La economía estadounidense se desaceleró a 1,5% en el segundo trimestre y la inflación subyacente se mantuvo en 3,3%

El Producto Interno Bruto de Estados Unidos creció a una tasa anualizada de 1,5% en el periodo abril-junio, según cifras del Bureau of Economic Analysis ajustadas por estacionalidad e inflación, por debajo del 1,8% proyectado por los economistas encuestados por Dow Jones y del 2,1% registrado en el primer trimestre. El desvío se concentró en componentes de baja señal cíclica: los inventarios cayeron 0,7% y el gasto federal se contrajo 0,3%, ambos con aporte negativo al dato agregado. Los motores subyacentes se mostraron sólidos: el gasto personal avanzó 2,1% tras el exiguo 0,4% del primer trimestre, y las ventas finales a compradores privados domésticos —indicador de demanda subyacente— crecieron 3,9%. La inversión bruta privada doméstica subió 0,5%, las exportaciones aumentaron 0,5% y las importaciones retrocedieron 1,5%. En el frente de precios, el índice de gasto en consumo personal (PCE), medida preferida de la Reserva Federal, cayó 0,1% mensual en junio, con una tasa anual de 3,7%. Excluyendo alimentos y energía, el PCE subyacente registró un alza mensual de 0,1% y un nivel anual de 3,3%, frente a proyecciones de 0,2% y 3,3% respectivamente. En términos trimestrales, el índice PCE se disparó 5,1% en su medición general y 3,4% en la subyacente. Los precios de bienes y servicios energéticos cayeron 5,9% en junio, con la gasolina en baja de 9,2%, favorecidos por la tregua temporal en Medio Oriente; la inflación de vivienda moderó su avance a 0,2%, los bienes en conjunto cedieron 0,6% y los servicios subieron apenas 0,1%. Los datos se publicaron un día después de que la Fed votara 9-3 mantener su tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75%, nivel vigente durante todo el año, con los tres disensos provenientes de presidentes regionales preocupados por la falta de progreso en el mandato de precios. El gasto personal mensual subió 0,3% y el ingreso personal 0,2% —por debajo del 0,3% estimado—, con la tasa de ahorro personal descendiendo a su nivel más bajo en cuatro años. Fuente: CNBC — análisis editorial Sudameris