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Gobiernos de toda Asia implementaron medidas de emergencia para limitar el impacto económico y social del alza del petróleo, luego de que el crudo registró una suba récord en una sola jornada. En Corea del Sur —que abastece el 70% de sus importaciones de petróleo desde Medio Oriente— el presidente Lee Jae Myung anunció el congelamiento de precios de los combustibles por primera vez en casi 30 años y advirtió contra el desabastecimiento por compras de pánico. Japón instruyó a su instalación nacional de almacenamiento de reservas estratégicas para preparar una posible liberación de crudo, aunque el secretario jefe del gabinete aclaró que aún no se había tomado una decisión formal. Irak recortó la producción en sus principales campos del sur en un 70%, hasta 1,3 millones de barriles por día, mientras que Bahrein declaró fuerza mayor tras ataques iraníes a sus instalaciones energéticas. Los ministros de finanzas del G7 se reunieron el lunes para deliberar sobre la liberación coordinada de reservas estratégicas de emergencia, según una fuente del gobierno francés. El número dos exportador de GNL del mundo, Qatar, ya había suspendido sus exportaciones del combustible superenfriado, y analistas estiman que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita deberán recortar producción en breve al agotarse su capacidad de almacenamiento por el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Según Kpler, aproximadamente 9 millones de barriles por día están fuera del mercado por daños a instalaciones o por medidas precautorias de productores, generando lo que el analista senior de la consultora Muyu Xu describió como "todos los ingredientes de una tormenta perfecta" en los mercados energéticos.
El oro al contado retrocedió un 1,4% hasta USD 5.097,70 por onza el lunes, luego de haber caído más del 2% en el inicio de la sesión, afectado por la apreciación del dólar y el repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Los futuros de oro para entrega en abril bajaron un 1% hasta USD 5.106 por onza. El índice dólar avanzó a su nivel más alto en más de tres meses —encareciendo el metal para los tenedores de otras divisas—, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años escaló a un máximo de un mes, elevando el costo de oportunidad de mantener un activo sin rendimiento como el oro. Según la herramienta FedWatch de CME Group, las probabilidades de que la Fed mantenga tasas sin cambios en la reunión del 18 de marzo se han consolidado, con las chances de un no-movimiento en junio subiendo por encima del 51%. En el resto de los metales preciosos, la plata al contado cedió un 1,3% hasta USD 84,42 por onza, el platino retrocedió un 1,3% hasta USD 2.108,05 y el paladio cayó un 2,4% hasta USD 1.586,75. La caída del oro resulta paradójica en el contexto de alta incertidumbre geopolítica, pero responde a la lógica de que el petróleo sobre los tres dígitos en dólares refuerza las presiones inflacionarias, lo cual retrasa los recortes de tasas y hace más atractivos los activos que sí generan rendimiento. Analistas advierten que esta baja podría ser transitoria: si el conflicto se prolonga, los flujos de refugio deberían retornar al metal precioso.
Los mercados financieros globales operaron en terreno negativo durante la semana, con los futuros del S&P 500 cayendo un 1,7% y los del Nasdaq Composite retrocediendo un 1,9%, mientras el petróleo superó los USD 100 por barril por primera vez desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. Los índices asiáticos registraron las pérdidas más severas de la jornada: el Nikkei 225 cerró más de un 5% a la baja —tras caer hasta un 7% en las primeras operaciones—, el KOSPI de Corea del Sur perdió un 6% y el Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 1,35%. En Europa, el FTSE 100 de Londres y el DAX de Fráncfort cayeron aproximadamente un 2% y un 3%, respectivamente. En contrapartida, las acciones de compañías energéticas como BP, Shell, Exxon y Chevron avanzaron al reflejar en cotización el alza del precio del crudo. El dólar se apreció a su nivel más alto en más de tres meses, atrayendo flujos de capitales que abandonaron activos de mayor riesgo y divisas emergentes. Los títulos del sector aéreo figuraron entre los mayores perdedores, con cancelaciones que afectaron a más del 50% de los vuelos hacia Medio Oriente. El G7 convocó a una reunión de ministros de finanzas para evaluar una liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo —potencialmente de entre 300 y 400 millones de barriles— con la Agencia Internacional de Energía (AIE), aunque la confirmación formal de la medida aún estaba pendiente al cierre de la jornada.
Los mercados de renta fija cayeron en toda la geografía global el lunes, a medida que el petróleo Brent superó los USD 115 por barril —llegando a tocar USD 119 en el pico de la sesión asiática— ante el agravamiento del conflicto. El espectro de mayor inflación y la posibilidad de que los bancos centrales deban mantener tasas elevadas por más tiempo —o incluso subirlas— opacaron el atractivo de refugio que históricamente tienen los bonos soberanos. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a dos años, altamente sensible a las expectativas de política de la Fed, avanzó 5,9 puntos básicos hasta 3,6146%, acumulando una suba de más de 17 puntos básicos en la semana anterior. Los futuros de deuda alemana y francesa también retrocedieron, anticipando que la venta masiva se extendería hacia Europa durante la jornada. En Tokio, los rendimientos de los bonos del gobierno japonés avanzaron a lo largo de toda la curva; el yen, lejos de cumplir su rol de activo refugio, sufrió presión bajista por el estatus de Japón como importador neto de petróleo. El Nikkei 225 cayó más del 5% al inicio de la sesión, mientras que el KOSPI de Corea del Sur llegó a desplomarse un 8%. Para los estrategas de mercado, el escenario de mayor preocupación es una estanflación al estilo de la década de 1970, donde el crecimiento se estanca mientras los precios continúan subiendo. "Este caos en los mercados financieros gira en torno al Estrecho de Ormuz... Este shock petrolero no terminará hasta que los buques puedan navegar libremente por el Estrecho", señaló Ed Yardeni de Yardeni Research.
El escalamiento de la crisis en Medio Oriente ha transformado radicalmente el escenario de política monetaria para los bancos centrales globales, en particular los de economías emergentes asiáticas. El shock de oferta energética les plantea un dilema agudo: recortar tasas para sostener el crecimiento implica arriesgar mayores salidas de capitales y depreciación cambiaria ante el fortalecimiento del dólar como activo refugio, mientras que mantener o subir tasas agrava el impacto económico del encarecimiento de los combustibles. Según Nomura, el primer escudo de los gobiernos asiáticos será la política fiscal —a través de controles de precios, subsidios y reducciones de impuestos a los combustibles—, aunque esa vía amplía los déficits públicos ya ajustados de la región. El Banco de la Reserva de la India (RBI) tiene previsto mantener tasas bajas para sostener el crecimiento, pero la afluencia hacia el dólar generada por el conflicto podría obligarlo a intensificar sus intervenciones cambiarias para contener la depreciación de la rupia. Tailandia y Filipinas, en tanto, podrían verse forzadas a revertir su sesgo expansivo. En cuanto a la Reserva Federal, el mercado incrementó las probabilidades de que mantenga tasas sin cambios en su reunión del 18 de marzo, y las chances de un no-movimiento en junio —que la semana pasada estaban por debajo del 43%— escalaron por encima del 51%, según la herramienta FedWatch de CME Group. El FMI estima que cada suba sostenida del 10% en el precio del crudo eleva la inflación global 40 puntos básicos y reduce el crecimiento mundial un 0,15%.
El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz está eliminando del mercado aproximadamente 18 millones de barriles diarios entre crudos y productos refinados, según datos compilados por la consultora Kpler. El error estratégico central de la ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel fue subestimar la capacidad de Irán de clausurar esta vía marítima; las medidas paliativas adoptadas —como ofrecer seguros para los buques que intenten el tránsito— no han generado respaldo en el mercado. Un único ataque con misil balístico sobre un petrolero cargado sería suficiente para agravar significativamente la situación. En los mercados de productos refinados, el jet fuel en Singapur alcanzó un máximo histórico de USD 225,44 por barril el 4 de marzo antes de ceder hasta USD 155,82 al cierre de semana, nivel que aún supone un alza del 66,7% respecto al 27 de febrero, día previo al inicio de las operaciones militares. Los refinadores asiáticos ya están diversificando sus fuentes de aprovisionamiento para eludir el cuello de botella del Estrecho de Ormuz, lo que presiona al alza los precios de los crudos disponibles fuera de la región del Golfo. El gasoil de Singapur, insumo básico para diésel y combustible de aviación, tocó USD 123,39 por barril el 4 de marzo, su mayor nivel desde septiembre de 2023 y una suba del 33,5% frente al cierre previo al conflicto. La dinámica de estrechez se profundizará si los países siguen adoptando políticas de interés nacional cortoplacistas —como la restricción china de exportaciones de combustibles refinados— que fragmenten aún más el mercado global y amplíen las disparidades de precio entre regiones.
Kuwait Petroleum Corporation (KPC) implementó una reducción precautoria en la producción de crudo y en el procesamiento de sus refinerías tras los ataques continuos de Irán contra Kuwait y el bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz. La empresa estatal declaró fuerza mayor en una notificación comercial revisada por Reuters, invocando las "amenazas iraníes al libre paso de embarcaciones por el Estrecho de Ormuz" y la "casi total ausencia de buques disponibles para transportar crudo y productos" dentro del Golfo Arábigo. En febrero, Kuwait produjo aproximadamente 2,6 millones de barriles por día, situándose como el quinto mayor productor dentro de la OPEP; la compañía no precisó el volumen exacto del recorte. La declaración de fuerza mayor de KPC se suma a las medidas similares adoptadas previamente por Irak, que ya recortó 1,5 millones de barriles por día desde sus campos del sur, y por Qatar, que suspendió sus exportaciones de GNL. KPC es además un exportador relevante de nafta hacia Asia y de combustible de aviación hacia el noroeste de Europa; su reducción de actividad afecta directamente la cadena de suministro de petroquímicos y la disponibilidad de jet fuel en mercados clave. Los analistas del sector advierten que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita podrían verse obligados a efectuar recortes similares en los próximos días a medida que sus instalaciones de almacenamiento se aproximen a su capacidad máxima.
Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) avanzaron más del 20% en las primeras operaciones del lunes, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022, impulsados por el escalamiento del conflicto armado entre EE.UU., Israel e Irán. El precio del WTI subió hasta USD 111,24 por barril en el pico de la sesión asiática, mientras que el Brent llegó a tocar USD 119 antes de ceder posiciones. En términos semanales, el contrato WTI registró una suba acumulada del 35,63%, la mayor ganancia semanal en la historia de los futuros del crudo desde que comenzaron a cotizarse en 1983. El factor determinante de la presión alcista es el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, por donde transitan aproximadamente 18 millones de barriles diarios entre crudos y productos refinados. Las fuerzas iraníes han disuadido el tránsito de buques petroleros mediante amenazas de ataques con misiles balísticos, provocando que el almacenamiento en instalaciones del Golfo Pérsico se sature. Según JPMorgan, los recortes de producción acumulados podrían aproximarse a los 6 millones de barriles por día al cierre de la próxima semana si el Estrecho permanece bloqueado, mientras que Qatari Energy ya declaró fuerza mayor sobre sus exportaciones de gas natural licuado (GNL), que representan el 20% del suministro mundial de ese combustible.
OpenAI presentó GPT-5.4, su nuevo modelo flagship, acompañado de un conjunto de herramientas especializadas para profesionales del sector financiero orientadas a automatizar análisis de inversiones, elaboración de memorandos y tareas de oficina de alta complejidad, según reportó Bloomberg. El modelo, disponible para suscriptores de pago bajo la denominación GPT-5.4 Thinking, incorpora mayores capacidades de razonamiento extendido y navegación web para sintetizar información de fuentes múltiples. La suite de servicios financieros permite integración con plataformas de datos como FactSet Research Systems, en una apuesta directa por el segmento que Anthropic ha priorizado con su producto Claude for Financial Services. El lanzamiento se produce en un momento de elevada tensión competitiva y política para ambas compañías: el Pentágono designó recientemente a Anthropic como un "riesgo en la cadena de suministro" después de que la compañía exigiera salvaguardas contra el uso de su tecnología en sistemas de armas autónomas o vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses, mientras que OpenAI formalizó simultáneamente un acuerdo para desplegar sus modelos en la red clasificada del Departamento de Defensa. El CEO Sam Altman reconoció que la firma del acuerdo fue "oportunista y descuidada", y señaló que OpenAI está trabajando con el Departamento de Defensa para clarificar los principios que rigen el uso de su tecnología.
Oracle Corp. prepara una reducción de personal de miles de puestos de trabajo en distintas divisiones de la compañía, que podría implementarse ya en marzo de 2026, como parte de las medidas para gestionar la presión de caja originada por su ambiciosa expansión en infraestructura de centros de datos para inteligencia artificial, según informó Bloomberg News citando fuentes internas. Parte de los recortes apuntarán específicamente a categorías laborales que Oracle prevé serán desplazadas por la propia IA. La escala de las reducciones proyectadas supera las rondas de ajuste de plantilla habituales de la empresa y se produce en paralelo a una revisión interna de las posiciones abiertas en su división cloud, que ha ralentizado o congelado las nuevas contrataciones. La compañía, que contaba con aproximadamente 162.000 empleados globales a mayo de 2025, anunció en febrero que planea captar entre USD 45.000 y USD 50.000 millones en 2026 mediante una combinación de deuda y emisiones de capital para financiar su expansión. Wall Street proyecta que los gastos de capital del segmento cloud mantendrán el flujo de caja de Oracle en terreno negativo durante varios años, con un punto de equilibrio estimado en torno a 2030. En septiembre pasado, Oracle ya había revelado la mayor reestructuración de su historia, con costos de hasta USD 1.600 millones en el ejercicio fiscal en curso, incluidas indemnizaciones por salidas. La empresa tiene programada la presentación de resultados del tercer trimestre fiscal para el 10 de marzo.
Los estados del Golfo Pérsico estarían evaluando internamente una revisión de sus compromisos de inversión en el exterior y la posibilidad de invocar cláusulas de fuerza mayor en contratos existentes, con el objetivo de aliviar la presión presupuestaria derivada de la guerra entre EE.UU.-Israel e Irán, según reportó el Financial Times en exclusiva. El impacto del conflicto sobre la infraestructura regional ha sido significativo: el puerto de Zayed en Abu Dabi fue alcanzado por ataques iraníes, Qatar declaró fuerza mayor en su principal planta de GNL tras un ataque con drones, y el tráfico de buques a través del Estrecho de Hormuz —ruta por la que transita aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo y gas— cayó más de un 70%. Cualquier movimiento que afecte inversiones de los fondos soberanos del Golfo en activos estadounidenses o de otros países occidentales elevaría la presión política sobre la administración Trump para buscar una salida diplomática al conflicto. La región, que inicialmente instó a Washington a priorizar la diplomacia antes de cualquier acción militar, enfrenta ahora las consecuencias directas de los ataques de represalia iraníes contra sus territorios e infraestructuras energéticas. Analistas señalan que, en un escenario de conflicto prolongado con disrupciones persistentes en Hormuz, el precio del Brent podría alcanzar los USD 100 por barril o superar los USD 130 en un escenario de riesgo extremo.
