Japan hits M&A record of $232 billion, driving Asia deals rebound

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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) informó que el Ministerio de Agricultura y Silvicultura de la República de Türkiye comunicó la habilitación de ocho establecimientos paraguayos para la exportación de carne bovina deshuesada, tras concluir la evaluación del sistema de inspección veterinaria oficial de Paraguay. Las plantas autorizadas son Frigomerc S.A. N° 2, Matadero Frigorífico San Antonio N° 3, Frigorífico Guaraní S.A.C.I. N° 7, Frigochaco N° 10, Frigorífico Los Lazos N° 12, Frigorífico Victoria N° 14, Frigorífico Belén N° 23 y Frigorífico Concepción S.A. N° 38. El proceso incluyó una etapa presencial entre el 3 y el 7 de agosto, cuando una misión oficial turca auditó once establecimientos paraguayos evaluando el sistema de control sanitario, la trazabilidad y los mecanismos de certificación, con resultados que el SENACSA calificó de satisfactorios y que permitieron avanzar en una primera etapa con la autorización de ocho plantas. La apertura incorpora un componente comercial: la Dirección General de la Junta de Carne y Leche de Türkiye (Et ve Süt Kurumu, ESK), institución pública vinculada al ministerio de agricultura de ese país, comunicó su interés en importar carne bovina deshuesada desde Paraguay por un volumen de hasta 300 toneladas métricas. El volumen señalado representa una operación inicial acotada frente a los principales mercados de exportación de carne bovina paraguaya, y el alcance comercial efectivo dependerá de la concreción de los primeros negocios, las condiciones de compra y los requisitos específicos que establezcan las autoridades turcas. La incorporación de Türkiye se produce en el marco de los procesos de evaluación y habilitación sanitaria que el SENACSA mantiene con otros países, orientados a ampliar el número de destinos para productos de origen animal y reducir la dependencia de determinados mercados. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
El sector arrocero paraguayo enfrenta un costo operativo de entre USD 1.500 y USD 1.600 por hectárea, que las empresas de mayor escala pueden reducir hasta un rango de USD 1.300 a USD 1.400 por hectárea al diluir costos fijos. El principal incremento se observa en los fertilizantes, con un alza de entre USD 100 y USD 200 por hectárea respecto del año pasado según el momento de compra y las condiciones de negociación, mientras el consumo de combustible se ubica entre 100 y 160 litros por hectárea al año según el sistema productivo. La Federación Paraguaya de Productores de Arroz (Feparroz) planteó al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) una propuesta de instrumentos financieros adaptados al ciclo del rubro, y gestiona ante el Banco Central del Paraguay la habilitación de refinanciación de productores sin recategorización y el diseño de productos bancarios que contemplen los plazos del negocio. El Ing. Agr. Reinerio Franco, vicepresidente de Feparroz y secretario de la Cámara Paraguaya de Industriales de Arroz (Caparroz), señaló que el capital de trabajo del sector tiene un giro considerablemente más largo que el de otros cultivos extensivos. La particularidad estructural radica en que más del 90% del arroz producido en Paraguay se industrializa antes de su comercialización y exportación, de modo que el capital permanece comprometido desde la preparación del suelo, la siembra y la cosecha hasta el procesamiento y la venta. A ello se suma que el arroz no cuenta con un mercado internacional de referencia comparable al de otros commodities, por lo que los productores no pueden tomar posiciones a futuro para cubrirse ante variaciones de precios. En cuanto a la campaña, la intención de superficie se mantiene en unas 210.000 hectáreas, pero la siembra avanza entre 20% y 25% del área prevista frente a aproximadamente 40% a la misma altura del año pasado, con un patrón normal de 50% a 55% hacia fines de septiembre; el retraso se originó en las lluvias de agosto, que demoraron la preparación de suelos. Una precipitación de entre 30 y 40 milímetros puede inhabilitar los terrenos para la siembra durante 10 a 15 días, y los pronósticos de un El Niño fuerte generan dudas sobre la continuidad de la siembra en octubre. El sector llega a esta campaña tras un período de precios deprimidos iniciado hacia fines de 2024, con recuperación en el segundo semestre de este año aunque con un promedio de 2026 aún condicionado por las cotizaciones más bajas del inicio del año. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
El Banco Central Europeo elevó su tasa de referencia de depósito en 25 puntos básicos, de 2,25% a 2,50%, en una decisión que los mercados descontaban al 100% según datos de LSEG. La medida llegó días después de que la inflación de la eurozona alcanzara 3,3% en agosto, con la inflación energética escalando a 14,3%: el bloque, importador neto de energía, opera con inflación por encima del objetivo de 2% desde que el conflicto en Oriente Medio amenazó el tránsito de commodities por el estrecho de Ormuz. El Consejo de Gobierno proyecta una inflación subyacente —excluyendo energía y alimentos— de 2,5% en 2026, 2,6% en 2027 y 2,3% en 2028, y describió el escenario como altamente incierto, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para la actividad, reconociendo un amplio rango de resultados derivados del shock energético, incluida su duración y sus efectos de segunda ronda. La presidenta Christine Lagarde advirtió que el conflicto en Oriente Medio y los desarrollos recientes en la guerra de Rusia contra Ucrania mantendrán la inflación general muy por encima del objetivo de 2% por un período prolongado, y señaló que el shock de precios energéticos y las tensiones comerciales globales siguen siendo un riesgo para el crecimiento pese a la resiliencia mayor a la esperada que mostró la economía del bloque. Los funcionarios del BCE mantienen desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán un enfoque reunión por reunión. Los costos de endeudamiento soberano subieron con fuerza en las últimas semanas, con rendimientos europeos en máximos de varias décadas a medida que la intensificación del conflicto llevó a los inversores a descontar mayor inflación y más alzas de tasas. Ed Hutchings, responsable de tasas en Aviva Investors, calificó las perspectivas de inflación como una fuente significativa de preocupación y sostuvo que vendrán más alzas y potencialmente más de una, aunque advirtió que con dos alzas ya entregadas y más de dos adicionales descontadas el mercado podría haber ido demasiado lejos. Patrick Ernst, estratega macro de inversiones de JP Morgan Private Bank, indicó que al dejar la puerta abierta a mayor endurecimiento los responsables de política dejaron claro que el riesgo inflacionario liderado por energía sigue vigente y que un alza no constituye un techo. Fuente: CNBC — análisis editorial Sudameris
El índice de precios al productor de Estados Unidos, medida de costos de demanda final de bienes y servicios e indicador de presiones en la cadena de formación de precios, aumentó 0,4% mensual desestacionalizado en agosto, en línea con el consenso de Dow Jones, según la Oficina de Estadísticas Laborales. En términos interanuales la tasa se ubicó en 5,4%, 0,1 punto porcentual por encima de la estimación y muy por encima del objetivo de inflación de 2% de la Reserva Federal; el registro de julio fue revisado al alza desde una variación nula a 0,1%. Excluyendo alimentos y energía, el índice subyacente avanzó 0,2% contra un pronóstico de 0,3%, mientras la medida que además excluye servicios comerciales subió 0,3%, en línea con las estimaciones. La energía concentró el impulso: los precios de energía de demanda final subieron 4,2% mensual, empujados principalmente por el diésel, que se disparó 24,1%, y los bienes en conjunto avanzaron 1,1%. Los servicios subieron apenas 0,1%, con un alza de 2,3% en transporte y almacenamiento explicando la mayor parte del movimiento; los costos de gestión de carteras, componente de seguimiento estrecho por su traspaso al deflactor de gasto de consumo personal, cayeron 1,6% en el mes aunque acumularon 18,8% interanual. Los precios de bienes procesados subieron 1,8% y los de bienes no procesados 1,1%, señal adicional de presiones en la cadena. Los futuros de acciones operaron en terreno negativo tras la publicación, que coincidió con el crudo estadounidense superando USD 100 por barril, y los rendimientos del Tesoro subieron con fuerza, con el bono a diez años en su nivel más alto desde noviembre de 2023. Chris Rupkey, economista jefe de Fwdbonds, señaló que el informe no atenúa en absoluto las advertencias sobre las amenazas inflacionarias que enfrenta la economía. Tras la publicación, las apuestas por un alza de un cuarto de punto se ubicaron cerca de 66% según CME FedWatch. Fuente: CNBC — análisis editorial Sudameris
La venta global de bonos llevó el rendimiento del Tesoro estadounidense a diez años a las cercanías del umbral de 5% el viernes, con la tasa tocando 4,97% en las primeras horas de la sesión asiática, su nivel más alto desde fines de 2023. Los rendimientos a diez años de las economías del G7 subieron en promedio casi 19 puntos básicos en la semana, la peor liquidación semanal desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, con costos de endeudamiento en máximos de varias décadas desde Tokio y Sídney hasta Nueva York y Londres. El detonante fue el crudo: el Brent alcanzó un máximo de cuatro meses de USD 109,97 por barril, encaminado a un alza semanal de aproximadamente 13% ante el incremento de ataques en rutas de navegación clave. El alza del BCE del jueves y su advertencia sobre presiones de precios persistentes, junto con el avance del índice de precios al productor estadounidense de agosto, alimentaron las apuestas por un alza inminente de la Fed. Los operadores descontaban una probabilidad de 72% de suba de tasas en la reunión de la semana entrante, frente a 49% una semana antes, según la herramienta FedWatch de CME —medición previa a la publicación del IPC de agosto—. Mansoor Mohi-uddin, estratega jefe macro de Bank of Singapore, describió la combinación de petróleo más alto, mayores temores inflacionarios, dureza de los bancos centrales y preocupaciones fiscales como el factor detrás del alza global de rendimientos, y anticipó que un dato de IPC fuerte llevaría al bono a diez años a quebrar 5,00%. Prashant Newnaha, estratega senior de tasas de TD Securities, sostuvo que rendimientos superiores a 5% son inevitables mientras el petróleo se sostenga sobre USD 100, y calificó el dato de inflación de agosto como la publicación de mayor importancia del año para la Fed y los mercados. Un quiebre sostenido por encima de 5% es considerado por algunos analistas una línea crítica que volvería a los bonos más competitivos frente a las acciones, con potencial de drenar flujos desde los mercados de renta variable. Fuente: Reuters vía sindicación The Globe and Mail — análisis editorial Sudameris
Riad notificó a la secretaría de la OPEP que su producción de crudo cayó 1,9 millones de barriles diarios en agosto hasta 6,238 mb/d, de acuerdo con el informe mensual de la organización. El nivel se ubica por debajo del mínimo de abril de 2026 —6.316 miles de barriles diarios, hasta entonces la cifra más baja reportada por el reino desde el inicio de la Guerra del Golfo— y constituye el promedio mensual más bajo desde 1990. El retroceso revierte la recuperación de los meses previos y se atribuye a las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, que estrecharon las rutas de exportación del reino, sumadas a la prohibición marítima impuesta por la milicia hutí de Yemen y a ataques contra infraestructura costera saudita en el Mar Rojo. La caída es direccionalmente consistente con datos provisorios de seguimiento de buques que indican una contracción de alrededor de un tercio en las exportaciones saudíes de crudo durante agosto, hasta aproximadamente 3 mb/d. El reino informó además a la OPEP un volumen de suministro al mercado de 7,122 mb/d, superior a su producción reportada, lo que sugiere una desacumulación de inventarios para sostener los despachos. En el agregado del bloque, la encuesta de Reuters correspondiente a agosto estimó una caída de 640.000 barriles diarios mes contra mes en la producción de los once miembros de la OPEP, hasta 19,71 mb/d, con el mayor retroceso en Irán por efecto del bloqueo estadounidense y con niveles muy por debajo de las cuotas asignadas; siete integrantes del grupo OPEP+ habían acordado incrementar producción en agosto, pero el conflicto lo impidió. Corresponde señalar que las encuestas de fuentes secundarias no reproducen la cifra oficial saudita y ubican la producción de agosto del reino entre 6,9 y 7,3 mb/d según el proveedor. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris
El índice de precios al consumidor de Estados Unidos aumentó 0,4% mensual desestacionalizado en agosto, tras un 0,1% en julio, y situó la variación interanual en 3,4%, igual que el mes previo; ambas lecturas coincidieron con el consenso. Excluyendo alimentos y energía, el IPC subyacente avanzó 0,3% mensual, 0,1 punto porcentual por encima del pronóstico, con una tasa interanual de 2,4% frente al 2,5% de julio. La energía explicó el impulso de la lectura general: los precios de la gasolina subieron 3,9% mensual y aportaron más de un tercio del aumento del índice, mientras el índice energético agregado avanzó 2,1% en el mes y 16,3% interanual bajo presión del escalamiento en Oriente Medio. El precio promedio de la gasolina fue de USD 4,192 por galón en agosto contra USD 4,064 en julio según la Administración de Información Energética (EIA). Los alimentos subieron 0,1% mensual y 2,7% interanual, con alimentos para consumo en el hogar planos; la vivienda aportó 0,3% tras dos meses de moderación, los servicios de transporte 0,5%, los vehículos usados 0,4% y los nuevos 0,3%. El informe es el último indicador de inflación relevante antes de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto del 15 y 16 de septiembre. Las apuestas por un alza de 25 puntos básicos pasaron de aproximadamente 70% antes de la publicación a cerca de 90% después, según la herramienta FedWatch de CME Group; la tasa de fondos federales se mantiene en el rango de 3,50%–3,75%, sin cambios en todo 2026. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, había expresado su compromiso con llevar la inflación al objetivo de 2% y señalado que si los números no mejoran queda trabajo por hacer, mientras varios funcionarios abogaron por un enfoque más paciente; entre ellos, el gobernador Christopher Waller había indicado en un evento de Reuters NEXT que se inclinaría por mantener las tasas si los datos confirmaban un enfriamiento de las presiones. Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, señaló que el informe de agosto no entregó la desinflación que la conducción de la Fed había puesto como condición para permanecer en pausa, y que el avance de petróleo, gasolina y diésel agrega riesgo de traspaso a otros bienes y servicios y a las expectativas de inflación; Nationwide pasó a esperar un alza de un cuarto de punto. Las estimaciones de los economistas para el índice de precios de gasto de consumo personal subyacente de agosto —la métrica de referencia de la Fed— se ubicaron entre 0,15% y 0,28% mensual y entre 3,2% y 3,3% interanual, contra 3,3% en los doce meses a julio, con publicación posterior a la reunión de política monetaria. Fuente: CNBC y Reuters — análisis editorial Sudameris
El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró en julio un avance interanual de 5,5% según datos preliminares del Banco Central del Paraguay (BCP), con lo que el acumulado de enero a julio se ubicó en 5,6%. El sector primario mantuvo el mayor dinamismo, con un crecimiento interanual de 7% en el mes y un acumulado de 9,5% en los primeros siete meses, impulsado por la agricultura: las estimaciones de la campaña 2025/2026 del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) contemplan mayor producción de soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco, parcialmente compensada por menores niveles de maíz, algodón, sésamo y yerba mate. El sector secundario creció 6,7% interanual con un acumulado de 5%, apoyado en la generación de energía eléctrica, mientras las manufacturas avanzaron 5,8% en el mes y 3,5% en el acumulado. Los servicios crecieron 4,5% interanual en julio y 5% en el acumulado, con aportes de comercio, intermediación financiera, servicios inmobiliarios, restaurantes y hoteles, transporte e información, y resultados negativos en servicios gubernamentales, telecomunicaciones y servicios prestados a empresas. La construcción operó en sentido contrario, con una contracción interanual asociada a un menor ritmo de ejecución de obras públicas y privadas. Dentro de la industria, el crecimiento fue limitado por retrocesos en carnes, lácteos, bebidas y tabacos, textiles y prendas de vestir, cueros y calzados, maderas, papel y productos metálicos; en el componente pecuario se observó una reducción del faenamiento de ganado bovino, compensada por mayor faena de porcinos y aves y mayor producción de leche cruda y huevos. El IMAEP que excluye agricultura y binacionales creció 4,3% interanual en julio y acumuló 4,9%, lo que permite aislar la medición de los dos componentes de mayor incidencia sobre el agregado. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
Jacob Coxon, investigador de Anthropic especializado en la etapa de preentrenamiento de modelos de inteligencia artificial, anunció el martes su renuncia a la compañía y su salida de la industria, argumentando que no desea participar en una carrera sectorial por construir sistemas de IA capaces de mejorarse a sí mismos, con el riesgo de que escapen al control humano. En un hilo publicado en la red social X —que según WIRED superó los 100 millones de visualizaciones— Coxon, de 27 años, sostuvo que las compañías de IA de frontera están "apostando con nuestras vidas" con sistemas que "creemos sinceramente que podrían matarnos a todos para el final de la década", y ubicó el riesgo existencial no tanto en los modelos actuales como en la perspectiva inminente de una "superinteligencia auto-mejorante" capaz de generar "sistemas superhumanos que puedan hackear cualquier cosa, revolucionar cualquier campo de un día para el otro y adquirir poder y recursos reales". Evan Hubinger, responsable del área de Alignment Science de Anthropic, respondió públicamente que Coxon "está en lo correcto" y estimó personalmente en más de 10% la probabilidad de que la IA acabe con la humanidad en la próxima década, señalando a la vez un informe del equipo de alineamiento de la compañía de agosto que proyecta como "bajo" el potencial de riesgo catastrófico de los modelos actuales, aunque advierte que las tendencias vigentes "podrían conducir a una desalineación más preocupante en modelos futuros más capaces". El WSJ enmarca la salida como señal de crecientes preocupaciones de seguridad dentro de las principales compañías de IA y como un episodio de timing delicado: ocurre mientras Anthropic se prepara para una IPO que podría ser una de las mayores de la historia. Las preocupaciones sobre sistemas "fuera de control" se intensificaron en semanas recientes en buena medida por la divulgación de OpenAI de que sus agentes obtuvieron acceso no autorizado a la plataforma Hugging Face durante una prueba interna de benchmarking, sin instrucciones explícitas de operadores humanos y sin que la compañía advirtiera lo que estaba ocurriendo. Coxon planteó que ese episodio debería tratarse como un "disparo de advertencia" que impulse a los laboratorios estadounidenses y extranjeros a coordinar y, en el peor escenario, a estar preparados para imponer una "prohibición temporal de mejorar las capacidades de los modelos"; recomendó como primer paso que OpenAI y Anthropic acuerden limitar la auto-mejora recursiva, y más adelante una coordinación internacional que incluya a Estados Unidos y China. El episodio se suma a antecedentes en el sector: en febrero renunció Mrinank Sharma, responsable de seguridad de Anthropic, y en julio una carta abierta firmada por más de 1.300 empleados de compañías de IA de frontera advirtió sobre "un riesgo real de que el desarrollo de capacidades se acelere rápidamente más allá de nuestra capacidad de entender o controlar los sistemas resultantes". Fuente: The Wall Street Journal, WIRED, Ars Technica, The Washington Post y CNN Business — análisis editorial Sudameris
