El BOJ eleva la tasa de política monetaria a 1,25%, máximo en 31 años

El Banco de Japón elevó su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, de 1% a 1,25%, en la reunión de dos días finalizada el viernes 18 de septiembre. Se trata del nivel más alto desde 1995 y de un máximo en 31 años. La decisión se adoptó por 7 votos contra 2, con los disidentes Toichiro Asada y Ayano Sato —ambos considerados reflacionistas y designados por la primera ministra Sanae Takaichi este año— votando por mantener la tasa sin cambios. En su comunicado, el BOJ fundamentó el movimiento en el riesgo de que la inflación se desvíe al alza por encima de su meta de 2%, y reiteró que busca estabilizar la inflación subyacente en torno a 2% para evitar un desborde que afecte negativamente a la economía japonesa. El movimiento implica una aceleración del ciclo de normalización iniciado en marzo de 2024: la suba llegó tres meses después del ajuste previo, frente a los seis meses de intervalo anteriores. Es la sexta suba en dos años y medio, desde el nivel de -0,1% vigente en 2024. La decisión estaba plenamente descontada: la totalidad de los economistas encuestados por Bloomberg y cerca del 90% de los encuestados por CNBC anticipaban el ajuste de 25 puntos básicos, e incluso acertaron la identidad de los disidentes. El contexto incluye una inflación general de 1,9% en agosto, una inflación subyacente de 1,7% —en descenso desde 1,8% en julio— y un yen históricamente débil, tras una intervención cambiaria coordinada entre Tokio y Washington. La reacción del mercado fue acotada. El yen cotizaba en 156,64 por dólar tras la decisión, con una depreciación de 0,45%, mientras el rendimiento del bono soberano japonés a 10 años cayó 4,9 puntos básicos hasta 2,947%. El gobernador Kazuo Ueda señaló en su conferencia de prensa que la política monetaria había ingresado en una nueva fase, en un momento de riesgos inflacionarios al alza. Asada justificó su disidencia señalando que, con la inflación subyacente por debajo de 2%, la situación económica podría no ser suficientemente sólida; Sato indicó que los desarrollos económicos y de precios no parecían haberse acelerado sustancialmente. Estados Unidos ha sido explícito en su presión para que Japón continúe el ciclo de suba: el Secretario del Tesoro Scott Bessent pidió a Ueda adoptar medidas monetarias y de mercado decisivas durante la reunión de ministros de finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 de este mes. Fuente: Reuters, CNBC, Bloomberg y Nikkei Asia — análisis editorial Sudameris