La Fed endurece su política, pero los mercados emergentes aún no acusan el impacto

En una columna publicada por Reuters, Jamie McGeever señala que, pese a que la Reserva Federal inició un ciclo de alzas de tasas y al deterioro de la dinámica de deuda de Estados Unidos, los bancos centrales de mercados emergentes no se han visto presionados a acompañar el ajuste. El rendimiento promedio ponderado de los bonos emergentes a 10 años cerró septiembre cerca de 6,45%, en torno a su máximo de cinco años según State Street, con rendimientos reales próximos a 3%; estrategas de Bank of America estiman que las tasas de corto plazo emergentes sobrerreaccionaron al punto de que las tasas de política implícitas para el próximo año se ubicarían en terreno restrictivo en todas las grandes economías emergentes, salvo China. El FMI proyecta una deuda pública emergente de 77,2% del PIB este año, con un aumento a 86,2% en cinco años, frente a 108,2% y 114,8% para las economías avanzadas. En el posicionamiento, una encuesta realizada durante las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial mostró que 33% de los inversores prefería acciones emergentes frente a 26% que optaba por mercados desarrollados, mientras que otra encuesta a gestores registró una sobreponderación neta de 34% en emergentes, por debajo del 38% de septiembre. Las respuestas de política divergen: Brasil y México recortan tasas, mientras Sudáfrica y Corea del Sur las suben para contener la debilidad cambiaria o la inflación; el autor identifica a Indonesia como excepción a la resiliencia del bloque.