Los inversores del mercado continental chino vendieron un volumen récord de acciones listadas en Hong Kong en la sesión del 5 de marzo, deshaciéndose de HK$27.700 millones (aproximadamente USD 3.500 millones) a través del enlace de negociación entre los mercados de China continental y Hong Kong (Stock Connect), según datos compilados por Bloomberg. La masiva liquidación, la mayor registrada en una sola sesión, refleja la creciente aversión de los operadores onshore a la renta variable hongkonesa, percibida como más expuesta a la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio y sus implicaciones sobre la logística energética y las cadenas de suministro globales. La presión vendedora tuvo un impacto directo sobre los principales índices de la plaza hongkonesa: el Hang Seng Tech Index revirtió una ganancia inicial del 1,8% para cerrar con una caída del 0,7%. El Hang Seng Index, que ya acumulaba tres jornadas consecutivas de retroceso hasta un mínimo de 11 semanas en 25.249 puntos el miércoles, logró recuperar terreno el jueves apoyado en señales de estímulo fiscal de Pekín, incluyendo la fijación del objetivo de crecimiento 2026 en una banda de 4,5%–5% y la autorización para emitir CNY 4,4 billones en bonos de propósito especial.
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) estarían evaluando congelar miles de millones de dólares en activos iraníes custodiados en el sistema financiero emiratí, en una medida que recortaría de forma sustancial el acceso de Teherán a divisas extranjeras y redes de comercio global, según informó el Wall Street Journal citando personas familiarizadas con las deliberaciones. Las autoridades emiratíes habrían advertido previamente a funcionarios iraníes de que tal paso se encuentra bajo revisión activa, aunque no se ha adoptado ninguna decisión final sobre su implementación o cronograma. La acción representaría una ruptura con la histórica posición de neutralidad financiera de los EAU en disputas regionales. Las medidas en estudio incluyen, entre otras, la congelación de activos vinculados a empresas pantalla con sede en los EAU utilizadas para enmascarar operaciones comerciales iraníes y eludir sanciones occidentales, así como un control más estricto sobre casas de cambio que canalizan remesas informales hacia Irán. El escenario se enmarca en un conflicto que se amplía tras las represalias iraníes con más de 1.000 drones y misiles contra objetivos en los países del Golfo. Paralelamente, Irán declaró que el tráfico de tanqueros a través del Estrecho de Hormuz enfrenta restricciones crecientes, mientras Qatar activó fuerza mayor en su principal planta de GNL tras un ataque con drones.
El presidente Donald Trump declaró en una entrevista exclusiva con Reuters que no tiene preocupación por el encarecimiento de los combustibles derivado del conflicto bélico con Irán, señalando que la operación militar constituye su prioridad y que los precios caerán rápidamente una vez que el conflicto concluya. Trump ha trazado un horizonte de cuatro a cinco semanas para la campaña —denominada "Operation Epic Fury"—, aunque analistas militares y políticos cuestionan su viabilidad ante la ausencia de un objetivo final claramente definido. Los precios de los combustibles al consumidor habían retrocedido a USD 2,92 por galón al momento del discurso del Estado de la Unión en febrero; desde entonces revirtieron todo ese avance. Los asesores energéticos de la Casa Blanca habrían informado a los colaboradores de Trump que el impacto inicial en los mercados energéticos resultó menos severo de lo anticipado y recomendaron no intervenir, advirtiendo que una acción fallida podría desestabilizar los mercados. Trump descartó por el momento una liberación de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Las únicas medidas anunciadas hasta el momento comprenden seguros de riesgo para buques tanqueros respaldados por EE.UU. y la promesa de escoltas navales a través del Estrecho de Hormuz. Tres ejecutivos del sector energético consultados por Reuters coincidieron en que la administración dispone de pocas opciones efectivas para contener los precios.
Un análisis de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), elaborado con datos de Solución Agropecuaria y la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), establece que en promedio anual el 75% del precio internacional del novillo se transfiere al sector primario —productores ganaderos—, mientras el 25% restante constituye el margen inicial de la industria frigorífica. Este cociente estructural refleja que el mayor valor de la carne bovina se concentra en el activo biológico, es decir, en el animal que atraviesa las etapas de cría, recría y engorde antes de la faena. El informe aclara que el 25% capturado por la industria frigorífica no equivale a ganancia neta: cubre costos de faena, procesamiento, refrigeración, logística, empaque, comercialización y una amplia estructura de gastos operativos, de modo que el margen final resulta significativamente menor. Los precios del ganado en pie explican aproximadamente el 85% de la variación del margen industrial de corto plazo, mientras que los subproductos —cueros y menudencias— inciden en el 15% restante.
El saldo de créditos del sistema financiero al sector privado registró un crecimiento interanual del 15,6% en enero de 2026, impulsado tanto por el segmento en moneda nacional (+14,0%) como en moneda extranjera (+18,9%), según datos del Banco Central del Paraguay. En paralelo, los depósitos del sector privado aumentaron 14,7% interanual, con expansión tanto en moneda nacional (+14,3%) como extranjera (+15,5%), reflejando un dinamismo sostenido en ambas puntas del balance bancario. La tasa de interés activa promedio del sistema se ubicó en 16,91% en enero, un incremento de 1,91 puntos porcentuales respecto a diciembre de 2025 y 2,28 pp por encima del mismo mes del año anterior. El mayor impulso al alza provino de los préstamos de consumo (+3,99 pp, hasta 22,6%) y los créditos comerciales (+1,32 pp, hasta 15,15%). La tasa pasiva, por su parte, descendió a 6,43% (-0,74 pp mensual), aunque se mantuvo 1,37 pp por encima del nivel de enero de 2025.
El Banco Central del Paraguay (BCP) logró acompañar al Ministerio de Economía y Finanzas en una emisión de bonos soberanos denominados en guaraníes equivalente a USD 1.000 millones, a una tasa de 8,5% y a un plazo de 12 años, en un hito calificado como inédito en términos de monto, condición y plazo para la deuda pública paraguaya en moneda local. El presidente del BCP, Carlos Carvallo, destacó que la demanda de los inversores superó ampliamente el monto ofertado durante el roadshow internacional, donde se registró la presencia de nuevos fondos de inversión atraídos por el doble grado de inversión del país y su posición como la tercera economía menos riesgosa de América del Sur, detrás de Uruguay y Chile. Carvallo subrayó que la política monetaria opera actualmente dentro de la zona de neutralidad, con la inflación convergiendo hacia la meta del 3,5% desde abajo, lo que permitió recortes de 25 puntos básicos en las dos últimas reuniones del Comité de Política Monetaria. Respecto al mercado de valores, el titular del BCP señaló que el país atraviesa un momento bisagra con la reglamentación de la nueva Ley de Mercado de Valores en marcha, orientada a atraer inversiones de mayor escala y consolidar un ecosistema financiero moderno alineado con los estándares internacionales.
En el período enero–febrero de 2026, la Entidad Binacional Itaipú transfirió USD 73 millones al Estado paraguayo en concepto de royalties, cesión de energía y resarcimientos a la ANDE, en el marco de los compromisos establecidos en el Anexo C del Tratado de Itaipú. De ese total, el Tesoro Nacional recibió USD 43 millones en royalties y USD 27 millones por compensación de cesión de energía, mientras que la ANDE percibió USD 3 millones adicionales como resarcimiento por cargas de administración y supervisión. Solo en febrero, los royalties totalizaron USD 22 millones y la compensación por cesión de energía alcanzó USD 14 millones. Una parte de los royalties se destina al financiamiento del Presupuesto General de la Nación (PGN) y a transferencias a gobiernos departamentales y municipales; los recursos por cesión de energía, en tanto, se canalizan principalmente al Fondo Nacional de Alimentación Escolar (Fonae) y a una distribución territorial a municipios y gobernaciones.
El 4 de marzo, Fitch Ratings rebajó la perspectiva de la calificación soberana de Indonesia de "estable" a "negativa", manteniendo su nota en BBB, convirtiéndose en el último golpe a la confianza inversora en la mayor economía del Sudeste Asiático (PIB de USD 1,4 billones, miembro del G20). El deterioro acumulado desde enero incluye: MSCI congeló cualquier cambio en los índices de acciones indonesias por preocupaciones sobre transparencia y libre flotación accionaria, advirtiendo una posible degradación de "mercado emergente" a "mercado frontera" —lo que implicó la pérdida de unos USD 120.000 millones de capitalización bursátil; Goldman Sachs rebajó su visión sobre las acciones indonesias a "infraponderar" y estimó salidas de capital extranjero de hasta USD 7.800 millones ante una eventual degradación; y Moody's recortó la perspectiva soberana a "negativa" en febrero, citando menor predictibilidad de las políticas y señales de debilitamiento de la gobernanza. A los factores de gobernanza se suma una coyuntura macroeconómica deteriorada: la inflación repuntó bruscamente hasta 4,76% en febrero (desde 3,55% en enero), su nivel más alto desde marzo de 2023, complicando el margen de maniobra del Banco Central de Indonesia; el índice bursátil de referencia (IDX Composite) acumuló una caída superior al 3% en lo que va de 2026, siendo el peor desempeño regional; y la rupia se mantuvo cerca de mínimos históricos frente al dólar, con el tipo de cambio oscilando en torno a IDR 16.850-16.950 por USD. El fondo soberano Danantara Indonesia, creado para canalizar inversión estratégica, ha generado incertidumbre adicional entre los inversores internacionales por la falta de transparencia sobre su financiamiento y prioridades de inversión.
El juez Richard Eaton del Tribunal de Comercio Internacional de EE.UU. (Manhattan) emitió el 4 de marzo una orden que exige al gobierno iniciar el proceso de devolución de los más de USD 130.000 millones recaudados bajo los aranceles impuestos por la administración Trump al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), declarados inconstitucionales por la Corte Suprema el mes anterior. La orden instruye a la Aduana y Protección Fronteriza (CBP) a recalcular las liquidaciones de importación sin aplicar los aranceles anulados, efectivamente habilitando el reembolso. Eaton señaló que todos los "importadores de registro" tienen derecho a beneficiarse del fallo de la Corte Suprema, aun sin haber presentado demanda individual. Más de 2.000 demandas han sido presentadas por empresas —incluidas Costco Wholesale, FedEx y Pandora Jewelry— para recuperar los montos pagados. El Penn Wharton Budget Model estima que la exposición fiscal total del gobierno podría alcanzar USD 175.000 millones considerando intereses. La administración Trump anticipó que apelará la orden. El proceso de liquidación implica que los importadores podrían tener hasta 180 días para impugnar formalmente sus liquidaciones, y la CBP deberá reembolsar los montos con los intereses correspondientes conforme a la normativa vigente. La resolución final tendrá implicaciones directas sobre el déficit fiscal y la cadena de suministro global.
La Reserva Federal publicó el 4 de marzo su Libro Beige con información relevada hasta el 23 de febrero de 2026, previo a la reunión de política monetaria del 18 de marzo. El reporte señala que la actividad económica avanzó a un ritmo leve o moderado en siete de los doce distritos, mientras que cinco reportaron condiciones estancadas o en contracción —el mayor número con resultados negativos en los últimos ciclos de reporte. En varios distritos, las ventas fueron afectadas por incertidumbre económica, mayor sensibilidad al precio y retracción del gasto de los consumidores de ingresos bajos. El fenómeno de economía bifurcada o en "K" se agudizó: el gasto en bienes de lujo, viajes y experiencias de consumidores de altos ingresos permaneció robusto, mientras que el segmento medio y bajo redujo su exposición a bienes discrecionales. Todos los doce distritos reportaron aumentos de precios en las últimas semanas: ocho calificaron la inflación como moderada y cuatro como leve. Las empresas identificaron como fuentes de presión de costos los seguros, la energía, materias primas y aranceles, y señalaron que comenzarán a trasladar esos costos al consumidor en los próximos meses —con aumentos proyectados de un dígito bajo en farmacéuticos y de 5% a 10% en ciertos productos de consumo masivo. El mercado laboral mostró estabilidad en términos generales, aunque con reportes de despidos en el sector tecnológico (costa oeste) y restricciones en los planes de contratación. El Beige Book será insumo clave para la decisión sobre tasas de interés del 18 de marzo.
