El Nasdaq 100 registró una de las diez sesiones más alcistas de la última década en actividad de opciones
El rally del martes llevó al S&P 500 a acumular una ganancia de cuatro sesiones cercana al 6%, sacando al índice del rango de dos meses en el que había operado y desarmando el posicionamiento bajista. El Nasdaq 100 avanzó 3,3% hasta 29.733 puntos, quedando a tres por ciento de su récord del 3 de junio tras haber acumulado una caída intradiaria superior al 10% hasta el miércoles de la semana previa. En el mercado de derivados, el precio de las opciones call sobre el QQQ con un desvío estándar fuera del dinero —apuestas alcistas con una probabilidad implícita de éxito de 16%— aumentó 42% en la jornada, el mayor cambio diario en la valuación de volatilidad de esos contratos en cinco años y el noveno mayor en una década, según el servicio de analítica Nations Indexes. "Los pesimistas arrojaron la toalla y el optimismo corrió desbocado", señaló Scott Nations, presidente de la firma, quien calificó la sesión entre las diez más alcistas para el Nasdaq 100 de los últimos diez años. Los volúmenes de opciones sobre el índice operan 18% por encima del ritmo de julio, según datos de la bolsa. La misma métrica aplicada a las opciones del SPDR S&P 500 Trust (SPY) registró el séptimo mayor salto de los últimos tres años, y la compra de calls sobre el S&P fue lo suficientemente intensa como para que el índice de volatilidad VIX subiera en simultáneo con las acciones, algo que ocurre en torno al 20% de las sesiones según datos compilados por CNBC y Convex Asset Management. Noel Smith, CIO de Convex, advirtió que ya no resulta conveniente construir posiciones largas mediante calls fuera del dinero en este nivel de volatilidad implícita. La estabilización comenzó la semana pasada, cuando se conoció que el fondo Situational Awareness, de Leopold Aschenbrenner, estaba liquidando forzadamente miles de millones de dólares en posiciones de nombres vinculados a inteligencia artificial; en paralelo, el mercado de Tesoros dejó de caer, con el rendimiento del bono a 10 años deteniéndose antes de los máximos del año pasado, y el crudo retrocedió por debajo de USD 80 luego de que Trump sugiriera un acuerdo cercano con Irán. En el plano de fundamentos, las ganancias del S&P 500 crecerían 47% en el segundo trimestre —el mayor avance desde la recuperación post-Covid de 2021 según FactSet— con una relación precio/utilidad proyectada a doce meses de 19,6, por debajo del promedio de cinco años. La suba se extendió más allá del sector tecnológico: materiales e industriales ganaron dos por ciento y el Invesco Equal-Weight S&P 500 ETF (RSP) sumó 1,4%, elevando su rendimiento anual a 14% frente al 13% del S&P 500. Fuente: CNBC — análisis editorial Sudameris