El FMI identifica tres frentes de reforma para Paraguay: productividad, crédito y consolidación fiscal
El Fondo Monetario Internacional concluyó en agosto de 2026 la Consulta del Artículo IV para Paraguay, reconociendo un desempeño macroeconómico sólido pero advirtiendo que la sostenibilidad del crecimiento de mediano plazo depende de tres agendas de reforma. Tras una expansión del 6,6% en 2025, el PIB real creció 5,8% interanual en el primer trimestre de 2026, impulsado por servicios, manufactura, agricultura y distribución de energía. El organismo proyecta 4,4% de crecimiento para el cierre de este año, con convergencia posterior hacia un producto potencial cercano al 3,8%. En el frente de productividad, el FMI plantea una revisión integral de los gastos tributarios, que hoy representan entre 1% y 2% del PIB, mediante la racionalización de exenciones generales, el cierre de brechas tributarias, la revisión de incentivos para vehículos eléctricos, menores deducciones en el Impuesto a la Renta Personal (IRP) y la evaluación de las tasas reducidas del IVA sobre determinados bienes de consumo. La lógica es sustituir beneficios tributarios de alcance general por mecanismos de protección social focalizados. Según las estimaciones del organismo, una combinación de mejoras en el diseño del sistema tributario y en el cumplimiento de las obligaciones fiscales podría generar ingresos adicionales equivalentes a unos 3 puntos del PIB. El FMI también valoró la reforma del servicio civil vigente desde enero de 2025 en materia de contratación por mérito y transparencia, aunque recomienda una aplicación gradual de la nueva escala salarial para contener la masa salarial pública, y propone consolidar la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones —creada en 2024— reforzando su autonomía presupuestaria e institucional como vía para ampliar de manera sostenible la base de inversionistas del mercado de capitales local. En política monetaria, el organismo reafirma el esquema de metas de inflación y el régimen de tipo de cambio flexible como pilares de la estabilidad macroeconómica. Con una inflación interanual de 2,1% a junio de 2026, recomienda que las decisiones continúen guiándose por los datos y por la evolución de los riesgos externos, y que las intervenciones cambiarias se concentren en episodios de volatilidad desordenada en lugar de contrarrestar movimientos determinados por las condiciones de mercado —una recomendación de relevancia particular ante la expectativa de mayores entradas de capital luego de la obtención del grado de inversión. El FMI señala además la necesidad de monitorear más estrechamente el crédito al consumo: si bien el sistema bancario mantiene niveles adecuados de capital y liquidez, el rápido crecimiento del financiamiento a hogares justificaría incorporar herramientas macroprudenciales específicas, entre ellas límites a la relación entre servicio de deuda e ingresos. El tercer frente es fiscal. El organismo estima que Paraguay cerrará 2026 con un déficit equivalente al 3,5% del PIB, muy por encima del límite de 1,5% de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF). La desviación responde a la regularización parcial de atrasos con proveedores —que representaban alrededor del 2% del PIB a fines de marzo—, a una menor recaudación tributaria asociada a la apreciación del guaraní y a un incremento no previsto del gasto en salud. El Decreto N.º 6120 de priorización del gasto permitió un ahorro estimado en 0,4% del PIB, insuficiente para retornar al límite legal este año. Las autoridades reprogramaron para 2028 el retorno al déficit de 1,5% del PIB y el FMI respalda esa convergencia gradual, al considerar que una corrección más acelerada tendría mayores costos sobre salud, educación y protección social. Una vez recuperado el cumplimiento, el organismo recomienda una revisión integral de la LRF que incorpore un ancla de deuda y precise las cláusulas de escape y los mecanismos de retorno a la regla. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris