El selloff global de bonos se profundiza: el Treasury a 10 años en máximos de tres años y el JGB a 10 años sobre 3%
Los bonos soberanos globales continuaron cediendo el miércoles, elevando los costos de financiamiento a máximos de varias décadas mientras el conflicto en Medio Oriente impulsa los precios de la energía y superpone preocupaciones inflacionarias sobre los temores por el creciente endeudamiento público. El rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años —referencia para los costos de financiamiento en la economía mundial— alcanzó un máximo de casi tres años en torno a 4,81%, aproximándose al umbral de 5% que podría desestabilizar a mercados de acciones ya frágiles. El rendimiento del bono japonés a 10 años se mantuvo por encima de 3%, máximo en 30 años; el Bund alemán a 10 años se sostuvo en su nivel más alto desde 2011; el gilt británico equivalente operó en máximos desde 2008; y el bono australiano a 10 años trepó a 5,198%, su mayor nivel en más de 15 años. Los futuros del OAT francés cayeron 0,37% hasta un mínimo récord. El Treasury a 2 años, sensible a las expectativas de política monetaria, se ubicó en torno a 4,40%, máximo desde enero de 2025. Michael Metcalfe, jefe de estrategia macro de State Street, atribuyó el movimiento a una confluencia de factores: el alza de los precios de la energía induce apuestas por subas de tasa de interés que presionan los tramos cortos de la curva, mientras la narrativa se entrelaza con preocupaciones de más largo plazo sobre la trayectoria fiscal, con definiciones presupuestarias próximas en Francia y el Reino Unido. Metcalfe calificó no obstante la corrección como "ordenada". Naka Matsuzawa, estratega macro jefe de Nomura Securities en Tokio, apuntó que la disposición de los hyperscalers a pagar tasas relativamente elevadas está arrastrando los rendimientos al alza de manera generalizada, con el foco puesto en si el crecimiento puede acompañar ese nivel de tasas. Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, señaló que el temor es que "los bond vigilantes estén sueltos" presionando los rendimientos en protesta por los déficits públicos, y anticipó que si el Treasury a 10 años alcanza 5% el secretario Scott Bessent emitiría más deuda de corto plazo para recomprar títulos largos. El Tesoro estadounidense intervino el mes pasado para enfriar el tramo largo, con impacto efímero: el rendimiento a 30 años volvió a ubicarse cerca de máximos de 19 años. Los mercados descuentan una suba del Banco Central Europeo la próxima semana y asignan cerca de 70% de probabilidad a un alza de la Reserva Federal la semana siguiente. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris