Estados del Golfo podrían revisar inversiones en el exterior ante la presión financiera del conflicto con Irán

Los estados del Golfo Pérsico estarían evaluando internamente una revisión de sus compromisos de inversión en el exterior y la posibilidad de invocar cláusulas de fuerza mayor en contratos existentes, con el objetivo de aliviar la presión presupuestaria derivada de la guerra entre EE.UU.-Israel e Irán, según reportó el Financial Times en exclusiva. El impacto del conflicto sobre la infraestructura regional ha sido significativo: el puerto de Zayed en Abu Dabi fue alcanzado por ataques iraníes, Qatar declaró fuerza mayor en su principal planta de GNL tras un ataque con drones, y el tráfico de buques a través del Estrecho de Hormuz —ruta por la que transita aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo y gas— cayó más de un 70%. Cualquier movimiento que afecte inversiones de los fondos soberanos del Golfo en activos estadounidenses o de otros países occidentales elevaría la presión política sobre la administración Trump para buscar una salida diplomática al conflicto. La región, que inicialmente instó a Washington a priorizar la diplomacia antes de cualquier acción militar, enfrenta ahora las consecuencias directas de los ataques de represalia iraníes contra sus territorios e infraestructuras energéticas. Analistas señalan que, en un escenario de conflicto prolongado con disrupciones persistentes en Hormuz, el precio del Brent podría alcanzar los USD 100 por barril o superar los USD 130 en un escenario de riesgo extremo.