El BCE hará una pausa en las subas de tasas pero mantendrá abierta la puerta a más ajustes
El Banco Central Europeo mantendría sin cambios su tasa de interés en la reunión del jueves, aunque dejaría la puerta abierta a una nueva suba en septiembre, dado que un repunte en los precios de la energía amenaza con incrementar la presión sobre la inflación. El BCE elevó las tasas en junio e insinuó nuevos ajustes, pero una serie de datos benignos sobre precios, salarios, actividad económica y expectativas de inflación en las semanas posteriores restaron urgencia a un movimiento inmediato. Sin embargo, con el precio del petróleo nuevamente por encima de los USD 90 por barril a raíz del conflicto en Medio Oriente, la entidad monetaria de la eurozona podría verse forzada a actuar hacia el otoño para evitar que el shock energético desate una espiral de precios más amplia. Los mercados financieros anticipan actualmente entre dos y tres subas adicionales de tasas, con el primer movimiento plenamente descontado para octubre y el segundo para abril próximo. Un sondeo de Reuters entre 74 economistas arrojó unanimidad respecto de que el BCE mantendrá su tasa de depósito en 2,25% en julio, mientras que aproximadamente el 70% (52 de 74) prevé una suba adicional este año, probablemente en septiembre. Los pronósticos de crecimiento de la eurozona fueron nuevamente recortados, con una expansión de 0,5% proyectada para 2026 tras una contracción de 0,2% en el primer trimestre. La presidenta Christine Lagarde probablemente intentará un acto de equilibrio: señalar que la preocupación por las presiones de precios persiste sin estimular en exceso expectativas de mercado ya descontadas. La razón clave para la paciencia es que los temidos efectos de segunda ronda del shock energético aún no se han materializado, con un crecimiento salarial que continúa moderándose y un mercado laboral relativamente débil, particularmente en Alemania. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris