Japón y Estados Unidos confirman intervención cambiaria conjunta y anticipan nuevas acciones

El Ministerio de Finanzas de Japón (MOF) confirmó el lunes que Japón y Estados Unidos ejecutaron el viernes una intervención coordinada de compra de yenes y que no dudarán en repetir la acción, en una operación bilateral inédita destinada a detener la caída de la divisa japonesa hacia nuevos mínimos de 40 años. Se trata de la primera intervención conjunta desde 2011, cuando la acción coordinada apuntó en dirección contraria —debilitar el yen— tras el terremoto en el este de Japón. Datos del banco central indicaron que Japón pudo haber destinado hasta USD 36.580 millones a la compra de yenes durante la operación del viernes, mientras el Tesoro estadounidense vendió euros para adquirir la divisa japonesa, según tres fuentes con conocimiento del asunto, sin que se conozca el monto. La operación del viernes siguió a una intervención unilateral de Tokio por hasta USD 58.970 millones en el mercado de Nueva York el día previo. El yen avanzó más de 1% hasta 155,20 por dólar tras el anuncio, su nivel más fuerte desde comienzos de mayo y lejos del mínimo de cuatro décadas cerca de 164 registrado el mes pasado, para operar en torno a 157 al cierre del lunes. La secuencia trasladó el foco hacia el Banco de Japón (BOJ), que la semana pasada mantuvo su tasa de interés sin cambios pero señaló margen para una suba tan pronto como en su reunión de septiembre. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó la operación, reiteró llamados a nuevas subas de tasa por parte del BOJ y afirmó que Washington «no dudará en participar en nuevas intervenciones conjuntas»; el principal diplomático cambiario japonés, Atsushi Mimura, indicó que el gobierno continuará alineando la política cambiaria con la política monetaria del banco central. El rendimiento del bono soberano japonés (JGB) a dos años tocó brevemente 1,545%, máximo desde 1995, al incorporar el mercado la probabilidad de un endurecimiento temprano. Naomi Muguruma, estratega jefe de renta fija de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities, consideró que una suba en septiembre «es cosa hecha». Bessent añadió que Estados Unidos evaluará ampliar en los próximos meses el tamaño de la facilidad de recompra de la Reserva Federal —introducida en 2020— que permite a Japón obtener liquidez en dólares sin venta directa de Treasuries; Rinto Maruyama, de SMBC Nikko Securities, advirtió que el instrumento difícilmente altere la percepción sobre los límites de la capacidad de intervención japonesa, dado que el financiamiento está acotado por el volumen de Treasuries pignorados como colateral. El contexto interno incluye el impacto de la depreciación sobre los precios de importación y sobre la aprobación pública de la primera ministra Sanae Takaichi, luego de que la intervención unilateral de fines de abril y comienzos de mayo y la suba de tasa del BOJ en junio hasta 1% —máximo en 31 años— produjeran solo rebotes transitorios. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris