El mercado petrolero comienza a valorar una crisis prolongada en Ormuz

A casi seis meses del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el mercado petrolero opera crecientemente bajo el supuesto de que las disrupciones de suministro en Medio Oriente constituyen una nueva realidad estructural y no un shock temporal. El crudo se ha estabilizado en torno a los USD 90 por barril, cediendo parte de la prima de pánico de las primeras semanas del conflicto pero manteniéndose aproximadamente 50% por encima de los niveles de inicio de año. Los costos económicos se acumulan en ambos frentes: la inflación iraní superó el 80% interanual en julio, según un reporte de ISNA, mientras sus exportaciones de crudo cayeron a 294.000 barriles diarios (b/d) en lo que va del mes desde 1,7 millones de b/d en 2025, según la firma de analítica Kpler. En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina se ubicó en USD 4,06 por galón el lunes, 29% por encima del año previo, según la American Automobile Association. Los flujos de crudo y productos refinados por Ormuz —cerca de 18 millones de b/d antes de la guerra— cayeron a 4,8 millones de b/d en julio y promedian unos 2 millones de b/d en agosto, con las exportaciones totales de Medio Oriente en 9,5 millones de b/d frente a los 21 millones de b/d de 2025, según Kpler. Parte del volumen perdido se ha compensado con mayores embarques desde la terminal de Fujairah y la costa saudita del Mar Rojo, aunque estas rutas alternativas están bajo presión tras el bloqueo hutí sobre exportaciones sauditas por Bab el-Mandeb. La opacidad de los flujos se ha intensificado por el recurso a buques que desactivan sus sistemas de rastreo: las exportaciones de crudo de los Emiratos Árabes Unidos promedian 3,38 millones de b/d en agosto frente a 3,2 millones de b/d en 2025. En refinación, el procesamiento global de julio se ubicó en 81 millones de b/d, casi 5 millones de b/d por debajo del año anterior según la Agencia Internacional de Energía (AIE), compensado por exportaciones récord de combustibles estadounidenses que podrían moderarse con el mantenimiento estacional y la temporada de huracanes en la Costa del Golfo. Los inventarios globales observados cayeron 2,4 millones de b/d en el segundo trimestre —la mayor contracción trimestral en al menos una década—, con los inventarios de diésel de Estados Unidos en su nivel estacional más bajo en tres décadas y los de gasolina en el más débil desde 2012. Las tarifas de flete de referencia para buques VLCC en la ruta Medio Oriente-China escalaron de unos USD 300.000 diarios a inicios de julio a USD 490.000, equivalente a USD 5 por barril y casi diez veces el nivel de comienzos de año, según datos de LSEG. Fuente: Reuters (columna de opinión) — análisis editorial Sudameris