La ansiedad sobre la inversión en inteligencia artificial persiste pese al despeje del panorama de mercado
Una nueva temporada de resultados sólidos llevó los índices accionarios estadounidenses de regreso a máximos históricos, con un crecimiento anual de utilidades de 50% a mitad de año y un gasto de capital que este año se encamina a superar el billón de dólares (USD 1 trillion). Un reporte del Wall Street Journal publicado el lunes sostuvo que el gasto de los denominados hyperscalers dedicados a centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial podría ser USD 3 billones (USD 3 trillion) superior al reportado si se incluyen partidas fuera de balance como compromisos de compra y arrendamientos no iniciados. Las estimaciones más recientes indican que las emisiones de bonos de los cinco principales hyperscalers —Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta Platforms y Oracle— se duplicarían este año hasta USD 250.000 millones y volverían a duplicarse hacia 2027. Las cifras de inflación estadounidense más suaves de la semana pasada redujeron el temor a un endurecimiento de la Reserva Federal el mes próximo, sosteniendo el apetito por riesgo. Investigadores del Banco Central Europeo publicaron el lunes conclusiones según las cuales el momento y la magnitud de una reversión accionaria son intrínsecamente "incognoscibles" de antemano, pero una corrección es inevitable en revoluciones tecnológicas y auges de inversión, con riesgos amplificados por la concentración de valuaciones y la gestión indexada. El BCE advirtió que las preocupaciones de estabilidad financiera no se limitan a Estados Unidos, dado que las megacapitalizaciones estadounidenses son ampliamente mantenidas por hogares, aseguradoras y fondos de pensiones europeos. En la misma línea, Nicolai Tangen, responsable del fondo soberano noruego de USD 2,3 billones (USD 2,3 trillion), señaló que diez compañías representan cerca del 20% de su valor total —"nunca hemos visto semejante concentración"— y advirtió que la totalidad del valor del fondo podría perderse ante un colapso de mercado, pese a haber registrado una utilidad récord de USD 184.000 millones en el primer semestre. Un análisis de Reuters sobre 6.371 presentaciones 13F ante la SEC mostró que los grandes inversores institucionales estadounidenses redujeron levemente su exposición a semiconductores, infraestructura de inteligencia artificial y megacaps durante el segundo trimestre. Goldman Sachs, al revisar comunicados y llamadas con analistas de compañías del S&P 500, halló que solo 11% de los equipos directivos cuantificó el impacto de la inteligencia artificial en casos de uso específicos, 2% lo hizo sobre las utilidades y 7% discutió gastos asociados a la tecnología.