El yen encadena su tercera sesión de alza y el mercado permanece alerta a nuevas intervenciones
El yen subió el lunes por tercera sesión consecutiva frente al euro y al dólar, manteniendo a los operadores en alerta ante la posibilidad de nuevas intervenciones después de que Tokio y Washington ingresaran al mercado cambiario la semana pasada para respaldar la divisa japonesa. La moneda avanzó 1% en la mañana asiática hasta un máximo de 155,20 por dólar, su nivel más fuerte en cerca de tres meses, antes de recortar parte de las ganancias para operar con un alza de 0,39% en 156,76; frente al euro sumó 0,40% hasta 180,70, tras alcanzar 179,435, el nivel más alto desde mediados de noviembre de 2025. Jane Foley, estratega senior de divisas de Rabobank, señaló que el promedio móvil de 200 días, próximo a 158, probablemente actúe como resistencia. Stephen Spratt, estratega de tasas de mercados desarrollados de Asia-Pacífico en Société Générale, indicó que niveles de dólar/yen situados entre 1,5 y 2 desviaciones estándar por encima de la tendencia de largo plazo han funcionado como guía útil para identificar cuándo el riesgo de intervención entra en zona de peligro, ubicando ese rango actualmente en 162,72-164,96. Datos del Banco de Japón mostraron que Tokio pudo haber comprado hasta USD 58.970 millones en yenes el jueves. Analistas de Barclays sostuvieron que, aun si la divisa se fortaleciera en el corto plazo, las presiones bajistas de largo plazo permanecen vigentes, en tanto un estratega de Goldman Sachs indicó que —fuera de un cambio en la combinación de políticas o en las perspectivas de crecimiento global— incentivar la repatriación de capitales sería la política más potente para influir sobre la moneda en un horizonte extendido. En el resto del complejo cambiario, el índice dólar operó prácticamente sin cambios en 99,82, tras retroceder más de 1,5% la semana anterior, mientras el euro subió 0,01% hasta USD 1,1523, después de marcar un máximo de mes y medio en 1,1559 durante la sesión asiática. Chris Turner, jefe global de divisas de ING, atribuyó la ausencia de una debilidad más amplia del dólar a la cuestión no resuelta de si la Reserva Federal subirá la tasa de interés en septiembre, decisión cuyo insumo principal serán los datos de empleo estadounidenses de esta semana. Analistas señalaron además que la decisión del Tesoro estadounidense de intervenir a través del euro —el Banco de la Reserva Federal de Nueva York vendió euros contra yenes por cuenta del Tesoro a través de dos bancos, según el Financial Times— busca evitar señalizar una preferencia por una debilidad generalizada del dólar. Paul Mackel, jefe global de investigación cambiaria de HSBC, observó que si el Banco Central Europeo también interviniera, la configuración se asemejaría a un acuerdo cambiario implícito para fortalecer al yen. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris