Finanzas públicas bajo presión: menor recaudación, mayor gasto y reforma pendiente de la Caja Fiscal

Las finanzas públicas de Paraguay atraviesan un escenario de creciente presión fiscal. La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) registró una variación interanual de -2,9% en febrero, afectada en parte por la depreciación del dólar, que también reduce los ingresos provenientes de las binacionales Itaipú y Yacyretá. A esto se suma una deuda acumulada con proveedores del Estado —farmacéuticas, constructoras y proveedores del programa Hambre Cero— con algunos compromisos pendientes desde hace más de un año, mientras el déficit fiscal de 2025 cerró en 2% del PIB, por encima del 1,9% estipulado en el Presupuesto General de la Nación. La deuda pública alcanzó a enero de 2026 los USD 20.522 millones, equivalente al 36,4% del PIB. Ante este contexto, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, anunció una serie de medidas de contención: ajustes presupuestarios en ministerios no prioritarios —con excepción de salud, educación, seguridad y protección social—, y la implementación del factoraje como mecanismo para que constructoras y farmacéuticas obtengan liquidez frente a las deudas pendientes del Estado. En paralelo, el debate sobre la reforma de la Caja Fiscal continúa en el Congreso con dos versiones en pugna: la aprobada en Diputados, más cercana a la propuesta original del Ejecutivo que proyectaba reducir el déficit del sistema a 0,5% del PIB al quinto año, y la del Senado, que según los cálculos del MEF mantendría el déficit en torno a 1,1% del PIB en el mismo horizonte temporal.