El costo de fletar un superpetrolero (VLCC) para transportar dos millones de barriles de crudo desde el Golfo de México hacia China superó los USD 29 millones el 4 de marzo de 2026, un récord histórico según datos del Baltic Exchange de Londres, equivalente a aproximadamente USD 14,50 por barril —cerca del 20% del precio spot del WTI, que cotizaba en torno a USD 75 por barril. Esta cifra duplica el costo registrado apenas dos semanas antes. El detonante es la escalada del conflicto armado en Medio Oriente: tras ataques de EE.UU. e Israel sobre Irán y la respuesta del régimen iraní, el tráfico de buques cisternas por el Estrecho de Ormuz —que canaliza aproximadamente el 25% del comercio marítimo global de petróleo— se redujo a niveles mínimos, forzando a los compradores asiáticos a reorientar sus compras hacia proveedores alternativos, incluidos los estadounidenses. Las tasas de flete en rutas desde Medio Oriente hacia China superaron los USD 481.000 diarios el 3 de marzo, el nivel más alto desde 2020. El Brent extendió cuatro jornadas consecutivas de alzas, avanzando 1,6% hasta USD 82,76 por barril, mientras que los fletes de GNL en el Atlántico se dispararon 43% hasta USD 61.500 por día y en el Pacífico 45% hasta USD 41.000 diarios. Goldman Sachs estimó que si la disrupción se prolonga cinco semanas, el Brent podría superar los USD 100 por barril. Aseguradoras han comenzado a retirar cobertura a embarcaciones en la región, y varios armadores han suspendido operaciones indefinidamente, comprometiendo la viabilidad de contratos ya negociados.
La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP) reportó que el Indicador de Expectativas Empresariales (IEE) correspondiente a febrero de 2026 se ubicó en 50,59 puntos, con una variación intermensual de apenas +0,04%, manteniéndose por encima del umbral neutro de 50 que delimita la zona de optimismo. A nivel sectorial, cuatro de los seis sectores relevados permanecieron en terreno positivo: comercio lideró con 51,14 puntos (+0,85% intermensual), impulsado por mejores expectativas de ventas y pedidos a proveedores; el sector inmobiliario continuó registrando la mayor confianza agregada con 51,43 puntos, pese a una leve corrección; y otros servicios retornó al optimismo al avanzar 1,29% hasta 50,57 puntos. En contraste, construcción registró la caída más pronunciada del mes, al descender 2,31% hasta 49,42 puntos, mientras que transporte cedió 1,69% hasta 49,71 puntos, ambos en zona de pesimismo. El sector financiero se situó en 50,50 puntos con una leve contracción de -0,49%. La evaluación de la actividad reciente mostró un comportamiento heterogéneo: el comercio moderó levemente su percepción de ventas pasadas pero se mantuvo optimista, en tanto que construcción y transporte reportaron retrocesos tanto en actividad como en demanda, señalizando presiones persistentes en los sectores más sensibles al ciclo crediticio y a la actividad de la construcción residencial.
En su primera sesión ordinaria de 2026, la Cámara de Senadores aprobó por unanimidad el acuerdo interino de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, suscrito en Asunción el 17 de enero de 2026. El instrumento establece la liberación progresiva del comercio de bienes y servicios mediante la reducción o eliminación arancelaria para productos agrícolas y no agrícolas, incorpora mecanismos de solución de controversias y reafirma el principio de libre competencia. Paraguay recibe un tratamiento diferencial que reconoce su condición de país en desarrollo sin litoral marítimo. El texto fue remitido a la Cámara de Diputados para su tratamiento. Argentina y Uruguay ya habían aprobado el acuerdo con anterioridad. Legisladores destacaron que el convenio abre el acceso al mercado europeo tras más de 25 años de negociaciones, aunque advirtieron que el aprovechamiento efectivo dependerá de la capacidad competitiva y de posicionamiento de la producción paraguaya. El acuerdo también incluye la protección de áreas sensibles como salud pública, medio ambiente y educación.

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