La actividad manufacturera estadounidense alcanza su máximo en más de cuatro años con precios de insumos elevados

El PMI manufacturero del Institute for Supply Management (ISM) subió a 55,6 en julio desde 53,3 en junio, la lectura más alta desde mayo de 2022 y por encima del 54,0 proyectado por economistas encuestados por Reuters. El índice de nuevos pedidos avanzó a 56,7 desde 56,0, con un salto de las órdenes de exportación y acumulación de trabajo pendiente que impulsó la contratación: el subíndice de empleo manufacturero rebotó a 52,8 desde 49,7, máximo desde agosto de 2022 y primer registro expansivo en 33 meses, con 60% de los encuestados reportando contrataciones. Quince industrias reportaron crecimiento —incluyendo equipos eléctricos, electrodomésticos y componentes, metales primarios, equipos de transporte, maquinaria y productos informáticos y electrónicos—, siendo la de productos químicos la única en contracción. El sector, que representa cerca del 9,4% de la economía, se benefició del adelantamiento de pedidos para evitar mayores precios y desabastecimiento derivados de la guerra, así como del despliegue de infraestructura de inteligencia artificial, con inventarios empresariales en niveles muy bajos tras cinco trimestres consecutivos de descenso. El tono cualitativo de la encuesta contrasta con la mejora cuantitativa: Susan Spence, presidenta del comité de la encuesta manufacturera del ISM, indicó que 62% de los comentarios fueron negativos y 38% positivos, con la volatilidad de precios mencionada en 57% de los comentarios negativos, la guerra con Irán en 43%, la extensión de plazos de entrega en 22% y los aranceles en 18%. El índice de entregas de proveedores subió a 58,9 desde 57,4 —lecturas por encima de 50 indican entregas más lentas—, mientras el indicador de precios pagados por insumos cedió a un todavía elevado 71,1 desde 73,0, retroceso que podría reflejar la baja del petróleo en junio durante el frágil cese del fuego entre Estados Unidos e Irán, revertido tras el colapso de la tregua en julio. Se reportaron alzas en circuitos integrados y componentes de memoria, y escasez de aluminio, cobre, componentes eléctricos, componentes de metales de tierras raras y semiconductores; fabricantes de equipos de transporte señalaron mayores costos y tiempos de tránsito por el redireccionamiento de embarques ante los conflictos en el Mar Rojo, el Estrecho de Ormuz y el Canal de Suez. Carl Weinberg, economista jefe de High Frequency Economics, señaló que las empresas trasladarán los mayores costos de transporte con la mayor rapidez posible y que la Fed prestará atención a ello; Matthew Martin, de Oxford Economics, anticipó que las presiones de costos serán persistentes en el corto plazo. La Fed dejó su tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% la semana pasada, con tres disidencias que preferían un alza de 25 puntos básicos. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris