El efecto de las recompras del Tesoro se revierte: el rendimiento a 30 años vuelve a 5,27%

El rendimiento del bono del gobierno estadounidense a 30 años retornó a los niveles observados inmediatamente antes de que el secretario del Tesoro Scott Bessent ampliara el programa de recompras en un esfuerzo por contener los costos de financiamiento de largo plazo. La maniobra funcionó brevemente, hasta que el selloff que recorre los mercados globales volvió a elevar el costo de endeudamiento del gobierno. Para el martes, ese movimiento había llevado el rendimiento del Treasury a 30 años a 5,27%, borrando la mejora obtenida tras el anuncio. La operatoria de referencia consistió en duplicar el tamaño de las recompras periódicas de liquidez, retirando del mercado bonos más antiguos y menos negociados para reemplazarlos por emisiones nuevas "on-the-run", con el efecto inicial de retraer los costos de financiamiento del tramo de 10 a 30 años desde máximos de varias décadas. El episodio ilustra el límite de las herramientas de gestión de deuda frente a una presión de origen macro: mientras persistan las expectativas de mayor inflación por el shock energético, la revisión al alza de la tasa neutral y la competencia por capital que introduce la emisión corporativa vinculada al ciclo de inversión en inteligencia artificial, las intervenciones técnicas sobre la composición de vencimientos tienden a producir alivios transitorios. El propio Bessent sostiene que las preocupaciones del mercado sobre deuda y rendimientos subestiman la fortaleza subyacente de la economía estadounidense. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris