El principal diplomático cambiario de Japón alerta sobre la volatilidad del yen vinculada a operaciones especulativas en petróleo
Atsushi Mimura, viceministro de Finanzas de Japón para Asuntos Internacionales y máximo responsable de la política cambiaria del país, advirtió el lunes que el gobierno está preparado para actuar "en todos los frentes y en todo momento" ante la volatilidad del mercado de divisas, señalando que la actividad especulativa en los mercados de futuros de crudo estaría trasladándose al mercado de cambios. Las declaraciones se produjeron mientras el yen se aproximaba al umbral de los 160 yenes por dólar, nivel que en 2024 desencadenó intervenciones directas del Ministerio de Finanzas. Tras sus comentarios, la divisa japonesa se apreció brevemente hasta 159,02 por dólar antes de revertir la mayor parte de la ganancia y cotizar en torno a 159,40 durante la sesión matinal en Tokio. El contexto presiona simultáneamente sobre el yen desde múltiples flancos: Japón depende de Medio Oriente para aproximadamente el 90% de sus importaciones de petróleo, por lo que la combinación de precios energéticos elevados y depreciación cambiaria genera un doble impacto sobre los costos de importación y la inflación doméstica. Adicionalmente, el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. de largo plazo —impulsada por las expectativas de que la Fed no recortará tasas en 2026— fortalece el dólar y amplía el diferencial de tasas con Japón, cuyo Banco Central (BOJ) tiene la tasa de referencia en 0,75%. Japón cuenta con reservas en divisas de aproximadamente USD 1,16 billones, lo que le otorga capacidad de intervención; no obstante, analistas de National Australia Bank y MUFG advierten que la intervención por sí sola es una solución temporal si no va acompañada de señales sobre la gestión fiscal.