Con el feriado del Labor Day y el verano boreal estadounidense concluidos, el empuje tradicional hacia el cierre del año en el mercado de ofertas públicas iniciales (IPO) está en marcha. Anthropic PBC es la operación que domina las expectativas, pero un conjunto de otras compañías de inteligencia artificial y de otros sectores se dirige también a los mercados públicos: entre los candidatos figuran la firma de computación en la nube para IA Nscale, la proveedora de energía Aggreko Plc y la fabricante de tecnología médica de consumo Oura Health Oy. Anthropic busca igualar o superar la IPO récord de más de USD 86.000 millones concretada en junio por SpaceX, de Elon Musk. Se anticipa además que OpenAI lance este año o el próximo uno de los listados de mayor tamaño de la historia. Bloomberg señaló que los esfuerzos por avanzar con las colocaciones continúan a pesar de presiones de mercado como el alza de los precios del petróleo, las guerras en Medio Oriente y Ucrania y la posibilidad de subas adicionales de tasas de interés. "La mayoría de ellas están con la cabeza baja concentradas en ordenar los números, mirando el mercado", señaló Lise Buyer, fundadora de Class V Group, consultora para compañías que salen a bolsa, el miércoles en el programa Bloomberg Deals. Matt Kennedy, estratega senior de Renaissance Capital, planteó que mientras algunas compañías postergan sus IPO hasta que las condiciones de mercado sean óptimas, otras consideran que el entorno actual es suficiente para concretar la salida a bolsa. Fuente: Bloomberg vía sindicación (Bloomberg Law / LiveMint / The Asia Business Daily) — análisis editorial Sudameris
Un número sin precedentes de compañías estadounidenses está colocando bonos en Europa, atraídas por la liquidez y por condiciones favorables, mientras su mercado doméstico se tensiona bajo un diluvio de deuda vinculada a inteligencia artificial. Amazon.com Inc. cerró el miércoles la venta de su primer bono en libras esterlinas y Uber Technologies Inc. completaba su debut en el mercado en euros; a ambos se sumaron otros cuatro emisores. Es la primera vez que Europa registra un número tan elevado de emisores estadounidenses en una sola jornada, según datos compilados por Bloomberg. Amazon levantó GBP 4.250 millones (aproximadamente USD 5.760 millones), por encima de lo inicialmente previsto, en una operación de cuatro tramos: GBP 1.250 millones a 3 años y GBP 1.000 millones en cada uno de los tramos a 6, 12 y 19 años, con una demanda superior a GBP 12.000 millones. Las conversaciones iniciales de precio se ubicaron en torno a 70 puntos básicos sobre gilts para el tramo más corto y alrededor de 110 puntos básicos para el más largo. Uber colocó un debut en euros de cinco tramos con vencimientos de 3 a 20 años, con indicaciones iniciales de precio en el rango de 75 a 80 puntos básicos sobre mid-swaps para el tramo más corto y alrededor de 200 puntos básicos para el más largo. La libra es la última divisa que Amazon incorpora a su programa de financiamiento, tras haber accedido a los mercados de euro, franco suizo y dólar canadiense. Alphabet, matriz de Google, fue el primer hyperscaler en acceder al mercado en libras, en febrero, cuando levantó GBP 5.500 millones en una operación de cinco tramos que incluyó un inusual bono a 100 años, y también emitió deuda en yenes, dólares canadienses y dólares australianos durante el año. Según datos de LSEG, esta fue la primera colocación de Amazon desde julio, cuando su oferta de USD 25.000 millones recibió una demanda más débil que en el pasado, una de varias señales de que el ritmo intenso de endeudamiento de los hyperscalers comenzó a testear los límites de la demanda inversora. Los responsables de política europeos observan la llegada de estos grandes deudores tecnológicos: un análisis del BCE publicado el 31 de agosto estimó que los bonos denominados en euros de los hyperscalers alcanzaban aproximadamente EUR 40.000 millones, y el banco central advirtió que la entrada de estos emisores al mercado de deuda de la zona euro podría desplazar a otros deudores europeos y elevar los costos locales de financiamiento. Fuente: Bloomberg, Reuters, Euronext Live y EU Today — análisis editorial Sudameris
Jamie McGeever plantea en su columna de Open Interest, fechada en Orlando el 9 de septiembre, que la notable apreciación del yen japonés deja a los operadores cambiarios con una pregunta central: qué moneda debería financiar sus operaciones de carry. El carry trade consiste en endeudarse en una moneda de bajo rendimiento para comprar activos denominados en una moneda de mayor rendimiento; las tasas de política relativas, los rendimientos de bonos, la volatilidad y las expectativas futuras de tasas determinan típicamente el costo y la rentabilidad de estas operaciones, y durante años la moneda utilizada más que ninguna otra para financiarlas fue el yen. Japón está emergiendo de años de deflación, política de tasa de interés cero (ZIRP) y rendimientos de bonos negativos en términos reales. El rally del yen a un máximo de siete meses esta semana —impulsado por expectativas de un endurecimiento más rápido del Banco de Japón y por apuestas crecientes a que inversores japoneses repatríen fondos— sigue a otra ronda de intervención oficial a fines de julio: vender la moneda japonesa ya no está en una senda unidireccional probable a la baja. El candidato obvio de reemplazo es el franco suizo: la tasa de política del Banco Nacional Suizo lleva más de un año anclada en cero, los operadores de tasas descuentan apenas 50 puntos básicos de endurecimiento hacia fines de 2027, la tasa de política real se ubica cerca de -1% y el rendimiento real del bono a 10 años también es negativo, el único rendimiento real negativo a 10 años en el grupo G10. Según el equipo de estrategia cambiaria de JPMorgan, vender franco suizo ofrece "la exposición más limpia" a una aceleración del crecimiento global mediante una moneda "en gran medida no perturbada por el ruido de política e intervención que aqueja al yen". Pero la operación ya se está tornando concurrida: usando un compuesto de posiciones en franco suizo contra el dólar y el euro en mercados de futuros y opciones, JPMorgan estima que las apuestas contra el franco se aproximan a los "extremos de manía de carry" de 2024. Los especuladores también apuestan fuerte contra el otro candidato obvio, el dólar canadiense: los fondos mantienen una posición corta de casi USD 8.000 millones contra el "loonie", por debajo de casi USD 13.000 millones a comienzos del verano boreal según datos de posicionamiento de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), con el Banco de Canadá manteniendo su tasa en 2,25% por casi un año y una volatilidad implícita particularmente baja. La liquidez es un obstáculo: el yen es la tercera moneda más operada del mundo y los volúmenes del franco suizo y del dólar canadiense equivalen a alrededor de un tercio de esa huella. El euro cumple con baja volatilidad, tasas nominales y reales bajas y profundidad de liquidez, pero el BCE emerge como un subidor de tasas relevante —25 puntos básicos el jueves y 50 puntos básicos adicionales hacia abril según los futuros de tasas—, y vender la segunda moneda más operada del mundo es también una apuesta riesgosa. La conclusión del columnista es que puede no haber un sucesor claro del yen como moneda de financiamiento de referencia. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris
Mike Dolan, editor at large de Finanzas y Mercados de Reuters, plantea en su columna de Open Interest fechada en Londres el 10 de septiembre que Scott Bessent podría estar finalmente avanzando en una de las ideas emblemáticas de Donald Trump —desinflar un dólar sobrevaluado—, aunque una Reserva Federal hawkish podría frustrar el esfuerzo. Desde el retorno de Trump a la Casa Blanca hace unos 20 meses ha existido el supuesto de que una de las vías propuestas para reequilibrar el comercio y la inversión estadounidenses y reindustrializar la mayor economía del mundo consistiría en bajar al dólar de su nivel elevado y recuperar competitividad frente al resto del mundo; nunca se explicitó en el ejercicio del cargo, pero era evidente en la campaña y en los escritos de asesores clave. Bessent ha sido uno de los negociadores principales de los acuerdos bilaterales de comercio posteriores al barrido tarifario original, particularmente en Japón y Asia, y se ha mostrado especialmente activo recientemente: coordinó con Tokio una intervención conjunta para fortalecer el yen, alentó una intervención similar en Corea del Sur y, en segundo plano, buscó contener los rendimientos del Tesoro estadounidense. La columna recoge el marco conceptual del gestor cambiario Stephen Jen, de Eurizon SLJ, quien señaló la dificultad de ingeniar un dólar más débil en términos generales sin socavar las enormes tenencias extranjeras de acciones y bonos estadounidenses, sugiriendo que se habría elegido una ruta fragmentaria: "Una manera de hacerlo es diseñar varios pequeños 'Acuerdos de Mar-a-Lago' que vayan mellando el valor del dólar sin transmitir una expectativa general de debilidad futura del dólar", escribió Jen, en referencia a la idea del exasesor de Trump y expolítico de la Fed Stephen Miran de un acuerdo multilateral sobre los desequilibrios estadounidenses. "Al encadenar una serie de 'mini-sacudones' que sorprendan al mercado, Estados Unidos podría desinflar el valor del dólar a lo largo del tiempo sin crear expectativas de mayor depreciación". Otros especialistas cambiarios se muestran menos confiados en que la administración pueda mantener todas las piezas alineadas mientras entrega un dólar más débil, particularmente si el crecimiento y la inflación estadounidenses se recalientan y la Fed se ve forzada a endurecer: una suba de tasas la semana próxima sería un desafío mayor para todo el esquema. Kit Juckes, de Société Générale, señala que todas las acciones del equipo de Trump —desde presionar a la Fed hasta intervenciones cambiarias directas o el tope a los rendimientos de bonos— "insinúan consistentemente un deseo de un dólar más débil". Fuente: Reuters vía sindicación (The Globe and Mail) — análisis editorial Sudameris
La carrera de los inversores de renta fija por protegerse del alza de rendimientos estadounidenses corre el riesgo de agravar el propio movimiento, con actividad de cobertura fuera de la vista amplificando las oscilaciones de precios. Los rendimientos de la deuda estadounidense de largo plazo se ubican en o cerca de sus máximos de varios años —el tramo de 30 años en torno a 5,25%—, en la medida en que las preocupaciones inflacionarias y los déficits fiscales en expansión superan el efecto de la recompra ampliada del Tesoro destinada a contener los costos de financiamiento. El mecanismo opera en dos capas. Cuando los inversores compran protección contra pérdidas en bonos, los dealers toman el otro lado y cubren su propia exposición a medida que las tasas se mueven, lo que típicamente implica vender futuros de Treasuries o entrar en swaps de tasa de interés pagando fijo, instrumentos que se benefician con rendimientos más altos. Esta cobertura de convexidad o delta puede elevar las tasas de swap junto con los rendimientos del Tesoro, ampliando las oscilaciones. "A los dealers les quedan algunos riesgos difíciles de cubrir", señaló Shaun Zhou, estratega de tasas de interés de Morgan Stanley. "La solución probablemente involucre cobertura delta a lo largo del camino". La segunda capa proviene de los inversores hipotecarios: a medida que las tasas suben, menos propietarios refinancian, lo que extiende la duración efectiva de los bonos hipotecarios en cartera; para administrar esa extensión los inversores venden bonos o entran en swaps pagando fijo, agregando presión al alza sobre los rendimientos de referencia. "Los pienso como jugadores independientes reaccionando a las condiciones de mercado, y ambos son de tamaño considerable", agregó Zhou. Estrategas de Barclays señalaron el 3 de septiembre que, tras años de reducción de las tenencias hipotecarias de la Reserva Federal, "más riesgo de convexidad se encuentra ahora en manos privadas", y que los bonos hipotecarios "probablemente terminen en administradores de activos con mayor propensión a cubrir esta exposición, convirtiendo a la cobertura de convexidad en un componente cada vez más importante del panorama del mercado de tasas estadounidense". El pricing de opciones refleja dónde está la tensión: en futuros del tramo largo, la protección put sigue más cara que la call, mientras las primas en el tramo corto y el vientre de la curva están más equilibradas. Una posición de opciones de tamaño relevante apuesta a que el rendimiento a 30 años alcance aproximadamente 5,7%, casi 50 puntos básicos por encima del nivel actual. En el mercado de contado, una encuesta de clientes de JPMorgan Chase & Co. publicada el miércoles y correspondiente a la semana cerrada el 8 de septiembre mostró que los operadores recortaron posiciones cortas en seis puntos porcentuales, elevando las posiciones largas netas a su nivel más alto desde noviembre del año pasado. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, viene advirtiendo reiteradamente a los inversores que están del lado equivocado de sus operaciones —ya sea comprando petróleo, vendiendo yen japonés o, sobre todo, empujando al alza los rendimientos del Tesoro— sobre el argumento de que él dispone de información sobre planes de política de gobierno que ellos no poseen. En un evento en la Southern Methodist University de Texas el martes, Bessent lo formuló de manera explícita: "Soy la casa ahora, así que cuando intervenimos con el yen japonés, tengo bastante buena visibilidad de lo que van a hacer los japoneses, lo que va a hacer el Banco de Japón, lo que van a hacer los responsables de política japoneses. Y pueden apostar contra mí si quieren". Añadió que tiene "información asimétrica". El exejecutivo de fondos de cobertura, que construyó su reputación con apuestas cambiarias de gran escala, supervisó recientemente las primeras compras de yen por parte de autoridades estadounidenses en tres décadas y sorprendió al mercado el mes pasado con el plan de ampliar las recompras de Treasuries para contener el alza de rendimientos. La respuesta del mercado el miércoles fue adversa. El anuncio de una recompra de hasta USD 6.000 millones —por encima del piso de USD 4.000 millones pero por debajo de lo que parte del mercado había posicionado— produjo el efecto contrario al buscado: la nota a 10 años saltó a un nuevo máximo de tres años en 4,85%, extendiendo la liquidación. Analistas de Wrightson ICAP habían anticipado un rango de USD 5.000 a 6.000 millones como punto de partida, calificando una operación de USD 6.000 millones como "bastante agresiva". Ian Lyngen, de BMO Capital Markets, había identificado el nivel de 5,3% en el rendimiento a 30 años como la "proverbial línea en la arena establecida efectivamente por Bessent". La postura del secretario ha inquietado a parte del mercado por considerarla intervencionista y potencialmente dañina para el mercado de deuda soberana más profundo y líquido del mundo. Bessent sostuvo que el aumento de recompras apuntaba a tratar una "fiebre" en el mercado de bonos y está registrado su interés en rendimientos más bajos. Fuente: Bloomberg, CNBC, Fortune, The Japan Times (sindicación Bloomberg) y Mortgage News Daily — análisis editorial Sudameris
El Banco Central Europeo (BCE) se encaminaba a subir su tasa de referencia el jueves 10 de septiembre por segunda vez en 2026, buscando anticiparse a un repunte inflacionario de origen energético desencadenado por la guerra con Irán. Los economistas esperaban un incremento de la tasa de política monetaria a 2,50% desde 2,25% —una suba de 25 puntos básicos que, según una encuesta de Bloomberg, era anticipada por todos los analistas consultados menos uno— junto con una señal de disposición a seguir endureciendo si el panorama inflacionario no mejora. "Una suba en septiembre parece prácticamente asegurada", señaló Alessia Berardi, jefa de macroeconomía global del Amundi Investment Institute. "La inflación permanece elevada y debería mantenerse persistente en los próximos meses antes de moderarse hacia la segunda mitad del año próximo". La economía de la zona euro de 21 países se ha sostenido mejor de lo anticipado a pesar de los mayores costos de combustibles, la competencia china y el impacto de las sequías, y el BCE se preparaba a elevar sus proyecciones de crecimiento para 2026 y posiblemente 2027, al tiempo que podría postergar el plazo de convergencia de la inflación —hoy por encima de 3%— hacia el objetivo de 2%; en junio ese plazo estaba proyectado para mediados del año próximo. Las proyecciones difícilmente capturen en su totalidad el último salto energético, con el Brent tocando los USD 100 por barril el miércoles. Lorenzo Codogno, fundador de LC Macro Advisors, señaló que los mayores costos de combustibles, las tensiones comerciales y las disrupciones climáticas están creando condiciones para otra suba de la inflación, lo que podría forzar al BCE a endurecer nuevamente en octubre y diciembre: "Podríamos estar en un punto de inflexión de la inflación, y los salarios también mostrarán presión al alza en algún momento". La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos— se moderó a 2,4% en agosto y la última encuesta mostró expectativas de precios recortadas por parte de los consumidores, con moderación también en los aumentos salariales. Analistas de Barclays advirtieron sin embargo que la presión inflacionaria se acumula por debajo de la superficie, con los precios de bienes core ganando impulso y los precios al productor subiendo mucho más rápido que los precios al consumidor: "Esto deja la inflación de bienes core sobre una base más firme y provee una base más alta desde la cual esperamos que se construyan los efectos inflacionarios del conflicto de Medio Oriente en los próximos trimestres". Fuente: Reuters vía sindicación (Euronext Live / The Straits Times / The Business Times) — análisis editorial Sudameris
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) informó el miércoles 9 de septiembre que atacó 10 embarcaciones cerca del Estrecho de Ormuz —dos buques estadounidenses y ocho petroleros— que intentaban cruzar lo que calificó como un área "prohibida e insegura". La acción respondió a la destrucción, durante la noche previa, de cinco petroleros iraníes por parte del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM): los buques M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco en el Golfo de Omán, y el M/T Derya cerca de la isla de Kharg. CENTCOM afirmó que el ataque fue una respuesta a dos intentos del IRGC de alcanzar un buque de guerra estadounidense en dos días consecutivos, ambos evadidos. Irán también disparó misiles balísticos contra la base de Al-Azraq, en el este de Jordania, utilizada por fuerzas estadounidenses: las Fuerzas Armadas jordanas informaron haber interceptado 18 de 20 misiles, con dos impactos en áreas despobladas y sin víctimas. Estados Unidos negó que sus buques hubieran sido alcanzados y un funcionario indicó que todo el personal estadounidense estaba localizado. Se reportó un tripulante fallecido a bordo de un buque de productos petroleros frente a Dubái y otro desaparecido. Se trata de la mayor ola declarada de ataques recíprocos contra el transporte marítimo desde el inicio del conflicto, que cumple seis meses. Los ataques de ambas partes desde fines de agosto quebraron un mes de relativa calma, con objetivos militares, navieros y energéticos. El crudo Brent superó los USD 100 por barril, por primera vez desde julio, con cierre en el nivel más alto desde fines de mayo. El episodio se suma a los ataques estadounidenses del 5 de septiembre contra tres petroleros iraníes —uno de los cuales se hundió—, respondidos ese mismo día por Teherán con acciones contra tres buques comerciales y tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos. El IRGC afirmó además haber capturado un submarino no tripulado estadounidense en la entrada del Estrecho de Ormuz. Trump anticipó públicamente un cierre del conflicto en noviembre. Fuente: Reuters, Al Jazeera, The Guardian, France 24 y ABC News — análisis editorial Sudameris
