) — análisis editorial Sudameris