Irán condiciona el alto al fuego a garantías de no ataque futuro por parte de EEUU e Israel
Irán comunicó a intermediarios regionales que como condición para un cese al fuego exige que Estados Unidos garantice que ni Washington ni Israel ejecutarán ataques contra la República Islámica en el futuro, según funcionarios familiarizados con las negociaciones que solicitaron anonimato. La principal preocupación iraní es una eventual reanudación de operaciones israelíes una vez concluido el conflicto actual. Las comunicaciones se canalizan a través de países europeos y de Oriente Medio, aunque permanece incierta la disposición de EEUU a ofrecer tal garantía y, de hacerlo, si podría asegurar el cumplimiento israelí. El presidente iraní Masoud Pezeshkian publicó en redes sociales que la única vía para terminar la guerra implica el reconocimiento de los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales contra futuras agresiones. El conflicto, iniciado el 28 de febrero de 2026 con la "Operación Epic Fury", entró en su doceavo día sin señales claras de desescalada. Las condiciones iraníes complican significativamente una solución diplomática a corto plazo, manteniendo el Estrecho de Ormuz —por el que transita el 20% del petróleo global— con tráfico efectivamente suspendido. El WSJ y Reuters reportan que Irán continúa desplegando minas navales en el estrecho, con estimaciones de hasta 6.000 minas en su arsenal según informes del Congreso estadounidense. Las fuerzas de EEUU e Israel mantienen oleadas de ataques sobre infraestructura del CGRI en Teherán y otras ciudades iraníes, con el IDF reportando nuevas operaciones contra objetivos de Hezbollah en Beirut de forma simultánea.