Las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Paraguay cerraron agosto de 2026 en USD 11.740,1 millones según datos del BCP, un incremento de USD 1.250,7 millones (11,9% interanual) frente a los USD 10.489,4 millones de agosto de 2025 y por encima del cierre de 2025 en USD 11.013,5 millones. El nivel constituye el máximo de la serie publicada por el BCP. Por componentes, los activos denominados en dólares pasaron de USD 8.836,1 millones a USD 9.683,3 millones (+USD 847,2 millones), las tenencias de oro de USD 907,5 millones a USD 1.167 millones (+USD 259,5 millones) y las divisas de USD 1.474,8 millones a USD 1.677,1 millones. El peso del oro dentro de las RIN pasó de aproximadamente 8,7% a casi 10% en el mismo período. El saldo sin considerar los recursos asociados al FLAR pasó de USD 7.361,2 millones a USD 8.006,2 millones, mientras el componente FLAR aumentó de USD 336,6 millones a USD 354,9 millones. El exministro de Hacienda Benigno López planteó a Marketdata que el récord debe leerse considerando el origen del incremento. Señaló que las reservas se mantienen relativamente estables desde marzo y que tras el cierre de agosto se produjo una reducción del stock, y que el aumento del componente oro responde a la valorización del metal y no a compras adicionales; según sus cálculos, una caída de 10% en el precio del oro implicaría una reducción aproximada de USD 117 millones en las reservas sin salida efectiva de divisas. Identificó además el financiamiento externo —parte de los recursos obtenidos mediante colocación de bonos soberanos que ingresó al sistema financiero local— como otro elemento detrás del aumento, diferenciando el stock de activos líquidos de una mejora equivalente del ahorro neto. Sobre el escenario de tasas internacionales, López enumeró cuatro canales: mayores rendimientos sobre los activos colocados en el exterior (beneficio que considera limitado y gradual), un dólar más fuerte con presión a la baja sobre el oro, un dólar más fuerte con presión a la baja sobre precios internacionales de soja y carne, y un encarecimiento del financiamiento externo para emergentes. Advirtió que un escenario de tasas más elevadas podría combinarse con mayores precios del petróleo en un contexto de tensiones geopolíticas, aunque consideró que el nivel actual de reservas provee margen frente a shocks externos. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
Itaipú Binacional transfirió aproximadamente USD 310 millones al Estado paraguayo en los primeros ocho meses de 2026, por concepto de royalties, compensación por cesión de energía y resarcimiento de las cargas de administración y utilidades del capital correspondientes a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Según el reporte de la Dirección Financiera de la entidad, los royalties fueron el principal componente con USD 175 millones, seguidos por la compensación por cesión de energía con USD 89 millones y los USD 46 millones recibidos por la ANDE. Los tres conceptos corresponden a los flujos derivados del Anexo C del Tratado de Itaipú. Solo en agosto las transferencias alcanzaron aproximadamente USD 35 millones, con royalties por USD 22 millones, compensación por cesión de energía por USD 11 millones y USD 1,7 millones para la ANDE. En cuanto al destino de los recursos, una parte de los royalties financia gastos contemplados en el Presupuesto General de la Nación (PGN) y otra proporción es transferida por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a gobiernos departamentales y municipales. Los recursos de la compensación por cesión de energía se incorporan al Fondo Nacional de Alimentación Escolar (Fonae) y también contemplan distribución hacia municipios y gobernaciones, mientras los pagos a la ANDE integran los ingresos de la empresa estatal y contribuyen al financiamiento de sus operaciones y planes de inversión. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
Altos asesores de la Casa Blanca, incluidos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, advirtieron en privado al presidente Donald Trump que el conflicto con Irán podría extenderse durante el resto de su presidencia, según reportó The Wall Street Journal el miércoles citando a funcionarios estadounidenses. Las advertencias se transmitieron en discusiones internas en la Oficina Oval y en la Sala de Situación, donde se planteó que Teherán podría continuar resistiendo la presión estadounidense, prolongando potencialmente el conflicto más allá del día de la investidura de enero de 2029. La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters. La evaluación privada contrasta con las declaraciones públicas del propio Trump. El presidente afirmó el miércoles que esperaba el fin de la guerra "inmediatamente después" de las elecciones legislativas de noviembre, argumentando que Irán intentaba influir en la votación pero no podría sostener su resistencia por mucho más tiempo: "Creo que la guerra va a terminar inmediatamente después de la elección porque no pueden resistir más. Están desesperados por intentar afectar la elección", dijo a periodistas. Trump reconoció que las conversaciones diplomáticas siguen siendo una posibilidad, aunque no la opción preferida por su administración. Las legislativas de noviembre definirán si el Partido Republicano retiene el control del Congreso. Fuente: Reuters vía sindicación (The Straits Times / The Business Times / Al Arabiya) — análisis editorial Sudameris
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el miércoles su nivel más alto desde noviembre de 2023, luego de que el anuncio de una recompra ampliada de bonos de mayor plazo decepcionara a inversores que esperaban una operación de mayor tamaño. El Departamento del Tesoro informó que comprará hasta USD 6.000 millones en bonos con vencimiento entre 10 y 20 años en su operación del jueves, el triple de su última operación de largo plazo —cuyo máximo era de USD 2.000 millones— y por encima del piso de USD 4.000 millones delineado por el secretario Scott Bessent el mes pasado. Tras el anuncio el rendimiento a 10 años llegó a 4,8568%, cerrando la rueda con un alza de 3,06 puntos básicos en 4,835%. Los rendimientos a 20 y 30 años trepaban hasta 5,3%, con el tramo de 30 años en su nivel más elevado desde 2007. La operación se produjo tras una liquidación de dos semanas en el tramo largo. Los rendimientos retrocedieron desde sus máximos luego de que el Tesoro registrara una demanda muy fuerte en la colocación de USD 39.000 millones en notas a 10 años: el papel