Los contratos de futuros del crudo Brent cedieron USD 6,51 o 6,6%, hasta USD 92,45 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió USD 6,12 o 6,5%, a USD 88,65, luego de que el presidente Donald Trump señalara que la guerra en Medio Oriente podría concluir en el corto plazo, disipando parte de la prima de riesgo geopolítico incorporada en las cotizaciones. La jornada anterior, ambos contratos habían tocado máximos intradiarios de USD 119,50 (Brent) y USD 119,48 (WTI), niveles no vistos desde mediados de 2022, impulsados por recortes de producción en Arabia Saudita, Iraq —que redujo su producción un 70% hasta 1,3 millones de barriles diarios— y Kuwait Petroleum Corporation, que declaró fuerza mayor. La corrección bajista se aceleró además tras informes de que el presidente Vladimir Putin compartió con Trump propuestas orientadas a un arreglo rápido del conflicto con Irán. El analista de IG, Tony Sycamore, estimó que el crudo podría operar en un rango amplio de entre USD 75 y USD 105 durante las próximas sesiones dado el elevado nivel de volatilidad. Los países del G7 señalaron estar preparados para implementar "medidas necesarias" ante el alza de precios de la energía, aunque se abstuvieron de comprometerse a liberar reservas estratégicas de emergencia. Analistas de Phillip Nova indicaron que la percepción de que las rutas de suministro podrían mantenerse operativas fue suficiente para que el "pánico premium" que superó los USD 100 comenzara a disiparse.