Guerra en Oriente Medio y niveles récord de deuda dominan las reuniones FMI-Banco Mundial en Bangkok

Las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial se realizan esta semana en Bangkok, por primera vez fuera de Washington en tres años, con la guerra encabezada por EE.UU. e Israel contra Irán, ya en su octavo mes, como eje de la agenda. Los funcionarios financieros se reúnen en un contexto de shock de oferta energética sin precedentes y tasas de interés en alza, factores que presionan un crecimiento global ya débil. La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, anticipó un escenario adverso en su discurso previo a las reuniones, mientras que el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, señaló que el crecimiento resistió mejor de lo previsto el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, aunque las presiones vuelven a acumularse. El FMI estima que la deuda pública mundial se ubica en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial y superará el 100% del PIB antes de 2030, con los países en desarrollo particularmente expuestos a refinanciar a tasas más altas. Según diplomáticos del G20, existe poco margen para una suspensión del servicio de deuda de los países más pobres como la aplicada durante la pandemia. El Banco Mundial mantiene conversaciones con entre 30 y 40 países sobre asistencia ante la crisis, en un contexto de alzas en los precios del diésel y los fertilizantes y de un posible fenómeno de El Niño de gran intensidad.