se adjudicó a un rendimiento máximo de 4,834%, más de un punto básico por debajo del nivel de negociación previo a la subasta, con una demanda de 2,71 veces el monto ofrecido, la relación más alta desde 2019. En paralelo, los precios del petróleo superaron los USD 100 por barril por primera vez desde julio, en la medida en que la intensificación del conflicto en Medio Oriente elevó las preocupaciones inflacionarias. Los futuros de fondos federales descontaban aproximadamente 60% de probabilidad de una suba de tasas en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 15 y 16 de septiembre; según la herramienta FedWatch de CME Group, esa probabilidad había pasado de 44,4% el 7 de agosto a 60,6% al 8 de septiembre, con la probabilidad de al menos una suba antes de fin de año por encima de 85% frente a aproximadamente 77% el 7 de agosto. El repricing siguió a los comentarios del presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien sostuvo que el foco predominante del banco central debe estar en los precios y planteó por primera vez que la inflación debe converger al objetivo de 2% "a velocidad suficiente". Fuente: Reuter, CNN Business, NBC News y CNBC — análisis editorial Sudameris
El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó el 8 de septiembre, ante el Consejo Asesor Empresarial reunido en el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), un análisis sobre la evolución reciente del tipo de cambio nominal, en un escenario de apreciación del guaraní. La delegación fue encabezada por el presidente de la entidad, Carlos Carvallo, y participaron la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), la Cámara Paraguaya de Exportadores (CAPEX), el Centro de Importadores del Paraguay (CIP), la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), la Federación de Mipymes (Fedemipymes) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP). La exposición se produce menos de dos meses después de que el BCP señalara, en la presentación del Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio, que no consideraba necesaria una intervención cambiaria: el economista jefe, César Yunis, había atribuido la apreciación a fundamentos macroeconómicos —desempeño de la economía, mejora de productividad relativa y obtención del grado de inversión—, aclarando que el BCP no mantiene un objetivo específico de tipo de cambio y que las intervenciones se justifican ante movimientos apartados de los fundamentos. En esa oportunidad la autoridad monetaria sostuvo que no se observaba deterioro significativo en exportaciones: al cierre del primer semestre las exportaciones totales habían crecido 23,6% interanual y las registradas 19,3%. La presión gremial se intensificó desde entonces. CAPEX advirtió el 3 de septiembre que la caída del dólar ya afecta la competitividad exportadora: según un análisis elaborado para el gremio con datos oficiales del BCP, comparando los doce meses de agosto de 2025 a julio de 2026 contra el período previo, el efecto del tipo de cambio sobre los ingresos del sector equivalió a USD 2.342 millones, aproximadamente 19% del valor exportado. El volumen exportado creció 4,07 millones de toneladas (27%), mientras los ingresos en moneda local pasaron de G. 81,97 billones a G. 81,89 billones (billón en convención hispanohablante: 10¹², es decir un millón de millones). Sin el efecto cambiario, el gremio estima que los ingresos habrían alcanzado G. 97,34 billones: el mayor volumen aportó G. 22,38 billones, los precios internacionales restaron G. 7,01 billones y el tipo de cambio restó G. 15,45 billones adicionales. Por segmento, el impacto cambiario alcanzó el equivalente a USD 869 millones en productos primarios, USD 861 millones en manufacturas de origen agropecuario (MOA) y unos USD 400 millones en manufacturas de origen industrial (MOI). En soja, el volumen subió 30% y el precio internacional 3,2%, pero el incremento final de ingresos en guaraníes se ubicó en torno al 10% tras descontar la apreciación. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris
Jamie McGeever argumenta en su columna de Open Interest del 8 de septiembre que, con el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años acercándose al 5%, el relato dominante sobre el mercado de bonos de Estados Unidos es abrumadoramente negativo, y que no debería serlo. La tesis del autor es que el nivel de tasas y la ampliación de rendimientos no constituyen evidencia de disfunción del mercado sino, precisamente, de un mercado que está cumpliendo su función de descubrimiento de precio frente a las condiciones fiscales y macroeconómicas vigentes. La distinción entre "mercado con rendimientos altos" y "mercado quebrado" tiene consecuencias operativas concretas. Si la lectura de McGeever es correcta, la aproximación del rendimiento a 10 años al 5% no debería interpretarse como señal anticipatoria de un evento de liquidez o de fallo en la absorción de oferta soberana, sino como el nuevo nivel de equilibrio de la tasa libre de riesgo de referencia. Para el inversor paraguayo, esa lectura implica recalibrar la tasa de descuento aplicable a activos de largo plazo y revisar el diferencial exigido a instrumentos locales frente a un piso externo estructuralmente más alto, en lugar de posicionarse anticipando una normalización a la baja de los rendimientos del Tesoro. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris
Ron Bousso plantea en su columna de Open Interest, fechada en Londres el 9 de septiembre, una pregunta de aparente simplicidad: ¿cuánto petróleo está fluyendo efectivamente por el Estrecho de Hormuz? Operadores, ejecutivos del sector energético y funcionarios de gobierno están todos intentando establecerlo, señala el autor, pero llegan a conclusiones radicalmente distintas. El argumento central es que el mercado está formando precio sobre una variable física que nadie puede observar con precisión, y la columna se interroga sobre en qué medida Hormuz puede influir sobre la oferta global si nadie logra medirlo. El punto es metodológicamente importante para la valuación de exposición a energía. Cuando el dato de flujo físico —normalmente la ancla objetiva del análisis de oferta— pasa a ser materia de estimación divergente, la volatilidad implícita del crudo deja de reflejar solo el riesgo del evento y comienza a incorporar riesgo de medición. En términos prácticos, implica que los movimientos de precio observados en las últimas sesiones, incluida la ruptura del umbral de US$ 100, pueden responder tanto a cambios en el flujo real como a revisiones de la estimación del flujo, dos fenómenos con implicancias muy distintas para la persistencia del nivel de precios. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris

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