Fondos cuantitativos y gestores fundamentales, en posiciones opuestas sobre la bolsa de EE.UU.

Según datos de Deutsche Bank, la exposición a acciones de los gestores discrecionales, que operan en base a crecimiento económico y resultados corporativos, cayó al tercio inferior de su rango histórico ante las preocupaciones por los rendimientos de los Treasuries, la guerra con Irán y la inflación persistente. En paralelo, los fondos sistemáticos continuaron comprando acciones, impulsados por la tendencia alcista de los índices y la baja volatilidad. La brecha entre ambos grupos, con los primeros subponderados y los segundos sobreponderados, es la segunda más amplia desde 2020. Parag Thatte, estratega de Deutsche Bank, señaló que la brecha tiene poco margen para ampliarse y que uno de los dos grupos deberá ceder. En caso de ventas, estas podrían comenzar por los fondos de control de volatilidad, aunque haría falta una caída del S&P 500 de al menos 5% desde su máximo para sostener un repunte de la volatilidad. Al momento de la publicación, el índice acumulaba 89 sesiones sin una caída de al menos 2% y registraba solo dos sesiones con bajas de esa magnitud en el año. La baja exposición de los gestores discrecionales implica, por otra parte, liquidez disponible para comprar en eventuales correcciones.