El dólar recupera terreno tras los ataques a Irán, aunque el rebote responde más a dinámica energética que a flujos de refugio tradicionales

Tras los ataques militares de EE.UU. e Israel a Irán el fin de semana —que resultaron en la muerte del líder supremo, Ayatollah Ali Khamenei, y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz— el índice DXY subió 0,5% hasta 98, su nivel más alto en cinco semanas, impulsado por flujos de refugio. Sin embargo, el analista de Reuters Mike Dolan señala que el rebote del dólar obedece principalmente a dinámicas relativas del mercado energético antes que a una recuperación estructural del rol de activo refugio del billete verde, erosionado durante la gestión Trump por la incertidumbre de política económica y el deterioro fiscal. Los mercados han postergado las expectativas de recorte de la Fed desde julio hasta septiembre, aunque se mantienen dos reducciones de 25 puntos básicos en el precio. El fortalecimiento del dólar presiona las divisas de economías importadoras netas de energía, especialmente en Europa y Japón, cuyos costos de insumos se elevan ante la interrupción del tránsito en el Golfo. Desde el inicio de 2026 el DXY acumulaba una pérdida de alrededor del 9%, el peor desempeño anual desde 2017, producto del estrechamiento del diferencial de tasas con otras economías avanzadas y preocupaciones sobre la independencia de la Fed ante el inminente cambio de conducción. El rebote actual es percibido por analistas como un fenómeno coyuntural, con el sesgo estructural bajista del dólar intacto para la segunda mitad del año.