El petróleo extiende pérdidas por el alivio en los temores de interrupción de suministro en Medio Oriente, mientras Trump dice esperar el final de la guerra con Irán

Los precios del crudo cayeron el jueves en las primeras horas de operación, extendiendo las pérdidas de la sesión anterior, luego de reportes de que Arabia Saudita está ofreciendo cargamentos adicionales de crudo a refinadores asiáticos mediante transferencias buque a buque frente al puerto omaní de Sohar. El Brent retrocedió USD 1,24, o 1,2%, a USD 104,59 por barril a las 00:49 GMT, y el West Texas Intermediate cedió USD 1,14, o 1,1%, a USD 101,29; hacia las 08:01 GMT el Brent operaba en USD 104,74 y el WTI en USD 101,60. Ambos contratos habían caído alrededor de USD 3 el miércoles, con el Brent cerrando 2,7% abajo, tras haber alcanzado máximos de cuatro meses a comienzos de semana. El disparador del alza previa había sido la suspensión de las cargas en Yanbu, principal terminal saudita del Mar Rojo, y la cancelación de algunos embarques a clientes europeos, luego de los ataques que dañaron dos estaciones de bombeo del oleoducto Este-Oeste que alimenta ese puerto. El alivio provino de dos frentes. Por un lado, la vía alternativa por Omán permite a Riad seguir abasteciendo a refinadores asiáticos mientras la ruta del Mar Rojo permanece comprometida, aunque los analistas advierten que esos volúmenes compensan solo parcialmente la pérdida. Por otro, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló un retorno a servicio más rápido de lo previsto para el oleoducto Este-Oeste, indicando que el crudo debería comenzar a fluir en cuestión de días, con restauración plena estimada en torno a seis semanas; Arabia Saudita no ha confirmado fechas y el cronograma de reparación sigue siendo incierto según evaluaciones de fuentes petroleras y de seguridad. Los operadores estiman que un cierre prolongado del oleoducto podría retirar del mercado hasta 4% de la oferta global. El dato de inventarios también restó soporte: las existencias comerciales de crudo en Estados Unidos, excluida la Reserva Estratégica, cayeron 640.000 barriles en la semana al 11 de septiembre hasta 423,4 millones de barriles, muy por debajo del descenso de 1,62 millones que anticipaba la encuesta de Reuters. Hiroyuki Kikukawa, estratega jefe de Nissan Securities Investment, atribuyó el movimiento al alivio en la percepción de estrechez y agregó que las expectativas de distensión en Medio Oriente previas a la cumbre entre Estados Unidos y China de la próxima semana también limitan las subas. La geopolítica, sin embargo, siguió tensándose. El presidente Donald Trump declaró el miércoles por la noche que esperaba que la guerra contra Irán estuviera llegando a su fin, afirmó que Teherán quiere alcanzar un acuerdo y sostuvo haber tenido comunicación directa con las autoridades iraníes, sin dar detalles. El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní contra Israel y estados del Golfo que albergan bases estadounidenses, transcurre su séptimo mes. Axios reportó que Trump tiene previsto reunirse con líderes o cancilleres de los países del Consejo de Cooperación del Golfo —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán— al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas el martes 22 de septiembre, con foco en la estrategia de posguerra. El Departamento de Estado y la Casa Blanca no respondieron a pedidos de comentario. En paralelo escaló el frente yemení. El vocero militar hutí Yahya Saree afirmó que el grupo lanzó nuevos ataques con drones y misiles contra el puerto petrolero saudita de Yanbu y contra la base aérea de Khamis Mushait, en el sur del reino, sin precisar fechas, y sostuvo que Arabia Saudita ejecutó hasta 450 ataques aéreos sobre Yemen esta semana. Los hutíes difundieron además video de combate mostrando la captura de vehículos blindados a fuerzas respaldadas por Riad. Funcionarios del gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita que controla el sur del país reconocieron que sus fuerzas y las sauditas están realizando ataques aéreos sobre posiciones hutíes, aunque Riad no los ha confirmado. La coalición liderada por Arabia Saudita combate a los hutíes desde 2015; el conflicto se había aquietado bajo un alto el fuego en los últimos años, pero se reactivó cuando el movimiento declaró un bloqueo naval contra Arabia Saudita en julio y disparó contra zonas del sur del reino. El avance hutí a lo largo de la costa del Mar Rojo apunta al control del estrecho de Bab el-Mandeb, corredor que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y que ganó relevancia como ruta alternativa frente a las restricciones en el estrecho de Ormuz. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris